Autor: P. Eliseo García Rubio.

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1 de marzo

SAN ROSENDO

1º SU  VIDA: Nació el 20 de noviembre de 907, en el reinado de Alfonso III el Magno, en el valle de Salas. Su vida discurrió en los reinados de García I, Ordoño II, Alfonso IV, Ramiro II, Ordoño III, Sancho I y Ramiro III. Fueron aquellos tiempos difíciles de continua guerra contra los musulmanes, con fronteras ondulantes de norte a sur y de este a oeste.

Defensor y pacificador de Galicia. Los padres del santo procedían de la nobleza gallega y estaban emparentados con la familia real. Su padre fue el conde Gutiérrez Menéndez (cuñado del Rey Ordoño II) y su madre Ilduara Eriz (prima del Rey Alfonso III). Ilduara fue también elevada por el pueblo a los altares, en un caso semejante al de san Agustín y santa Mónica.

Cerca de su tío el obispo. Consagrado a los estudios y a la piedad en la cercanía de su tío el obispo Sabarico, a quien sucedió en el obispado de Mondoñedo, a pesar de contar con sólo 18 años. Rechazó la mitra pero finalmente la aceptó por haber considerado claramente que era el mejor modo de servir a Dios y a la Iglesia. En el monasterio de Caaveiro que reedificó, encontraba silencio y  paz para alentarse en sus muchas responsabilidades.

Fundo un monasterio. Aparte de gobernar ejemplarmente su diócesis, fundó un monasterio en Celanova, en la provincia de Ourense en el 936, el cual puso bajo la regla benedictina. La iglesia la consagró el 25 de septiembre de 942 con la asistencia de los reyes. En la obra del monje Ordoño de Celanova, su primer hagiógrafo, consta que ejerció el gobierno de la diócesis compostelana donde hubo de sustituir, de 968 a 977, a su primo el obispo Sisnando.

Abad del monasterio. En sus últimos años, relevado ya de sus funciones pastorales, San Rosendo se recluyó definitivamente en Celanova, y al morir el abad Franquila, los monjes lo eligieron abad del cenobio. En este monasterio se encuentran los códices en los que se narran sus milagros.

Paso a mejor vida. En el año 977, el primero de marzo, a los 70 años de su edad, se fue al cielo. En 1172 fue elevado a los altares por el cardenal legado Jacinto Bobo en una canonización episcopal al uso en aquellos tiempos. Dicha canonización fue confirmada por el propio prelado al ascender al solio pontificio con el nombre de Celestino III. Parece que ya en esa época el santo gozaba de un notable culto popular. San Rosendo es el Patrono de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, de la cual fue Obispo, y de la de Pinar del Río. (Cuba). Y Titular de la parroquia de Celanova, donde se veneran sus reliquias.

2º SU MENSAJE: Entre todas las etapas y episodios de su vida, lo que destaca, y quizás lo más le gustaba hacer al Santo, era rezar, hacer oración, hablar con Dios, contemplarlo en el silencio y recogimiento. Algo que todos necesitamos en esta vida tan ajetreada. Hoy se reza poco.

Hoy se reza poco. Esto es una realidad, el ritmo de vida que llevamos durante la semana es de mucho ruido, lleno de medios técnicos, y casi sin tiempo para Dios, la mayor parte del tiempo se lo lleva el trabajo, la televisión, etc. Y los fines de semana nos suele pasar igual, es tiempo para descansar del trabajo, del ruido, y nos vuelve a faltar el tiempo para Dios. (Es un error, por que de nadie se puede decir que murió de hambre por que no tuvo tiempo para comer). Sacamos tiempo para lo que queremos.

Y no es el tiempo lo que nos falta para rezar, sino la suficiente fe para creer en Dios como algo necesario en nuestra vida. Algo que nos lleva a no ser felices a que nos falte la alegría de vivir. Muchos de los que se consideran cristianos de verdad podemos ver como están en el error de esa secularización del mundo de hoy, se piensa que la oración es cosa de monjas de clausura, y si salieran fuera seria mejor que tanto rezar. Se entiende que la vida tiene que ser de mucha acción, y no tanta contemplación. Pensando así, es porque ó no se ha leído el Evangelio, ó no se ha comprendido, por que en los tiempos difíciles para un alma, para un pueblo, o para el mundo, entonces es mas necesario que nunca la oración, porque nos pone en contacto con Dios, que ilumina nuestra situación, y nos hace comprender el secreto de su Providencia sobre nosotros.

¿Dónde están aquellas hermosas estampas de testimonios de familias que rezaban el rosario al calor de la lumbre, o que de pie bendecían la mesa antes de ponerse a comer, o que interrumpían un momento el trabajo del campo al toque del ángelus para saludar a María? Es verdad que han cambiado los tiempos, en muchos aspectos para bien hemos progresado, pero en otros vamos perdiendo los valores cristianos de muchas generaciones, y de entre ellos el de la oración. Oímos a diario que la juventud lo tiene todo lo que el cuerpo puede apetecer, salud, dinero, libertad, y a pesar de esto no esta alegre, vive triste. Nos preguntamos: ¿No será que se ha olvidado el consejo del Apóstol San Pablo?: “Hermanos estar siempre alegres y orad sin cesar”. (1Tes 5,16-17). Es decir, volver a las prácticas de piedad.

3º SU ORACIÓN: Señor, tú que otorgaste a san Rosendo la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

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2 de Marzo

 
BEATO ENRIQUE SUSO

1º SU VIDA: nació en Suabia, en la villa de Constanza, hacia 1296. El apellido de su padre era von Berg; el de su madre, Seuse; A los trece años entra ya en el convento dominicano de Constanza. El mismo en sus escritos habla de su conversión, a los 18 años, y desde entonces se consagró a una vida de estudio, oración y mucha austeridad.

Unido a los «amigos de Dios. Estudia en Colonia. Escribe el Libro de la Verdad. Algunos ven sospechas en el libro que ha escrito y sufre persecución. En la obra, refiere las crisis en que se debatió su alma frente al ideal de santidad encarnado en Jesús crucificado. Pero unido a los «amigos de Dios», se distingue por su vida ferviente.

Se convirtió en predicador. Estando recorriendo los pueblos de Alsacia, del valle del Rin y de Suiza. Al mismo tiempo ejerció como director espiritual de algunos conventos de monjas pertenecientes a la orden. Su gracia especial estuvo en la dirección de sus hermanas dominicas. Escribió también el Libro de la Sabiduría eterna, con las cien consideraciones y oraciones para recitarlas todos los días. Y las Meditaciones sobre la agonía de Cristo y Soliloquio con la Virgen María.

La desgracia siguió cerniéndose sobre él. Los últimos treinta años de su vida fueron los más desdichados. Víctima de muchas calumnias, perdió la estima de sus compañeros, lo cual le trajo gran tristeza y desconsuelo. Pero su santidad hizo que lo aceptara todo con resignación. Pruebas internas y externas. Fue un alma crucificada. Él ha «soportado» a Dios, según su expresión, entre lágrimas y sonrisas, entregado a su misericordia y a su amor.

Director de almas. Los últimos años los pasó en Ulm. Allí siguió su apostolado de dirección de almas, y revisaría sus escritos. Nos cuenta en una de sus cartas que un día que había tenido que sufrir mucho por penas interiores y por desprecios y humillaciones, vio desde la ventana de su celda a un perro que jugaba en el patio con un trapo. Lo mordía, lo babeaba, lo arrastraba, lo rasgaba. Así debes tú hacer, se dijo. Se te arroje en alto o se te tire abajo. Aunque se te escupa, tú debes aceptarlo todo alegremente, sin protestar, como el trapo, si él tuviese conciencia.

Por la cruz a la luz. El año 1366 fue a recibir el premio junto a Dios. Se nos fue calladamente, sin poder recoger sus últimas palabras ni su última mirada. Gregorio XVI lo declaró Beato en el año 1831. Tienen lugar estados infusos de elevación y muy frecuentes éxtasis.

2º SU MENSAJE: En una de sus obras escrita, el Santo nos da una explicación de tres cosas que a un amigo de Dios pueden parecer una gran contradicción en él. Trascribo algunas cosas de la obra.

La primera es: ¿Cómo puede aparecer Dios con tanta cólera siendo, sin embargo, tan amoroso?: Señor bondadoso, en mi interior me admiro que tú eres tan amoroso y, al mismo tiempo, eres un juez muy severo. Señor: Ay de todos aquellos que alguna vez pecaron, si supieran del juicio severo sobre todos los pecados, también para con tus amigos más queridos.
Rrespuesta de la Eterna Sabiduría: Yo soy el bien y soy el mismo siempre y permanezco igual. Soy amable y a la vez soy juez terrible. Quiero ver en mis amigos un temor de niño y un amor amable para que el temor los retenga siempre de cometer pecado y el amor los una a mí en fidelidad total.

La segunda: ¿Por qué Dios se retira de sus amigos según su voluntad y cómo se puede conocer su verdadera presencia?: Señor, cuando un alma enferma del deseo de ti y de las caricias de tu presencia, entonces te callas y no hablas ni una palabra. ¿Cómo no va a doler esto cuando tú, el Señor amable te portas de manera extraña y te callas?
Respuesta de la Eterna Sabiduría: Cuando me escondo y retiro lo mío del alma, te das cuenta quién soy yo y quién eres tú. Yo soy el bien eterno, sin el cual nadie tiene nada bueno y, por eso, cuando regalo mi bondad y mi gozo, adonde yo llego, se vuelve bueno. Si has sentido mi presencia alguna vez entonces entra dentro de ti mismo y aprender a distinguir la rosa de las espinas, la acción de Dios de la acción del hombre.

La Tercera: ¿Porque Dios permite que lo pasen muy mal sus amigos en este tiempo? Señor, tan agradable y lindo sea tu amor y tu amistad, pero a veces se lo haces muy difícil a tus amigos por el sufrimiento. Les envías bastantes obstáculos en el exterior y en el interior. Apenas que el hombre ha trabajo amistad contigo, luego el primer paso después que debe prepararse a sufrir. ¿Cómo puedes permitirse todo esto en tus amigos?
Respuesta de la Eterna Sabiduría: Así se quejan los hombres que tienen poca fe y pocas obras, vida tibia y espíritu sin ejercitarse. Pero tú, ¡sal de la suciedad y del fango de los placeres! Abre los ojos del espíritu. Mira, sólo así podrás comprender que estoy haciendo a mis amigos lo mejor de lo mejor.

3º SU ORACIÓN: Señor, luz de tu pueblo y pastor de los hombres, que, dentro de la Iglesia, has confiado al beato Enrique Suso la misión de apacentar a tu pueblo con su predicación y de iluminarlo con su vida y su ejemplo, concédenos, por su intercesión, guardar íntegro el don de la fe que nos legó su palabra y seguir el camino que nos marcó su ejemplo. Por nuestro Señor Jesucristo.

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3 de marzo

SANTOS EMETERIO Y CELEDONIO

1º SU VIDA: Calahorra (La Rioja,) está unida a estos soldados por el hecho de su martirio y quizás también por ser el lugar de su nacimiento, hermanos de sangre según algunos relatores. Estos santos, los cuales, parece ser que estando cumpliendo la milicia en los campamentos junto a León, por confesar el nombre de Cristo al inicio de la persecución fueron conducidos a Calahorra y allí coronados con el martirio.

Poco sabemos de cómo murieron. No se conocen las circunstancias del martirio de estos santos; no las refiere Prudencio. ¡Qué pena que el emperador Diocleciano ordenara quemar los códices antiguos y expurgar los escritos de su tiempo! Con ello intentó, por lo que nos refiere Eusebio, que no quedara constancia ni sirviera como propaganda de los mártires y evitar que se extendiera el incendio. Tampoco hay en el relato nombres que faciliten una aproximación. Parece que más que en la persecución de Diocleciano a la mitad del siglo III, pudo ser en la de Valeriano.

Se negaron a abandonar la fe. El caso de estos hermanos, que fueron honrados con la condecoración romana por los méritos al valor, al arrojo guerrero y disciplina militar, se les pone en el aprieto de tener que decidir, elegir entre la apostasía de la fe o el abandono de la profesión militar. Pero tenían una disposición sincera a dar la vida por Jesucristo.

“Dar a Dios lo que es de Dios”. Sufren prisión durante mucho tiempo, para que pudieran rectificar de su adoración a Dios. Pero, por el contrario, en la soledad y retiro de la cárcel, pudieron ayudarse entre ellos, y meditar convencidos las frases del Evangelio, que era el momento de “dar a Dios lo que es de Dios y al cesar lo que es del cesar”. (Mc 12,13). Ya le habían dado  al César lo que le pertenecía. Ahora era el momento de darle a Dios lo suyo, incluso la propia vida que Dios les había dado. En el arenal del río Cidacos fue el lugar y momento de llevar a cabo el martirio.

Pronto recibieron culto. Sus restos se llevaron a la catedral del Salvador; con el tiempo, las iglesias de Vizcaya y Guipúzcoa con otras de España y medio día de Francia dispusieron de reliquias de los santos Emeterio y Celedonio. Junto a la orilla del rió, en el arenal que se recogió la sangre vertida en el martirio, se levanta hoy la catedral que guarda sus cuerpos. Su paisano Prudencio, les canto en verso y son recordados por los santos Isidoro y Eulogio. Son los patronos de Calahorra que los tiene por hermanos o de sangre o, lo que es más importante, hermanos de fe, de ideal, de profesión, de martirio y de gloria de la Iglesia de España.

2º SU MENSAJE: El poeta Aurelio Prudencio, paisano suyo de Calahorra, ha dejado descrita parte de la vida y narrado su martirio en el primer himno del Peristephanon. Es un testimonio que podemos leer de primera mano.

<<"Aquí dos varones, por el nombre del Señor sufrieron martirio sangriento, en una muerte gloriosa"."Sucedió entonces, que el cruel emperador del mundo ordenó que todos los cristianos se llegaran a los altares a sacrificar a los negros ídolos y dejaran a Cristo".

"Dulce cosa parece a los Santos el ser quemados vivos, dulce el ser atravesados por el hierro". "¿Por ventura hemos de ser entregados al demonio, nosotros que somos creados para Cristo, y llevando la imagen de Dios hemos de servir al mundo? No, el alma celestial no puede mezclarse con las tinieblas. Ya es tiempo de dar a Dios lo que es propio de Dios".

"Volaron como dos regalos enviados al cielo e indicaron con sus fulgores que tenían abierto el camino de la gloria". "Los soldados que quiso Cristo para sí, dice el vate calagurritano, no habían llevado antes una vida desconocedora del duro trabajo; el valor, en la guerra acostumbrado y en las armas, lucha ahora en pugnas sagradas". "Las banderas del Cesar, eligen la insignia de la cruz, y, en vez de las clámides hinchadas de los dragones con que se vestían, llevan delante la señal sagrada que deshizo la cabeza del dragón". "Sucedió entonces que el cruel emperador del mundo ordenó que todos los cristianos se llegaran a los altares a sacrificar a los negros ídolos y dejaran a Cristo".

"El ceñudo tirano urgía con la espada la libre creencia que, manteniéndose firme e íntegra en el amor de Cristo, solicitaba los azotes, las segures y las uñas de doble gancho. La cárcel oprime con duras cadenas los cuellos amarrados, el verdugo atormenta por toda la plaza, la acusación corre como si fuera verdad, la voz verídica se condena. La virtud herida golpeó el triste suelo con la espada y, arrojada sobre las tristes piras. Dulce cosa parece a los santos el ser quemados, dulce el ser atravesados por el hierro".

"Entonces se enardecen los corazones amados de los dos hermanos, a quienes había unido siempre la comunión de la misma fe: están dispuestos a sufrir cuanto su última suerte les depare, volaron como dos regalos enviados al cielo e indicaron con sus fulgores que tenían abierto el camino de la gloria".

3º SU ORACIÓN: Concédenos, Señor, que nuestras oraciones nos sirvan de alegría y ayuda, para que, al celebrar la fiesta anual de los santos mártires Emeterio y Celedonio, imitemos su constancia en la fe. Por nuestro Señor.

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4 de marzo

SAN CASIMIRO

1º SU VIDA:, nació el año 1458 Cracovia, el tercero de los trece hijos del rey Casimiro de Polonia. Su madre Isabel, hija del emperador de Austria, se esmeró en la formación católica de sus hijos. Tenemos un testimonio, una carta de la propia Isabel de Habsburgo, escrita en 1502 a su hijo Ladislao, rey de Bohemia y Hungría, en la que describe cómo deben los padres educar a sus propios hijos. Y los sabios consejos que da la madre son sencillamente la exposición de su experiencia personal.

Su mayor anhelo agradar a Dios. Para eso trataba de mortificar su cuerpo con penitencias antes que las pasiones mancharan su alma. A pesar de ser hijo del rey vestía sencillamente. Se mortificaba en todo, en comer, en beber, en el mirar, en el dormir. Sus devociones preferidas eran la Pasión y Muerte de Jesucristo la cual meditaba paso a paso en la contemplación del Crucificado, y al oír hablar de los dolores y agonías que se le presentaron al Señor en el huerto, de los sufrimientos que padeció, de la flagelación y la coronación de espinas, las lágrimas brotaban de sus ojos, y le tenía mucha devoción a Jesús Sacramentado. Mientras por el día ayudaba a su padre en el gobierno del reino, de noche pasaba horas de adoración al santísimo.

Una caridad increíble. Cultivó de manera eminente las virtudes cristianas. Demostró que tenía mucho amor a los pobres. La gente se admiraba de que siendo hijo del rey, no fuera un orgulloso o despreciara a nadie, ni siquiera con los más miserables y antipáticos. Su caridad era casi increíble, un verdadero don del Espíritu Santo. Entregaba a los pobres todo lo que podía de sus bienes materiales, y también su tiempo, sus energías, su inteligencia. Prefería siempre a los más afligidos, a los más pobres, el pueblo lo llamaba "el defensor de los pobres".

Contrato con la Virgen María. Su padre quiso que su hijo se casara bien, y le facilito el matrimonio con la hija del Emperador Federico, el rey intentaba la boda de su hijo por razones de estado, pero Casimiro dijo que le había prometido a la Virgen Santísima conservarse en perpetua castidad. Los que vivieron cerca del santo, se atreven a afirmar, que lo más probable es que este santo joven no cometió ni un solo pecado grave en toda su vida. Adquirió una gran santidad, en muy pocos años.

Al cielo con el coro de los ángeles. Enfermó de tuberculosis, y el 4 de marzo de 1484, a la edad de 26 años, murió santamente en Grodno enterrado en Lituania. Como otros santos que tanto se le parecen: San Luís Gonzaga, San Gabriel de la Dolorosa, Santa Teresita del Niño Jesús.

2º SU MENSAJE:De la gran caridad del Santo para con Dios y con el prójimo, nos lo cuanta en una carta un casi contemporáneo suyo. Siendo un ejemplo muy especial, para todos los que le trataron, aun viviendo en un palacio, no dejo de mezclarse como el Señor con los más necesitados. Invirtió su tesoro según el mandato del Altísimo.

La sorprendente, sincera y no engañosa caridad de Casimiro, por la que amaba ardientemente al Dios todopoderoso en el Espíritu, impregnaba de tal forma su corazón, que brotaba espontáneamente hacia su prójimo. No había cosa más agradable y más deseable para él que repartir sus bienes y entregarse a sí mismo a los pobres de Cristo, a los peregrinos, enfermos, cautivos y atribulados.Para las viudas y huérfanos y necesitados era no solamente un defensor y un protector, sino que se portaba con ellos como si fuera su padre, su hijo o su hermano.

Tendríamos que escribir una larga historia si hubiésemos de contar uno por uno sus actos de amor a Dios y sus obras de caridad con el prójimo. Es poco menos que imposible describir su gran amor por la justicia, su templanza, su prudencia, su fortaleza y constancia, precisamente en esa edad en la que los hombres s­uelen sentir mayor inclinación al mal.

A cada paso exhortaba a su padre, el rey, a respetar la justicia en el gobierno de la nación y en el de los pueblos ­que le estaban sometidos. Y, si alguna vez el rey por debilidad o negligencia incurría en algún error, no dudaba en reprochárselo con modestia. Tomaba como suyas las causas de los pobres y miserables, ­por lo que la gente le llamaba «defensor de los pobres»­. A pesar de su dignidad de príncipe y de su nobleza de sangre, no tenía dificultad en tratar con cualquier persona ­por humilde y despreciable que pareciera.

Siempre fue su deseo ser contado más bien entre los pobres de espíritu, de quienes es el reino de los cielos, que entre los personajes famosos y poderosos de este mundo. No tuvo ambición del dominio terreno ni quiso nunca recibir la corona que el padre le ofrecía, por temor de que su alma se viera herida por el aguijón de las riquezas, q­ue nuestro Señor Jesucristo llamó espinas, o sufriera el contagio de las cosas terrenas. Personas de gran autoridad, algunas de las cuales viven aún y que conocían hasta el fondo su comportamiento, aseguran que permaneció virgen hasta el fin de sus días.

3º SU ORACIÓN:Dios todopoderoso, sabemos que servirte es reinar; por eso te pedimos nos concedas, por intercesión de san Casimiro, vivir sometidos a tu voluntad en santidad y justicia. Por nuestro Señor Jesucristo.

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5 de marzo

SAN JUAN JOSÉ DE LA CRUZ

1º SU VIDA:Nació el 15 de agosto, día de la Asunción de Nuestra Señora, del año 1654 en Isquia, a la entrada del golfo de Nápoles. En el bautismo recibió el nombre de Carlos Cayetano. Su familia era noble y piadosísima; sus padres, José Calosinto y Laura Garguilo, vieron, con mucha alegría y predilección de parte de Dios, que cinco hijos suyos se consagraron al Señor.

Ya era de niño muy especial. Le gustaba el retiro, el silencio y la oración; se apartaba de los juegos de sus hermanos y dedicaba el tiempo de los recreos a visitar iglesias. Tenía especial cariño y amor a la Virgen. Amaba a los pobres con ternura, recordando que el bien que a ellos se hace lo tiene Jesucristo como hecho a Él mismo. Se mortificaba y hacia penitencias.

Religioso franciscano. Con diecisiete años, determinó consagrarse a Dios; pero no sabía donde. Hizo una novena al Espíritu Santo, pidiendo luz para conocer su camino. Al terminarla ocurrió que un franciscano descalzo de la reforma de San Pedro de Alcántara, llegado de España a Italia, y llegó a Isquia llevado de la providencia del Señor. Desde ese día ya no titubeó más. Dejó a su familia y, al convento de Santa Lucía del Monte.

La rigidez ascética le hizo famoso. Fue mandado con un grupo de hermanos de religión al Santuario de Santa María Occorrevole en Piedimonte de Alife, donde por iniciativa suya se construyó un convento y se mandó una comunidad. Su vida transcurrió en medio de la rigidez ascética. Para ello contaba con el testimonio, no sólo de su santo fundador Francisco de Asís, sino también del santo franciscano español san Pedro de Alcántara.

«Una admirable penitencia y de una altísima contemplación». Ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1677, como san Pedro de Alcántara, se construyó una celda apartada en el bosque para dedicarse, sin miradas humanas, a la penitencia que le llevaba a la contemplación de las cosas de Dios. Su maestro en todo ello fue el crucifijo.

Padre espiritual, guía de almas. A él acudían, infinidad de personas buscando ayuda espiritual. Le buscó San Alfonso María de Ligorio. Conocido también por las gracias y milagros que por su intercesión se concedían. Tuvo frecuentes éxtasis, mereciendo el favor de tener al Niño Jesús en sus brazos en varias ocasiones, de modo especial en la noche de Navidad. Murió el 5 de marzo de 1734, con ochenta años, lleno de amor y aprecio por todas partes. Gozó de la bilocación, la profecía, el don de escrutar las conciencias, éxtasis, etc. Fue canonizado el 26 de mayo de 1839 por el papa Gregorio XVI.

2º SU MENSAJE: Dios premiaba al Santo con multitud de milagros y prodigios extraordinarios,por la gran confianza en el Señor. Algún biógrafo, (Edelvives) lo narra en diálogos, y nos da su mensaje espiritual.

Ocho años antes de su muerte, al entrar cierto día del mes de febrero en el convento, se le acercó un comerciante napolitano y le rogó intercediera por su mujer gravemente enferma, la cual deseaba ardientemente comerse unos melocotones, cosa imposible de darle en aquella época del año. Le dijo el Santo que tuviese confianza y que, al día siguiente, el Señor, San Pedro de Alcántara y San Pascual Bailón atenderían sus súplicas; y, como viera allí cerca unas ramas secas de castaño, dijo a fray Miguel que le acompañaba:Hermano Miguel, tome tres ramas de ésas y plántelas; si así lo hace, el Señor, San Pedro de Alcántara y San Pascual remediarán la necesidad de esa pobre mujer. Fray Miguel repuso extrañado: Pero, Padre, ¿cómo van a dar melocotones estas ramas de castaño? Eso lo harán el Señor y San Pedro de Alcántara, le respondió Juan José. Obedeció fray Miguel plantando las tres ramas secas de castaño en una maceta cerca de la ventana del Santo, y, cosa maravillosa, al día siguiente aparecieron todas cubiertas de hojas verdes, y vieron todos que de cada rama colgaba un hermoso melocotón; al comerlos la mujer enferma, quedó sana. «Aunque no hubiese cielo ni infierno -decía-, quisiera yo amar a Dios por toda la eternidad».

Tanto a sus penitentes como a los enfermos que visitaba, les infundía tierna y filial devoción a la Virgen María, a quien amaba con singular ternura y cariño. Acudid a la Virgen Santísima -les decía-; ella os ayudará, os consolará y os librará de vuestras penas y congojas. Dale el dulcísimo nombre de madre -dijo un día a un joven estudiante de su comunidad-; dile «Mamá, mi dulce y querida madre María!», y tenle grande devoción y amor, pues ella es tu tierna madre. Tenía en su celda un precioso cuadro de la Virgen que le regaló el famoso pintor Mattœis, y no apartaba de él sus ojos, consultando con su Madre celestial todas las dificultades. Aseguran algunos que esta santa imagen le habló repetidas veces. Daba brevísimo tiempo al sueño, y, como en su vejez le aconsejaran moderar un tanto sus rigores a la vista de las enfermedades que padecía, él respondió: No padezco ninguna dolencia que me impida trabajar en la salvación de las almas; y aun cuando la padeciera, ¿acaso no tendría que sacrificarme con Jesús crucificado por estas almas tan desgraciadas?

3º SU ORACIÓN: Señor, tú que otorgaste a san Juan José de la Cruz la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

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6 de marzo

SAN JULIÁN de TOLEDO

1º SU VIDA: Nació en Toledo año ¿643? . Se dice que era descendiente de judíos, pero sus padres eran cristianos. Recibió el bautismo en la principal iglesia de Toledo, según cuenta su sucesor en la sede episcopal, quien escribió una corta biografía del santo.

Educado por otro santo. El joven Julián fue educado por otro prelado de Toledo, San Eugenio II y tuvo por compañero al famoso Gudila Levita. Les unían los mismos gustos, y el afecto, los amigos se consagraron a la oración y el estudio en el retiro y muy pronto, el celo apostólico les hizo volver al mundo para intentar la conversión de los pecadores.

Convirtió al rey visigodo. San Julián, que era teólogo destacado y hombre de gran saber, llegó pronto a ocupar un puesto de importancia. Cuando los médicos desahuciaron a Wamba, el último de rey que dio explendor a los visigodos, San Julián le rasuró la cabeza y lo revistió del hábito monástico para que "muriese en religión". Todavía se conserva la vida del rey Wamba, escrita por San Julián, muy apreciada por los historiadores, que encuentran en ese documento una idea completa sobre el reinado de Wamba, lo que no sucede con sus predecesores ni con sus sucesores.

Consagrado obispo de Toledo. Era el año 680 y parece que gobernó su diócesis con mucho tino. El cielo le había adornado con todas las gracias del alma y del cuerpo. Era tan bondadoso, que ninguno se acercó a él, sin recibir gran consuelo. El santo presidió varios sínodos y obtuvo para su sede la primacía sobre todas las diócesis españolas. Por eso se le da el título de arzobispo de Toledo. Reunió tres concilios en la ciudad y expuso con escritos la doctrina ortodoxa, dando muestras de caridad y celo por las almas.

Fue un escritor muy fecundo: entre sus obras se cuenta un estudio del rito hispánico (la forma en que se celebraba la liturgia en territorio hispano antes del uso del rito romano), un libro contra los judíos y los tres volúmenes de los "Pronósticos", que tratan de las postrimerías. El santo sostiene en esta obra que el amor y el deseo de ir a reunirse con Dios bastan para acabar con el temor natural a la muerte. También afirma que los bienaventurados piden por nosotros en el cielo, que desean nuestra felicidad y que ven nuestras acciones, ya sea en la misma esencia de Dios o por ministerio de los ángeles, que son los mensajeros de Dios en la tierra. 

Hombre de Dios. San Julián, siendo el arzobispo de Toledo, a su muerte en el año 690, era el personaje más importante de España.

2º SU MENSAJE: Muchas otras obras de San Julián, de las que tenemos noticia, se han perdido. Pero de lo que conocemos, es suficiente para que nos de su mensaje, en el campo de la muerte que nos llegará algún día.

<<El temor de la muerte corpórea:Todos los hombres temen la muerte de la carne, y pocos la del alma. Todos procuran que no llegue la muerte de la carne, que ciertamente ha de llegar algún día: por eso sufren. Se esfuerza para no morir, el hombre que ha de morir; y no se esfuerza para no pecar, el hombre que ha de vivir eternamente. Y cuando se esfuerza para no morir, sin razón se esfuerza; pues puede diferir la muerte, pero no evitarla.

En cambio, si no peca, no se esfuerza en vano, y vivirá para siempre. ¡Oh, si pudiéramos despertar a los hombres, y despertarnos nosotros mismos junto con ellos, para que fuéramos tan amantes de la vida que permanece como lo somos de la vida que perece! ¿Qué no hace el hombre que está en peligro de muerte? Con la espada sobre su cabeza, los hombres han entregado todo lo que guardaban para vivir; ¿quién no lo entregó enseguida para evitar ser muerto, y quizá después de la entrega lo fue?

¿Quién, para vivir, no dio enseguida lo necesario para la vida, prefiriendo una vida indigente a una muerte inminente? ¿A quién se dijo: «Hazte a la mar si no quieres morir», y no lo hizo enseguida? ¿A quién se dijo: «Trabaja o muere», y se hizo el perezoso? Cosas leves son las que nos manda Dios para que vivamos para siempre, y descuidamos obedecerle. No te dice Dios: «Destruye todo lo que tienes, y vivirás poco tiempo, angustiado, y con trabajos»; sino: «Da al pobre de lo que tienes, y vivirás para siempre, seguro, y sin trabajos».

Nos acusan los amadores de la vida temporal, que no la tienen cuando quieren ni todo el tiempo que la quieren; y nosotros, ¿no nos acusamos unos a otros, tan holgazanes, tan tibios para alcanzar una vida eterna que, si queremos, la tendremos, y cuando la tengamos no la perderemos? Pues esta muerte que tememos, aunque no la queramos, la tendremos.El fin sin fin en el cual alabaremos a Dios interminablemente:Nuestro fin es Cristo que nos perfecciona; Él mismo será nuestro descanso y nuestra alabanza, a Él alabaremos por los siglos, y alabándolo lo amaremos sin fin. Allí se cumplirá descansad y ved que Yo soy el Señor ¿Acaso hay otro fin para nosotros sino llegar al reino que no conoce fin?>>

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que en la figura de san Julián de Toledo has querido dar a tu Iglesia un modelo de buen pastor, concédenos, por su intercesión, ser apacentados un día con la grey de tus santos en la abundancia de los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

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7 de marzo

SANTA PERPETUA Y SANTA FELICIDAD

1º SU VIDA: Fueron martirizadas en Cartago, durante la persecución de Septimio Severo (año 203). El emperador mandó que los que siguieran siendo cristianos y no quisieran adorar a los falsos dioses, tuvieran que morir.

Una de familia noble. Perpetua tenía 22 años. Era de una familia bien, de familia noble y había nacido en Cartago. Estaba casada y acababa de tener un niño. Sus padres eran paganos, aunque su hermano era catecúmeno, como ella.

Otra era esclava. Estaba embarazada de 8 meses, pero no se conoce quien era el padre. Dio a luz a su hijo en la cárcel y rezaba para que el parto llegara pronto para poder unirse a sus compañeros de martirio. Y así sucedió, el niño nació dos días antes de la fecha establecida para el espectáculo en el circo y se le quitó al niño.Junto a ellas estaban en la cárcel otros cristianos catecúmenos, Saturnio, Revocato, Secúndulo, Rústico, incluso su catequista Sáturo. Gracias a él, todos pudieron recibir el bautismo antes de morir.

“No puedo, soy cristiana”.Perpetua fue visitada repetidamente por su padre, que esgrimió todo el armamento afectivo posible (empleando incluso a su recién nacido) para conseguir que su hija renunciara a la fe. Se humillaba, le recordaba sus deberes para con la tierna criatura. Bastaba una palabra de abjuración y ella regresaría a casa. Pero Perpetua, llorando, repetía: “No puedo, soy cristiana”.

El diario de la prisión. Perpetua, escribió en prisión el diario de su arresto, de las visitas que recibía, de las visiones y de los sueños, y siguió escribiendo hasta la víspera del suplicio. “Nos echaron a la cárcel, escribe, y quedé consternada, porque nunca me había encontrado en lugar tan oscuro. Apretujados, nos sentíamos sofocar por el calor, pues los soldados no tenían ninguna consideración con nosotros”.

Juntas a lo alto del cielo. Perpetua quiso morir con el cabello recogido, porque el cabello suelto era un signo de duelo en aquella época, y ella no quería que nadie pensara que se lamentaba o se dolía de aquella muerte, que iba a ser, un paseo por las fieras y después, si acaso, la decapitación, todo ello delante del público. Junto a ella, y tras darse el beso santo de la paz, murieron todos sus compañeros. Perpetua cuidó hasta el final de Felicidad, una esclava según las leyes romanas, pero una hermana según la fe. Fueron echados a las fieras y decapitados en el circo de Cartago, el 7 de marzo del año 203.

2º SU MENSAJE: Cada una de las Santas se cuidaba con cariño, es decir, se preocupaban del sufrimiento y salvación del alma, ¡eran cristianas! Este es el motivo por el que no tenemos que buscar pretextos para no hacer apostolado con los hermanos, aun con diferencias de clase social. ¿Cuales son las tentaciones que se oponen a que nosotros seamos apóstoles?

1. La tentación de Caín, que decía: “¿soy yo acaso el encargado de cuidar a mi hermano?” (Gn 4,9). Así dice nuestra pereza y nuestro egoísmo: ¿por que tengo yo que preocuparme de que otros se hagan buenos, es que yo soy el encargado de la salvación de ellos? Dios nos dio un tesoro; son nuestras cualidades, influencias, amistades, etc. El que no aprovecha estas cualidades para hacer el bien a otros y ayudarles a amar más a Dios y salvar su alma, tendrán que dar cuentas a Dios por este pecado de omisión.          

2. la tentación de Jonás: yo no soy santo por eso no puedo hacer apostolado, esta es la tentación de muchos que deberían trabajar haciendo apostolado, pero con el pretexto de no ser perfectos, se abstienen. Si esperamos a ser santos para hacerlo, nos moriremos sin haber empezado.

El ejemplo de lo que le sucedió a Jonás: era un hombre corriente, pecador y defectuoso. Dios lo llamo para ir a predicar a Nínive, Jonás pensó: “Yo no soy santo, ni soy sabio, ni tengo grandes cualidades. Y esta gente es mala, instruida, y en vez de ir a predicar se fue a un puerto lejano. Dios mando una tormenta, lo echaron al mar, y un gran pez lo lleva a la costa a Nínive y predico y, a pesar de ser pecador con defectos, la gente se convirtió. Un ejemplo para los que sentimos temor de hacer apostolado por no ser santos. Nos enseña que quien se dedique a ello, aunque no sea santo, con la ayuda del Espíritu, obtendrá frutos y logrará mucho por la salvación de las almas.

3. la tentación de Elías: El protesta llevaba tiempo predicando y casi no se notaba que la gente se volviera mejor. Más bien parecía lo contrario. Desanimado, le pidió a nuestro Señor que se lo llevara de esta vida porque su trabajo era un fracaso. Pero Dios en vez de quitarle la vida, le envió alimento que le dio fuerza y valor. Vencida la tentación de fracaso, siguió predicando con valentía y consiguió bien para las almas.

Esta es la tentación de todos los que nos dedicamos al apostolado. El fracaso aparente. Solo aparente, porque en las obras de Dios nunca se fracasa. En el Calvario, parecía que todo había fracasado y de ese “fracaso” sacó Dios la más grande victoria contra el pecado y la muerte.

1º SU ORACIÓN:Señor, tus santas mártires Perpetua y Felicidad, a instancias de tu amor, pudieron resistir al que las perseguía y superar el suplicio de la muerte; concédenos, por su intercesión, crecer constantemente en nuestro amor a ti. Por nuestro Señor Jesucristo.

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8 de marzo

SAN JUAN de DIOS

1º SU VIDA: Nació en Portugal el año 1495. De familia pobre pero muy piadosa. Su madre murió cuando él era todavía joven. Su padre murió como religioso en un convento. En su juventud fue pastor de ovejas, era muy querido en la casa y le propusieron que se casara con la hija del patrón, pero decidió permanecer libre porque deseaba dedicarse a labores espirituales.

La Virgen le salvo. Estuvo de soldado en batallas muy famosas. La vida militar lo hizo fuerte, resistente y sufrido. La Virgen lo salvó de ser ahorcado, por un descuido suyo al dejarse robar lo que estaba guardando. El coronel lo mando ahorcar, pero Juan se encomendó a la Madre de Dios y logró que le perdonaran la vida. Y dejó la milicia, no era lo suyo.

Encuentro con otro santo. Estando Juan en Granada, vino a predicar una misión el Padre Maestro Juan de Ávila. Juan asistió a uno de sus elocuentes sermones, y en pleno sermón, cuando el predicador hablaba contra la vida de pecado, el santo se arrodillo y empezó a gritar: "Misericordia Señor, que soy un pecador", y salió gritando por las calles, pidiendo perdón a Dios. Tenía 40 años. Se confesó con San Juan de Ávila y se propuso una penitencia especial: hacerse el loco que la gente lo humillara y lo hiciera sufrir muchísimo.

Un verdadero héroe de la caridad. El obispo, admirado por la gran obra de caridad que Juan estaba haciendo, le añadió dos palabras a su nombre de pila, y empezó a llamarlo "Juan de Dios", y así lo llamó toda la gente. Fundó un hospital en Granada y vinculó a su obra un grupo de compañeros, los cuales constituyeron después la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Dios. A los pobres que encontraba en las calles, les recogía. Después de santísimos trabajos, ayunos y trasnochadas por hacer el bien, y resfriados por ayudar a sus enfermos, la salud se le debilitó totalmente.

"Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo". El 8 de marzo de 1550, sintiendo que le llegaba la muerte, se arrodilló y exclamó: "Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo", y quedó muerto, así de rodillas. Había trabajado incansablemente durante diez años dirigiendo su hospital de pobres, con tantos problemas económicos que a veces ni se atrevía a salir a la calle a causa de las muchísimas deudas que tenía; y con tanta humildad, que siendo el más grande santo de la ciudad se creía el más indigno pecador. El que había sido apedreado como loco, fue acompañado al cementerio por el obispo, las autoridades y todo el pueblo, como un santo. Después de muerto obtuvo de Dios muchos milagros en favor de sus devotos y el Papa lo declaró santo en 1690. Murió en Granada el año 1550, a los 55 años de edad.

2º SU MENSAJE: “Todo lo que hicisteis con cada uno de estos mis hermanos enfermos, conmigo lo hicisteis” (Mt. 25,40). Jesucristo es fiel y lo provee todo. De una carta de san Juan de Dios.

<<Si mirásemos cuán grande es la misericordia de Dios, nunca dejaríamos de hacer bien mientras pudiésemos: pues que, dando nosotros, por su amor, a los pobres lo que él mismo nos da, nos promete ciento por uno en la bienaventuranza. ¡Oh bienaventurado logro y ganancia! ¿Quién no da lo que tiene a este bendito mercader, pues hace con nosotros tan buena mercancía y nos ruega, los brazos abiertos, que nos convirtamos y lloremos nuestros pecados y hagamos caridad primero a nuestras ánimas y después a los prójimos? Porque, así como el agua mata al fuego, la caridad al pecado.

Son tantos los pobres que aquí se llegan, que yo mismo muchas veces estoy espantado cómo se pueden sustentar, más Jesucristo lo provee todo y les da de comer. Como la ciudad es grande y muy fría, especialmente ahora en invierno, son muchos los pobres que se llegan a esta casa de Dios. Entre todos, enfermos y sanos, gente de servicio y peregrinos, hay más de ciento diez.

Como esta casa es general, reciben en ella generalmente de todas enfermedades y suerte de gentes, así que aquí hay tullidos, mancos, leprosos, mudos, locos, paralíticos, tiñosos, y otros muy viejos y muy niños, y, sin estos, otros muchos peregrinos y viandantes, que aquí se allegan, y les dan fuego y agua, sal y vasijas para guisar de comer. Para todo esto no hay renta, mas Jesucristo lo provee todo.

De esta manera, estoy aquí empeñado y cautivo por solo Jesucristo. Viéndome tan empeñado, muchas veces no salgo de casa por las deudas que debo, y viendo padecer tantos pobres, mis hermanos y prójimos, y con tantas necesidades, así al cuerpo como al ánima, como no los puedo socorrer, estoy muy triste, mas empero confío en Jesucristo; que él me desempeñará, pues él sabe mi corazón.

Y, así, digo que maldito el hombre que fía de los hombres, sino de solo Jesucristo; de los hombres has de ser desamparado, que quieras o no; mas Jesucristo es fiel y durable, y pues que Jesucristo lo provee todo, a él sean dadas las gracias por siempre jamás. Amén>>.

3º SU ORACIÓN: Señor, tú que infundiste en san Juan de Dios espíritu de misericordia, haz que nosotros, practicando las obras de caridad, merezcamos encontrarnos un día entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.

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9 de marzo

SANTA FRANCISCA ROMANA

1º SU VIDA: Nació en Roma el año 1384. Sus padres eran sumamente ricos y muy creyentes y la niña creció en medio de toas las comodidades, pero muy bien instruida en la religión. Desde pequeña su deseo ser religiosa, pero los padres no aceptaron, y, la hicieron casarse con un joven de familia rica.

Nostalgia de vida contemplativa. Aunque amaba a su esposo, sentía la nostalgia, dedicar su vida a la oración y a la contemplación, en la vida religiosa. Un cuñada, le dijo que a ella le sucedía lo mismo, y le propuso que se dedicaran a las dos vocaciones: ser unas excelentes madres de familia, y a la vez, dedicar todos los ratos libres a ayudar a los pobre y enfermos, como si fueran dos religiosas. Y así lo hicieron. Con el consentimiento de sus esposos, Francisca y Vannossa se dedicaron a visitar hospitales y a instruir gente ignorante y a socorrer pobres.

Se hacia querer por la gente. Empezó la santa muy pronto a ganarse la simpatía de las gentes de Roma por su gran caridad para con los enfermos y los pobres. Ella tuvo siempre la cualidad especial de hacerse querer por la gente. Fue un don que le concedió el Señor. Tuvo tres hijos a los cuales se esmeró por educar muy religiosamente. Su familia, que había sido rica, se vio despojada su sus bienes en una guerra civil. Tuvieron que irse a vivir a una casa vieja, y dedicarse a pedir limosna para ayudar a los enfermos de su hospital. Y además llegaron dolorosas enfermedades que le hicieron padecer.

Obtenía milagros de Dios con sus oraciones. Curaba enfermos, alejaba malos espíritus, ponía paz entre gentes peleadas y que se odiaban, Por toda Roma se hablaba de los admirables efectos que esta santa mujer conseguía con sus palabras y oraciones. Muchísimas veces veía a su ángel de la guarda y dialogaba con él.

"Oblatas de María". Fundó una comunidad de religiosas seglares dedicadas a atender a los más necesitados El año 1425. Les llamó "Oblatas de María", las religiosas vestían como señoras respetables. No tenían hábito especial. Cuando la santa quedó viuda entró de religiosa, y la eligieron superiora general. Al ser monja tomó por nombre "Francisca Romana".

Enfermo por caridad. Llegaron epidemias, ella llevaba a los enfermos al hospital, lo atendía, les lavaba la ropa. Estaba gravemente enferma, y el 9 de marzo de 1440 su rostro empezó a brillar con una luz admirable. Entonces pronunció sus últimas palabras: "El ángel del Señor me manda que lo siga hacia las alturas". Luego quedó muerta, pero parecía alegremente dormida.

2º SU MENSAJE:María Magdalena Anguillaria, superiora de las Oblatas, escribió de la vida de la Santa, el carisma tan especial, el mensaje para todos  de paciencia y caridad. La paciencia y caridad de santa Francisca.

<<Dios probó la paciencia de Francisca no sólo en su fortuna, sino también en su mismo cuerpo, haciéndola expe­rimentar largas y graves enfermedades, como se ha dicho antes y se dirá luego. Sin embargo, no se pudo observar en ella ningún acto de impaciencia, ni mostró el menor signo de desagrado por la torpeza con que a veces la atendían.

Francisca manifestó su entereza en la muerte prematura de sus hijos, a los que amaba tiernamente; siempre aceptó con serenidad la voluntad de Dios, dando gracias por todo lo que le acontecía. Con la misma paciencia soportaba a los que la criticaban, calumniaban y hablaban mal de su forma de vivir. Nunca se advirtió en ella ni el más leve indicio de aversión respecto de las personas que hablaban mal de ella; al contrario, devolviendo bien por mal, rogaba a Dios continuamente por dichas personas.

Por el poder de Dios, sus palabras poseían tal eficacia que con una breve exhortación consolaba a los afligidos y desconsolados, tranquilizaba a los desasosegados, calmaba a los iracundos, reconciliaba a los enemigos, extinguía odios y rencores inveterados, en una palabra, moderaba las pasiones de los hombres y las orientaba hacia su recto fin.

Por esto todo el mundo recurría a Francisca como a un asilo seguro, y todos encontraban consuelo, aunque reprendía severamente a los pecadores y censuraba sin timidez a los que habían ofendido o eran ingratos a Dios. En primer lugar les incitaba a la expiación uniendo sus padecimientos a los de Cristo, después les atendía con cuidado, exhortándoles amorosamente a que aceptasen gustosos todas las incomodidades como venidas de la mano de Dios, y que las soportasen por el amor de aquel que había sufrido por ellos.

Durante treinta años desempeñó este servicio a los enfermos. Y, como durante este tiempo que abundaban las enfermedades contagiosas, era difícil encontrar no sólo médicos que curasen los cuerpos, sino también sacerdotes para el alma, ella misma los buscaba y los llevaba a los enfermos ­que ya estaban preparados para recibir la penitencia y la eucaristía. Ella retribuía a los sacerdotes que atendían a enfermos que ella les indicaba>>.

1º SU ORACIÓN:Oh Dios, que nos diste en santa Francisca Romana modelo singular de vida matrimonial y monástica, concédenos vivir en tu servicio con tal perseverancia, que podamos descubrirte y seguirte en todas las circunstancias de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

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10 de marzo

SAN MACARIO

1º SU VIDA: Fue el último obispo de Aelia Capitolina y primer arzobispo griego de Jerusalén (314-333); Macario nació probablemente hacia el año 250, se distinguió por su elocuencia.

Campeón contra la herejía. Sucedió a Hermón en la sede de Jerusalén y durante su episcopado, tuvo que enfrentarse a la erejía arriana, que ya causaba un profundo cisma en la iglesia oriental, a la cual combatió con ahínco durante el primer Concilio de Nicea, en el cual defendió la creencia en el "descendimiento a los infiernos" que aparece en dicho Credo y su nombre encabeza la lista de los obispos palestinos firmantes de las actas de dicho sínodo. San Atanasio dice que San Macario era un hombre sincero y recto, pleno de espíritu apostólico. Según el testimonio de San Atanasio, Macario fue un valiente campeón contra la herejía.

Presente en el descubriendo de la santa Cruz. La leyenda cuenta que san Macario estaba presente en el momento en que se descubrió la Santa Cruz. En las excavaciones se encontraron tres cruces y era difícil determinar cual había sido la de Cristo. Había en la ciudad una mujer agonizante. Macario era entonces obispo de esa Iglesia y dijo a la reina y a los trabajadores: Traed las tres cruces, porque Dios va a mostrarnos cual es la de Cristo.

Súplica a Dios. Entrando con la reina y los obreros en la casa de la enferma, se arrodilló y elevó al Señor la siguiente súplica: Oh Dios, que por medio de tu Unigénito Hijo has inspirado a tus siervos el deseo de buscar la cruz en la que fuimos redimidos: te rogamos que nos muestres cual fue la cruz de tu hijo para que podamos distinguirla de aquellas que fueron de los esclavos. Concédenos que cuando la verdadera cruz toque a esta mujer agonizante, vuelva a la vida desde las puertas de la muerte.

La mujer sano al contacto con la cruz. Macario tocó a la mujer con una de las cruces, pero no sucedió nada; lo mismo aconteció con la segunda; pero, en cuanto la tocó con la tercera, la mujer abrió los ojos y poco después volvió plenamente en sí y empezó a alabar a Dios y andar por la casa con mayor agilidad que antes de la enfermedad. La reina, satisfecha con una indicación tan clara, erigió un magnifico templo, maravilloso, en aquel sitio donde fue hallada la Santa Cruz. En la historia de Eusebio se conserva una carta de Constantino a Macario, obispo de Jerusalén, en la que el emperador le encarga que construya una iglesia en el sitio en que santa Elena había descubierto el sepulcro de Cristo. San Macario tuvo el gozo de ver terminada su obra.

2º SU MENSAJE: Sin duda que lo que mas reasalta en la vida del Santo, el haber hallado la cruz de Cristo, y los milagros que se realizaron. Desde que Jesús murió en este instrumento de tortura, la cruz se convirtió para Él y para nosotros en un trono de gloria. Debemos abrazar la cruz. Jesucristo no vacilo, por nuestro bien en subir a este madero infame de la cruz, la deseaba.

             Jesús deseaba la cruz: Jesús la veía como el fin de su vida. “No he venido a ser servido sino a servir, y a dar la vida en rescate por muchos”. (Mt, 20,28).Él la deseaba por nuestro bien, de lo cual se deduce que nosotros debemos abrazarnos a la cruz con respeto, devoción y agradecimiento. Porque sufrió libre y voluntariamente por cada uno de nosotros. Y nos dice. “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mi”. (Mt 10,38).

Jesus abrazó la cruz. La abrazo, porque ante ya pensaba en ella.

Porque la acepto con cariño cuando Pilatos le condeno a la cruz.

Porque la abrazo entre sus brazos cuando se la dan los soldados.

Porque la cargo sobre sus hombros y la llevo camino del calvario.

Porque estuvo debajo de ella cuando tropezaba y cayó varias veces.

Porque sobre ella extendió su cuerpo y se iba a consumar su sacrificio.

Porque a ella cosieron sus manos y sus pies con los clavos.

Porque en ella reclino su cabeza, coronada de espinas.

Porque con su sangre divina impregno el madero.

Porque en ella murió, entrego la vida a Dios por amor al mundo.

Por esto Cristo es el primero que abraza la Cruz. La Cruz quedo santificada, la Cruz quedo divinizada, la Cruz quedo ennoblecida con los besos, con los abrazos, con los contactos, con las lagrimas, con la sangre, con la muerte de Cristo.

Jesús santifico la cruz y la hizo gloriosa con su presencia. Nosotros debemos abrazarla con gozo, por los beneficios que nos ha traído la Cruz de Cristo: Un instrumento tan espantoso y humillante, que Roma reservaba para los esclavos y delincuentes. Jesucristo la abrazo por amor al Padre y por amor a nosotros los pecadores. Desde entonces, es muy justo que sea adorada la Cruz, y recibe homenajes que ninguna otra reliquia recibe. Y porque es nuestro símbolo, (con ella nos santiguamos y la llevamos como distintivo de los cristianos). La primera adoradora fue la Virgen María, que aprendamos de Ella, que nos dio ese ejemplo a toda la humanidad de adoración a la Cruz. “Junto a la cruz de Jesús estaba su madre”.

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que en la figura de san Macario has querido dar a tu Iglesia un modelo de buen pastor, concédenos, por su intercesión, ser apacentados un día con la grey de tus santos en la abundancia de los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

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11 de marzo

BEATO JUAN BAUTISTA de FABRIANO

1º SU VIDA: Nació en Fabriano (Ancona) el año 1469, de la noble familia de los Righi. Desde niño le inculcaron la fe y espiritualidad cristiana La lectura de la vida de san Francisco le llevó a ingresar en su Orden en el convento de Forano. Lo destinaron a Cupramontana donde permaneció hasta su muerte.

Durante el noviciado asimilo los ideales del padre san Francisco. Los religiosos de la comunidad estaban admirados de la vida tan ejemplar del joven novicio. Hizo la profesión religiosa y dedico varios años al estudio de la filosofía y de la teología antes de ordenarse de sacerdote.

Vida solitaria y penitente de ermitaño. Pasó prácticamente el resto de su vida, unos cincuenta años, en la Romita, dedicado a veces al apostolado y más frecuentemente al silencio y a la oración, a la penitencia, a la lectura de las obras de los Santos Padres de la Iglesia. El bosque y el eremitorio, protegidos por una Regla de san Francisco, fueron el refugio y el remanso de paz en el que trascurría su vida de santificación como san Francisco. El Señor le concedió profunda meditación e incluso, éxtasis.

Pasaba largas horas a los pies de la Virgen. Encontró una imagen de de la Santísima Virgen contemplando al Niño Jesús tendido en sus rodillas, y que estaba flanqueada por las figuras de Santiago el Mayor y san Francisco. Ya había disfrutado de la sonrisa de la Virgen de los Ángeles. Ahora se había encontrado con otra imagen. Y el santo solitario hijo de María pasaba horas a los pies de la Madre del Señor, intercambiando afectos y sentimientos.

No elocuente orador, pero llevaba los corazones a la conversión. Exhortar a unos y a otros a convertirse y cambiar de vida. Cuando salía de su retiro, siempre acompañado de otro fraile como era preceptivo, no llevaba consigo más que su pobreza y su firme confianza en Dios. Unas veces hablaba en las iglesias, otras en los salones de los palacios, y su palabra era siempre una cálida exhortación al cumplir los mandamientos, a frecuentar los sacramentos, al amor al prójimo. Y Dios lo acompañaba con milagros.

Descansa debajo del Santo Cristo. Su amor a Jesús crucificado, fue objeto constante de su amor y su contemplación. Un de repente se sintió mal. Los frailes acudieron ayudarle hasta que les pareció que el peligro había pasado. Poco después, solo en su celda, se durmió en el Señor. El 11 de marzo de 1539. Fue enterrado en el cementerio del convento, diez años después, incorruptos y lo depositaron debajo del altar del Santo Cristo. Su culto, fue reconocido por el Papa san Pío X el 7 de septiembre de 1903.

2º SU MENSAJE: El Santo vivió muchos años vida solitaria y penitente como ermitaño, y alimentaba su espíritu, entre otras cosas espirituales con la lectura de los Santos Padres de la Iglesia. Es un buen mensaje y un buen ejemplo para nosotros de lectura espiritual que debemos hacer. Los "Padres de la Iglesia" son los insignes pastores de la Iglesia de los primeros siglos. Hombres eminentes en ciencia y santidad y al mismo tiempo en antigüedad.

Los Santos Padres comentan la Sagrada Escritura. Son dóciles al Espíritu Santo que posee la inteligencia de las Escrituras, y meditándolas con Cristo, como la escena de los discípulos de Emaús, Jesus en medio de ellos les hacia comprender todo. “Entonces les abrió la inteligencia para que entendiesen las escrituras”. (Lc 24,45). Supieron comentarlas siempre en su dimensión espiritual, y esto es una gran ayuda que nos prestan para nuestra comprensión de la Palabra de Dios, de la que nosotros tambien nos debemos alimentar. Por su cercanía a los Apóstoles nos presentan la correcta interpretación de la Sagrada Escritura.

Son de verdad “Padres” de la Iglesia. Porque la Iglesia, a través del Evangelio, ha recibió de ellos la vida. Padres de la Iglesia se llaman con toda razón aquellos santos que, con la fuerza de la fe, con la riqueza de sus enseñanzas, la engendraron y formaron en el transcurso de los primeros siglos. La Iglesia vive todavía hoy con la vida recibida de esos Padres.

Son también sus “constructores” de la Iglesia. Ya que por ellos sobre el único fundamento puesto por los apóstoles, sobre Cristo fue edificada la Iglesia de Dios en sus estructuras. Y hoy sigue edificándose todavía sobre las estructuras formadas por esos constructores, entre los goces y penas de su caminar y de su trabajo cotidiano. Fueron, sus Padres y lo siguen siendo; porque ellos constituyen, en efecto, una estructura de la Iglesia y cumplen una función en pro de la Iglesia, a lo largo de todos los siglos.

La Iglesia nunca deja de volver sobre los escritos de los Padres llenos de sabiduría. Sus enseñanzas, son consideradas como fundamento indispensable de la doctrina cristiana. De ahí que, a lo largo del año litúrgico, encontremos, con gran gozo, a nuestros Padres y nos sintamos confirmados en la fe y animados en la esperanza”. (Juan Pablo II: Carta Apostólica “Patres Ecclesiae”).

3º SU ORACIÓN: Señor, tú que otorgaste al beato Juan Bautista de Fabriano la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

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12 de marzo

SAN MAXIMILIANO

1º SU VIDA: vivió en Tebasa de Argelia en el último cuarto del siglo III. El gobierno de Roma estaba en manos del emperador Diocleciano, empeñado en luchar contra los cristianos por considerarlos responsables de los males que acuciaban al imperio, eran tiempos de hacer muchos mártires para la Iglesia.

Joven y valiente soldado. Como algunos más del ejército de emperador que se hicieron muy pronto cristianos. Contaba veinte años y tenía por delante una carrera militar prometedora, quizás brillante. Pero habiéndose convertido al cristianismo, no quiso participar en la persecución de los cristianos, por lo que devolvió a sus superiores el cinto militar, quiso dejar de ser un perseguidor de Jesuscrsito, perseguido en la persona de los cristianos. Esta forma de insumisión, de desobediencia, de rebelión silenciosa provocó la indignación de sus superiores, quienes tras insistirle a volver al culto y a la fe oficial, amenazándole que como se negase seria condenado a muerte.

Condenado a morir. Tenía veintiún años de edad. De camino al sitio de la ejecución, habló a los cristianos: "Amados hermanos, apresúrense a alcanzar la visión de Dios y a merecer una corona como la mía, con todas sus fuerzas y el más profundo anhelo". Estaba radiante. Después se dirigió a su padre: "La túnica que me tenías preparada para cuando fuera soldado, dásela al lictor. El fruto de esta buena obra será multiplicado cientos de veces. ¡Déjame que te dé la bienvenida en el cielo y glorifique a Dios contigo!" Con un solo golpe lo decapitaron.

Sepultado en lugar cristiano. Una matrona llamada Pompeyo obtuvo el cuerpo de Maximiliano y lo llevó en su litera a Cartago, donde lo sepultó cerca del de San Cipriano, muy cerca del palacio. Flavio Víctor su padre, se fue a su casa regocijado, agradeciendo al Señor por permitirle enviar tal regalo al cielo, a su hijo. No tardó mucho en seguir a su hijo.

La “pasión” de Maximiliano. El texto de la "pasión" está en el Acta Sanctorum, marzo. Y en la Historia de las Persecuciones. IV; Y Las Pasiones de los mártires. En el siglo III, el ejército romano estaba formado principalmente por voluntarios, pero los hijos de los veteranos tenían la obligación de servir. El rechazo de San Maximiliano a esta obligación ha ocasionado controversias entre ciertos escritores; los puntos de vista de la Iglesia primitiva sobre el servicio militar, se puede probar con san Victricius y San Martín de Tours, y san Pancracio, etc. En el Martirologio Romano, San Maximiliano es llamado Maximilianus. El martirologio romano da como fecha de su muerte el 12 de marzo del 295.

2º SU MENSAJE: La "Pasión" de San Maximiliano es uno de los más valiosos documentos de un relato auténtico de un contemporáneo, del juicio y muerte de uno de los primeros mártires. Se desarrolla como sigue:

<<Durante el consulado de Tuscus y Anulinus, comparecieron ante la corte Fabio Víctor y Maximiliano. El procónsul Dion preguntó al joven por su nombre y él contestó: "¿Qué caso tiene responder? No puedo ser anotado en las listas, puesto que soy cristiano". "No puedo servir; no puedo hacer mal a nadie. Soy cristiano". El procónsul repitió la orden y el juez informó que Maximiliano medía 1.75 m. Luego el procónsul dijo que se le debería dar el emblema militar, pero Maximiliano persistía: "¡Nunca! No puedo ser soldado".

Dion: Debes servir o morir.

            Maximiliano: Nunca serviré. Pueden decapitarme, pero no seré un soldado de este mundo, ya que soy un soldado de Cristo.

            Dion: (A Fabio Víctor): Corrige a tu hijo.

            Víctor: El tiene sus ideas y no cambiará.

            Dion: Sé un soldado y acepta el emblema del emperador.

            Maximiliano: Nunca. Ya llevo conmigo la marca de Cristo mi Señor.

            Dion: Te enviaré a tu Cristo inmediatamente.

            Maximiliano: No puedo pedir nada mejor. Hazlo pronto, que allá está mi gloria.

            Dion (Al oficial de reclutas): Dadle el emblema.

            Maximiliano: No lo aceptaré. Si tú insistes, le quitaré la efigie del emperador. Soy un cristiano y no se me permite portar en el cuello ese emblema, puesto que ya llevo la sagrada señal de Cristo, el Hijo de Dios Vivo a quien tú no conoces. Es a El a quien todos nosotros los cristianos servimos, a El a quien seguiremos, pues El es el Señor de la Vida y el Autor de nuestra salvación.

            Dion: Pero ¿qué daño pueden hacer los soldados?

            Maximiliano: Tú lo sabes bien.

            Dion: Si no haces tu servicio, te condeno por desacato al ejército.

            Maximiliano: No moriré. Si me voy de este mundo, mi alma irá con Cristo mi Señor.

            Dion: Anoten su nombre. Tu rebeldía te hace rehusar el servicio militar y serás castigado por ello para escarmiento de los demás.

            Procedió entonces a leer la sentencia:

            Dion: Maximiliano ha rehusado el juramento militar por rebeldía. Deberá ser decapitado. Maximiliano: ¡Alabado sea Dios!>>

3º SU ORACIÓN: Dios de todo poder y misericordia, que infundiste tu fuerza a san Maximiliano para que pudiera soportar el dolor del martirio, concede a los que hoy celebramos su victoria vivir defendidos de los engaños del enemigo bajo tu protección amorosa. Por nuestro Señor Jesucristo.

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13 de marzo

SANTA EUFRASIA

1º SU VIDA: nació en Constantinopla, hacia el 380, en tiempos del emperador Teodosio el Grande, con quien estaba emparentada. Sus padres, Antígono y Eufrasia, eran virtuosos. Ofrecieron su hija a Dios, y luego vivieron en continencia para dedicarse con más libertad a la virtud. Todo el esmero de su madre fue la educación cristiana de su hija.

Perdió a los cinco años a su padre. El emperador la tomó bajo su tutela. Era tan agraciada que tuvo muchos pretendientes. El emperador firmó por ella un compromiso para cuando fuera mayor. También los tuvo su madre. Viuda de veintidós años, tan admirada por su virtud como por su hermosura. La madre, que había hecho voto de castidad, marchó a Egipto, con su hija, buscando un retiro para dedicarse a Dios el resto de su vida.

Egipto un convento de religiosas de perpetua clausura. Llevaban una vida muy santa y de mucha austeridad. Allí acudían con frecuencia madre e hija para aprovecharse del ejemplo de sus virtudes y para cantar con ellas gozosamente las alabanzas del Señor. La niña, con una inteligencia superior a su edad, pues apenas tenía diez años, como inspirada por Dios, decidió quedarse en aquel convento para siempre. Se hincó de rodillas ante un Crucifijo, lo abrazó tiernamente, y exclamó: «Yo me consagro a Vos para siempre, dulce Jesús mío. No saldré del este convento, no quiero otro esposo que a Vos». Escribe al emperador para romper el compromiso de matrimonio.

Lagrimas de la madre y de la hija. Poco después, la madre, debilitada por sus muchas austeridades, se durmió en el Señor, pero no sin antes haber llorado de alegría la decisión de su hija de ser religiosa. Su hija la lloró con lágrimas de consuelo y esperanza. Y unida ya con más estrechos lazos al cielo que a la tierra, redobló sus fervores, aumentó sus penitencias, buscaba los oficios más humildes, servía a todas, y sería imposible describir el amor a Jesucristo de este serafín.

El demonio no podía dejar de combatir contra ella. Pero su obediencia a la abadesa, su probada humildad y su plena confianza en Jesucristo, la ayudaron a salir siempre victoriosa. Para más probar su virtud, permitió el Señor que fuera acosada por la envidia y celos de alguna religiosa, que la trató de hipócrita y ambiciosa. El Señor se había prendado de su fiel esposa, y hacia el año 410, Eufrasia en torno a los treinta años de edad, coronó su vida santa con una preciosa muerte. Todo el mundo decía que había sido un ángel desterrado del cielo.

2º SU MENSAJE: La elección de la Santa por la vida religiosa, llamada por Dios a ella, es el mensaje que nos deja, no solo para los tengan vocación o vivan ya en la vida religiosa, sino, para todos los cristianos en un mundo tan secularizado, en el que siguen siendo tan necesarias las almas consagradas. Por lo que todos debemos valorar mucho este estado de vida en la Iglesia.

Jesucristo es el que invita a la vida religiosa. Cuando andaba Jesús por sus correrías apostólicas se le acerco uno, que le pregunto: “Maestro bueno, ¿Qué he de hacer para alcanzar la vida eterna? Y Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.” El, entonces, le dijo: “Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.” Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: “Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los  pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.” Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes” (Mc 10.17-22).  

            Necesitamos de la vida religiosa. San Juan Crisóstomo escribe contra los enemigos de la vida religiosa: “Tambien yo querría eliminar  la necesidad de los monasterios, y tanto me aguijonea a veces este deseo, que no hay enemigo de la vida religiosa que así lo experimente en si mismo. Pero, para conseguir esto, menester seria que en las ciudades se viese reinar una justicia y una moralidad tales que no tuviese nadie que ir a buscarlas en la soledad de los monasterios. Desgraciadamente muy lejos de estamos de este ideal. La corrupción del mundo obliga a huir a los desiertos a aquellos que quieren salvar su alma”. El Señor le dijo a santa Teresa de Jesús: “que qué sería del mundo si no fuese por los religiosos”; (Vida 32.11)

            Ventajas de la vida religiosa. Si esta vida es vivida como Dios manda, todas son ventajas. Así lo dice san Bernardo: “<< ¿No es santa una vocación en que se  vive con más pureza, se cae con menos frecuencia, se levantan más pronto los caídos, se anda con más cautela, se recibe un riego más abundante de gracias, se goza más de paz más segura, se muere con más paz y tranquilidad, se purga con más brevedad y se gana mayor recompensa?>>. Como no valorar todos los miembros de la iglesia esta vida que eligió para ella santa Eufrasia, dejando el matrimonio lleno de ventajas con el emperador, por el matrimonio con el Señor, en la vida religiosa.

3º SU ORACIÓN: Señor, te proclamamos admirable en tu virgen santa Eufrasia, y humildemente rogamos a tu Divina Majestad que, así como te complaces en los méritos de esta virgen, aceptes igualmente complacido el culto que tu pueblo te tributa. Por Jesucristo nuestro Señor.

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14 Marzo

SANTA MATILDE

1º SU VIDA: Era hija de los condes Teodorico y Reinhilda. Su padre la había llevado desde niña un monasterio, para que se formase en el santo temor de Dios y allí adquirió una buena educación y cultura.

Belleza de cuerpo y de alma. El duque de Sajonia Enrique, era un príncipe con ansias de crear un reino y encontrar una princesa digna de él. Un caballero suyo entró un día en la iglesia de la abadía, y entre las monjas que cantaban vio una doncella cuya hermosura le deslumbró. El caballero contó al duque que en todo el mundo no había tan bella y tan linda mujer. El duque se presentó ante la venerable abadesa, abuela paterna de Matilde, para que le hablase de la hermosa doncella, de su virtud, de su linaje, de sus cualidades. Enrique quedó arrebatado ante la modestia y belleza de Matilde. Pero tambien vio en su alma un tesoro de virtudes.

Se celebraron solemnemente los esponsales. Matilde se convirtió, primero en duquesa de Sajonia, luego en reina y emperatriz de Germanía, y madre de Otón I el Grande, restaurador del Imperio Romano. La santa tuvo sobre Enrique una influencia bienhechora. Ella fue su mejor guía y consejero. En sus victorias, Matilde ponía el contrapeso de su dulzura y moderación; en sus pesares, ella le daba ánimos para seguir adelante. La joven princesa perfumaba toda la corte con sus virtudes y su dulzura inefable. Dedicaba mucho tiempo a la oración y socorrer a los pobres, que la llamaban madre.

Un solo corazón. Matilde y Enrique eran un solo corazón. «En ambos, dice el biógrafo, reinaba el mismo amor a Cristo, una misma unión para el bien, una voluntad igual para la virtud, la misma compasión para los súbditos y el mismo afecto entrañable para todos. Los dos merecieron las alabanzas del pueblo». Matilde formó el corazón de Otón, el hombre de la Providencia, y puso en él semillas de fe, de fortaleza, de piedad y de amor a la Iglesia de Cristo y a sus súbditos. Ella le avisó a Enrique que se preparara a bien morir porque le quedaba poco tiempo de vida. Y así le sucedió.

De nuevo en el monasterio. Un día el Papa llamó a su hijo Otón a Roma, y le puso la corona de Carlomagno nombrándolo emperador. Matilde, cumplida su misión, volvió a la abadía, y con un breviario sobre sus rodillas, cantaba los salmos de David, lo mismo que en su juventud. Sus últimos años los pasó dedicada a fundar conventos y repartir limosnas a los pobres. Volvía a ser dichosa otra vez en la vida contemplativa, y entre salmos e incienso, murió santamente y los ángeles se la llevaban al paraíso cuando cumplió sus 70 años. Era el 14 de marzo del año del Señor 968, Sábado de Gloria.

2º SU MENSAJE: Esta Santa Emperatriz, se dispuso a pasar a la eternidad sin nada y repartió a los más necesitados todo lo que tenía en sus habitaciones. Reina santa y generosa, los bienes de fortuna, los quiso compartir con los pobres con toda la generosidad posible, para que así se ganen los premios del cielo con sus limosnas en la tierra. Es decir; que siendo rica, se hizo pobre por Jesucristo.

 La pobreza evangélica consiste, esencialmente en la renuncia exterior y, sobre todo, en el desprendimiento interior de todo afecto a los bienes materiales, con el fin de seguir e imitar con la misma perfección posible a Cristo pobre. A la pobreza es a lo que más miedo se le suele tener en el mundo, el ser pobres, o el venir a menos y pasar alguna necesidad.     

La pobreza es la virtud que más nos asemeja a Dios: Porque por la pobreza se participa de la pobreza de Cristo, que, siendo rico se hizo pobre por amor nuestro.

La pobreza de Cristo no estuvo tanto en no haber sido rico o en no haber nacido en un plació, sino, en haber estado expuesto a la necesidad, cuando se bastaba así mismo para ser Dios.

La pobreza de Cristo estuvo en haber perdido, al hacerse hombre, la libertad e independencia de las cosas, viniendo a caer en la necesidad de pedir, un vaso de agua para apagar su sed, de tumbarse en el suelo para recuperarse del cansancio del cuerpo, de sentarse a la mesa o de desgranar unas espigas para calmar el hambre. Y teniéndolo todo se quedo sin nada.         

Por esto la pobreza es la virtud que más nos asemeja a Dios. Dios es tan rico, por ser quien es que no necesita de nada. Esta es la grandeza de Dios: su independencia. Bien pudo escribir por esto santa Teresa, y lo supo expresar en aquella estrofa tan conocida.

         Quien a Dios tiene

                                            Nada le falta.

                                            ¡Sólo Dios basta!

Hace falta querer ser pobre, si se aman las cosas no se ama a Dios sobre todas las cosas. Quien ama a Dios de veras, puede prescindir de muchas cosas, de todas las cosas. Hay pobres sin más remedio; hay pobres que no tiene ni un rincón para dormir. Y hay en las comunidades religiosas quienes no pueden poner siquiera su nombre en un pañuelo. Solo es verdaderamente pobre el que quiere serlo; el que acepta la pobreza impuesta y la bendice; y en ella vive gloriosamente, o el que la busca y la vive.

3º SU ORACIÓN: Señor Dios, que cada año nos alegras con la fiesta de santa Matilde, concede a los que celebramos su memoria imitar también los ejemplos de su vida santa. Por nuestro Señor Jesucristo.

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15 de marzo

SANTA LUISA de MARILLAC

 

1º SU VIDA: Nació el 12 de agosto del año 1591. La infancia y la adolescencia fueron una sucesión de sufrimientos morales y espirituales. Huérfana de padre y madre, fue educada por su tío, Canciller del Reino de Francia. Hombre de gran piedad, la hizo progresar en las letras, artes y virtud. Sin embargo, dotada de una conciencia sumamente delicada, Luisa sufría de la terrible enfermedad espiritual de los escrúpulos.

Casada y pronto viuda. A los 22 años, sintió el llamado para la vida religiosa, pero cedió al deseo de su tío y al consejo del confesor, casándose con Antonio Le Gras, oficial al servicio de la Reina. Antonio, no obstante, traía consigo los síntomas de la enfermedad que lo llevaría a la tumba doce años después. Viuda a los 34 años, rica y piadosa, Luisa se dedicó a los pobres.

El encuentro entre santos. También tuvo conversaciones espirituales con san Francisco de Sales. En el encuentro, con san Vicente la impresión mutua de los dos santos fue negativa. La bella y elevada educación aristocrática de Luisa de Marillac la llevaba a ver en el padre Vicente a un campesino un tanto rústico y tristón. El sacerdote, a su vez, no se interesó por aquella gran dama. Ocupado, como vivía, con los pobres, no tenía en vista dirigir espiritualmente a personas de la alta sociedad. Esa primera impresión mutua, contrastante, se desvaneció poco a poco cuando cada uno fue descubriendo en el alma del otro los tesoros que la gracia había depositado.

Fundadores de las Hijas de la Caridad. Al crecer el número de jóvenes que eles seguían, San Vicente pensó en prepararlas para una especie de noviciado en la señorial casa de Luisa de Marillac. Ésta veía concretizarse así un sueño que había tenido muchos años antes, cuando Dios le mostró a muchas jóvenes que, dirigidas por ella, se entregaban al servicio de los pobres. Por eso, quería apresurar las cosas, formando de inmediato una sociedad religiosa. Sus hijas no serían religiosas. No tendrían clausura, convento, ni apariencia religiosa. Se vestirían como las campesinas que aguardaban la fundación del instituto y servían en las Caridades. El día 29 de noviembre de 1633, se fundó la Compañía de las Hijas de la Caridad, que tantos campos de caridad atienden

Adelanto a san Vicente. La actividad desarrollada por Santa Luisa era sobrehumana, a pesar de su débil constitución. Cayó agotada en el surco del trabajo el 15 de marzo de 1660. Vicente, también enfermo, no pudo acompañarla a la hora de la muerte. Le envió este recado: "Usted va delante, pronto la volveré a ver en el cielo".

2º SU MENSAJE: Sin ser conscientes de ello, las Hijas de la Caridad  cambiaron dramáticamente la vida religiosa porque hasta este punto, ser religiosa significaba enclaustrarse. En 1655 quedaba erigida la Congregación de las Hijas de la Caridad. Ejercer bien la caridad en todos los campos.

San Vicente les leyó las Reglas y les dijo: “De hoy en adelante, llevaréis el nombre de Hijas de la Caridad. Conservad este título, que es el más hermoso que podéis tener”. 

San Vicente describió la vocación de las nuevas Hijas de la Caridad con estas palabras memorables“Vuestro monasterio es la casa de los enfermos; vuestra celda, un cuarto de alquiler; tenéis por capilla la iglesia parroquial; vuestro claustro son las calles de la ciudad.  Por clausura, tenéis la obediencia; por reja, el temor de Dios; y por velo, lleváis la santa modestia.  No hacéis ninguna otra profesión más que el ofrecimiento de todo lo que sois y tenéis en el servicio de los pobres”.

            Les decía, sois a la vez vírgenes y madres. “Ciertamente madres, de esos pequeños niños, practicáis con ellos los deberes más importantes de las madres, y sois vírgenes, porque, para eso y para guardar tan preciosos tesoros, dejasteis el mundo. ¡Ay, hermanas, cuantos motivos tenéis para humillaros en la presencia de Dios, reconociéndoos indignas de tantas gracias, y para consagraros a Él con la pureza de intención en todo cuanto hacéis”.

            Sois a la vez madres y pastores. “Ya veis cuan excelso es el fin de vuestra compañía, habéis de asistir a los pobres enfermos espiritual y corporalmente, para honrar la infinita caridad de Nuestro Señor Jesucristo, y para esto es menester que hagáis el oficio de prelados y de madres, procurándoles para el alma y para el cuerpo todo el bien que pudierais, porque muchas veces no tiene quien cuide de ellos fuera de vosotras. ¡Cuantos mueren en vuestros brazos, que comparecen delante de Dios después de haber recibido los sacramentos, gracias a vuestra solicitud”.

            En lugar de Cristo. “¿Qué hacemos cuando platicamos estos actos de esta virtud? Entonces tomamos el lugar de Nuestro Señor que fue el primero en practicarlos. El vino a dar a los hombre pruebas de su amor”. “Habéis sido fundadas para honrar la infinita caridad de nuestro Señor Jesucristo, y tener por modelo y ejemplar, juntamente con la Virgen, en todo cuanto hacéis”.

 

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios todopoderoso, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, imitando la caridad de santa Luisa de Marillac, podamos, ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.