Autor: P. Eliseo García Rubio

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16 de Junio

SAN JUAN FRANCISCO de REGIS

1º SU VIDA: Nació en Fontcouverte, en Languedoc, (Francia) el 31 de enero de 1597. Sus padres muy fervorosos cristianos y en muy buena posición económica, lo educaron en la sobriedad y en los mandamientos cristianos. De niño sólo llamaba la atención por sus buenas maneras, siempre atento, y servicial y muy entregado a cuanto se refiere a la Iglesia. No se cansaba de estar en ella ni de los rezos familiares por más largos que pudieran hacerse.

Estudio en el colegio de los jesuitas. Por el 1610, ingresa al colegio en Beziers. Tiene trece años, y es muy buen estudiante. Es un niño bueno, sencillo, humilde, es de fiar. Es además, muy devoto de la Eucaristía que recibe casi a diario. Muy devoto de la Virgen María, con un amor filial. Muy devoto de su Ángel de la Guarda que parece que le acompaña.

Decidió entrar en la Compañía de Jesús. El día de la Inmaculada de 1616 ingresa como novicio y se entrega de lleno a formarse en los votos religiosos. Comenzando los estudios de teología, cuando se declara en Touluose la terrible epidemia de peste del año 1628. Mueren 87 jesuitas en tres años. Y el día de la Trinidad de 1630 es ordenado de sacerdote. Comienzan sus famosas misiones rurales. Recorre una gran cantidad de pueblos y ciudades. El Señor le bendice con el don de hacer milagros; todos los encamina para despertar el amor a Dios y el odio al pecado.

No fue exento del dolor. Descubrió el valor del dolor y sufrimiento. Se unió mucho a los que sufrían. Les curaba de sus enfermedades. Solía decir: "Sufrir por Jesucristo es el único consuelo que hallo en este mundo. Señor, dame fuerzas para poder sufrir más y más por tu amor". Quiso ir al Canadá a predicar la fe; incluso para ser mártir, con verdadero deseo de martirio; pero aquello no fue posible. Le mandaron al norte de Francia, en la región del Vivarais, donde vivió el resto de su vida. Donde predica abundantemente y hace mucha caridad. En una ciudad, el párroco afirmaba: "En mi parroquia, después de una misión predicada por el Padre Juan Francisco, mis parroquianos cambiaron de tal manera, que a mí me parecía que eran otras personas".

A descansar al cielo. Agotado de sus apostolados, Pasaba las noches en oración y una intensa labor de confesionario Así le sorprendió la muerte cuando sólo tenía 43 años de edad: derrumbándose después de una jornada de confesionario, ante los presentes que aún esperaban su turno para recibir el perdón. Cinco días después, expiraba “el santo”, como le llamaban, para encontrar el descanso en el cielo. Era 26 de diciembre del año 1640.

2º SU MENSAJE: Gran misionero de misiones populares, La síntesis de su vida nos la dan sus palabras de autoconfesión: "Mi vida ¿para qué es sino para sacrificarla por las almas?” Nos habla claramente de su preocupación por las almas, como debe de ser la nuestra. La salvación del alma.

El negocio principal. La principal ocupación del hombre durante todos los días de su vida sobre la tierra. El negocio de los negocios que debe absorber todas sus actividades. Los Santos consideran la meditación sobre este tema como el fundamento de toda la vida espiritual.

Dios quiere la salvación de las almas. Dios quiere que todos los hombre se salven”. (1ªTim 1.4). La conversión de los pecadores, es obra principalmente de Dios. Aunque, también es verdad que Dios se vale de los hombres, como es el caso de san Francisco de Regis. La predicación, los libros han llevado a muchas almas a Dios, pero la obra humana es insuficiente, se requiere la ayuda de Dios. Ni el que planta ni el que riega conseguirá nada, si Dios no da el crecimiento.

Tenemos que quererlo nosotros.¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?” (Mt 16,26). Dios quiere la salvación de todos, porque, también es verdad que ha muerto por todo; pero Dios exige que el hombre ponga algo de su parte para la salvación, “lo principal”. Tenemos unos cuantos años para vivir en este mundo, y casi siempre dejamos de lado lo principal. La vida de la gracia. Las riquezas y los placeres materiales suelen deslumbrar; el trabajo y otras obligaciones nos absorben demasiado y las cosas del alma, siempre se quedan a un lado. Y agotamos nuestra vida, descuidando lo esencial. Dios lo quiere, pero, tenemos que querer nosotros.

No olvidemos, la enseñanza del Señor.Seguro que lo tenia en le pensamiento nuestro santo, por ser Jesuita. Esta advertencia del Señor que había hecho Ignacio de Loyola a Francisco Javier. “Piénsalo bien, pues el mundo es un maestro que promete pero que no cumple su palabra. Y aunque cumpliera sus promesas contigo, nunca podrá contentar tu corazón. Y aun suponiendo que lo contente, ¿cuánto tiempo durará tu felicidad? En cualquier caso, ¿podrá durar más que tu vida? Y en la muerte, ¿qué te llevarás a la eternidad? ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?”. Poco a poco, esta máxima entra en el corazón de Francisco Javier, grabándose en él profundamente, que hará de él un santo muy insigne.

3º SU ORACIÓN: Tú, Señor, que concediste a San Juan Francisco de Regis el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Que vive y reina contigo.

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17 de Junio

SAN GREGORIO BARBARIGO

1º SU VIDA: Nació en Venecia en 1625, de familia rica e influyente. La madre murió de peste de tifo negro, cuando el niño tenía solamente dos años. Pero su padre, un excelente católico, se propuso darle la mejor formación posible. lo instruyó en el arte de la guerra y en las ciencias, y lo hizo recibir un curso de diplomacia, pero al joven Gregorio lo que le llamaba la atención era todo lo que tuviera relación con Dios y con la salvación de las almas.

Hombre de gobierno.Al cumplir los veinte años fue escogido por el gobierno veneciano como acompañante del embajador Luigi Contarini, al famoso Congreso de Munster, donde los representantes de Alemania, Francia y Suecia, firmaron el tratado de Westfalia, el 24 de octubre de 1648, y así pusieron fin a la guerra de Treinta Años.

 

Sacerdote muy cercano a las necesidades. Deseaba ser religioso, pero su director espiritual le aconsejó que más bien se hiciera sacerdote de una diócesis, porque tenía especiales cualidades para párroco. Y a los 30 años fue ordenado sacerdote. Y en ese tiempo llegó a Roma la terrible peste de tifo negro, de lo que murió su buena madre. En estos momentos Gregorio dedica muchas horas cada día a visitar enfermos, enterrar muertos, ayudar viudas y huérfanos y a consolar hogares que habrían quedado en la orfandad.

Nombrado obispo y cardenal. En 1657, el Papa Alejandro VII, le nombró obispo de Bérgamo. Era benigno y misericordioso, su piedad se mostraba sobre todo a los que sufrían o estaban en desgracia. Vende todos sus bienes y los reparte entre los necesitados, para vivir solamente dedicado a las almas y a las gentes más abandonadas. En Bérgamo jamás deja de ayudar a quien le pide, y los pobres saben que su generosidad es inmensa. Con el propósito de fomentar la cultura, fundó un colegio y un seminario que tuvieron gran renombre. Y en 1660, le nombró cardenal; cuatro años más tarde, fue trasladado al obispado de Padua.

Llevo a cabo imprentas para difundir libros. Doto al colegio y al seminario con imprenta propia y una biblioteca bien surtida, particularmente con los escritos de los Padres de la Iglesia y los estudios sobre las Sagradas Escrituras. Fundó imprentas para propagar los libros religiosos, y se esmeró con todas sus fuerzas por formar lo mejor posible a los seminaristas para excelentes sacerdotes. El andaba repitiendo: “para el cuerpo basta poco alimento y ordinario, pero para el alma son necesarias muchas lecturas y que sean bien espirituales”. Murió el 17 de junio de 1697 y fue beatificado en 1761 y canonizado por el Papa Juan XXIII, el 26 de mayo de 1959.

2º SU MENSAJE: Fundó imprentas para propagar los libros religiosos. Tenia muy clara esta necesidad de la lectura espiritual para los sacerdotes y para todos.Asegura San Atanasio: “no es posible encontrar quien dedicándose al servicio del Señor, no sea un gran amante de la lectura espiritual”. Porque leyendo se cuenta con más garantías, que quienes no lean nada.

Toda persona que quiera ser piadosa, cambiar de vida o perfeccionarse más, es necesario tener afición a la lectura espiritual, porque no siempre se puede tener a mano a un padre espiritual que nos aconseje como debemos actuar ante tal o cual circunstancia de la vida y, sobre todo en nuestras dudas; en estos casos la lectura espiritual puede suplirlo, dándonos luces, y enseñándonos el camino para huir del enemigo y de nuestro amor propio, y para poder acertar a conocer la voluntad de Dios.

Un libro espiritual es un gran amigo:  Dice el libro del Eclesiástico: “¿Quién ignora el gran influjo que sobre el corazón de un amigo ejerce la voz de un amigo, que le corrige lealmente, le aconseja, le reprende, le anima y le aparta del error? Dichoso aquel que encuentra un amigo verdadero”. (Ecle. 25. 12). Los libros como las setas, que no se prueban sin saber si son buenas o dañadas, para no envenenarnos. Así también los libros no deben leerse, sin saber antes si son buenos o malos, para no envenenar nuestra alma. Los mayores bienhechores y malhechores de la humanidad son los libros. Un libro bueno es un amigo sabio, pero un libro malo es un cruel enemigo.

Un buen libro espiritual es una excelente ayuda con quien se puede contar cuando uno quiera. Que nos pone delante los ejemplos de los santos, condena nuestra indiferencia, nos recuerda los juicios de Dios, nos habla de la vida eterna, nos disipa de las falsas ilusiones del mundo, nos responde a los falsos pretextos del amor propio, nos proporciona los medios para resistir a nuestras pasiones desordenadas. Es discreto porque reprende y avisa en secreto, un amigo que jamás nos engaña, un juez que decide con imparcialidad, un profeta que anuncia la verdad sin halagos. No es inoportuno, porque le tomamos o le dejamos cuando nos place; ni nos lleva la contraria, porque nos ofrece sus pensamientos sin discutir con los nuestros; ni indiscreto, porque nos da sus consejos sin saber si los seguiremos o no; ni es envidioso, porque nos deja en libertad de discrepar de sus consejos o de preferir los de otros.

 

3º SU ORACIÓN: Señor, tú que colocaste a San Gregorio Barbarigo en el número de los santos pastores y lo hiciste brillar por el ardor de la caridad y de aquella fe que vence al mundo, haz que también nosotros, por su intercesión, perseveremos firmes en la fe y arraigados en el amor y merezcamos así participar de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

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18 de Junio

SANTOS MARCOS y MARCELINO

 

1º SUS VIDAS: Son hermanos, fueron romanos de familia noble, hijos de Tranquilino y de Marcia, ricos y principales. Eran casados y con hijos.

Perseguidos por ser cristianos. Los dos hermanos Marcos y Marcelino, detenidos por cristianos. Cromacio el prefecto de Roma les condeno. Se les daba un tiempo de treinta días para que adorasen a los dioses del imperio. Fue un tiempo en el que les tentó mucho el demonio para abandonar la fe en Jesucristo y adorar los dioses falsos, con lo que salvarían sus vidas. Les visitaban sus padres, sus esposas y sus hijos, sus amigos y conocidos, que eran muchos. Se ablandaban con las lágrimas de sus padres, esposas y las de sus hijos.

No se dejaron engañar. Prefirieron la muerte a perder la fe en Jesucristo. Como los exhortara el juez a que tuviesen piedad de sí mismos y se librasen de sus crueles tormentos, le respondieron: “Jamás hubo para nosotros banquete de delicias comparable al gozo que experimentamos al sufrir por Jesucristo. ¡Plazca a Dios que estos sufrimientos duren tanto tiempo cuanto estemos revestidos de este cuerpo corruptible!”.

Pasados los treinta días recibieron el martirio. Pasaron así un día y una noche, cantando las alabanzas de Dios, hasta que, finalmente, atravesado el corazón con un lanzazo, obtuvieron la corona del martirio, hacia el año 287. También fueron compañeros en el martirio, los que antes con palabras y lágrimas les querían convencer para que adorasen a los dioses falsos. Fueron atados y clavados por los pies a un poste, por un juez muy cruel. “La vida de los justos está en manos de Dios y no los tocará el tormento. La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia, y su partida de entre nosotros como una destrucción;
pero ellos están en paz
”. (Sab 3.1-3).

Milagro causado por los dos santos. Un rayo que cayó en el castillo fue la causa del terrible fuego que amenazaba a todas luces alcanzar el polvorín o almacenes de pólvora de la ciudad y cuya explosión hubiera sido una catástrofe tanto en pérdida de vidas humanas como de viviendas y bienes. El apresurado rezo a los santos del día en aquel apuro hizo que milagrosamente se detuvieran las llamas en la misma zona inmediatamente próxima al almacén de munición. Las personas que se supieron protegidas por la intercesión de los santos mártires Marcelino y Marcos pidieron a las autoridades eclesiásticas sea oficialmente reconocida la protección de los santos que les libraron al final de aquella terrible tormenta.  

2º SU MENSAJE: Los dos santos fueron movidos por un amor de falsa compasión, de parte de los que les amaban solo con un amor de la carne y la sangre, incluso, les llegaron a ablandar con el riesgo de perder la fe y la palma del martirio. El amor humano es bueno, pero, nunca si por el se pierde el amor espiritual.  El papa Benedicto XVI en su primera encíclica, titulada Deus caritas est (Dios es amor), habla sobre el amor y la caridad. El Papa valora el amor humano, pero advierte de la necesidad de que se vea acompañado por un amor más elevado, espiritual.

Expresiones de ese amor humano. El amor de benevolencia. Es, como su palabra dice, el amor que quiere el bien y busca y trabaja por hacer bien a quien ama. Aquí sí que podemos abismarnos ante el amor de benevolencia tan infinito que Dios nos ha tenido. Si todo, todo lo que tenemos es de Él. Si todo lo que nos ha dado es un bien y para nuestro bien, en cambio, nosotros qué poco amor de benevolencia podemos tener a los que amamos, por lo menos qué ineficaz es. ¡Es tan poco lo que podemos darles! Quisiéramos darles salud, larga vida, alegría, felicidad, riquezas, comodidad, pero todo esto, no pasa de ser un deseo, que no podemos hacer realidad. 

Expresiones del amor espiritual, empieza entonces en el conocimiento de cuál es el mayor bien, y es Dios el único que puede ser considerado en todo y por todo Bien máximo, de toda criatura racional. Del amor de Dios nace el amor al hombre. Por eso el orden de los mandamientos de la Ley de Dios no puede ser cambiado. El primero es; amar a Dios sobre todas las cosas. Desde Dios, sumamente amado, es posible el desear el mayor bien para la criatura racional que se ama. Si so se empieza por este amor espiritual. El amor humano, la mayoría de las veces aparta de Dios, por las expresiones que quiere buscar.

Para crecer en el amor espiritual, hay que crecer en santidad. Hay que procurar que al que queremos, familiares, amigos, etc. sean santos. Si falta la base en Dios, no consideres amigo solo porque trabaja con nosotros.

¿Cuánto va a durar una amistad? Tenemos que preguntarnos lo primero, ¿cuánto tiene de Dios? Cuanto más haya de Dios y amor de Dios en la amistad, más va a durar.

¿Cuánto va a perdurar una enemistad? Cuánto más lejos de Dios se encuentra. Mucho más prolongada será su duración y más honda. Estamos, sin duda, hechos para ser amigos, pero de los que son amigos de Dios.

3º SU ORACIÓN: Señor todopoderoso y eterno, que nos has dado como ejemplo para imitar la vida de los santos Marcos y Marcelino, concédenos también que su valiosa intercesión venga siempre en nuestra ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. 

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19 de Junio

SAN ROMUALDO

1º SU VIDA: nació por el año 950.De la noble familia de los Onesti, duque de Rávena, en Italia, Su juventud fue un tanto alocada y se entregó a los placeres que le proporcionaba el mundo, pero Dios no le dejaba, a pesar de ello siempre sentía en su interior como una voz misteriosa que le empujaba a seguir la llamada de Dios. La hora de Dios le llega cuando menos lo esperaba. Su padre, llamado Sergio, llevaba también una vida mundana y en cierta ocasión lanzó un duelo a uno de sus parientes y obligó al joven Romualdo a ser testigo del mismo. En el duelo murió su pariente. Tanto sufrió en aquel duelo y tanto le horrorizó que decidió abandonar el mundo y entregarse de lleno a Dios en una durísima vida de penitencia.

Fundador de un monasterio. La vida de Romualdo durante más de treinta años fue prodigio de penitencia, de oración y de milagros. Eran muchos los que deseaban seguir a su lado y recibir su orientación. Construyó un monasterio y puso en él una comunidad con su abad; los otros dos, vivió recluido en él. Allí la bondad divina lo elevó a tan alto grado de perfección que, inspirado por el Espíritu Santo, predijo algunos sucesos futuros y llegó a la penetración de muchos misterios ocultos del antiguo y del nuevo Testamento. Con frecuencia, era arrebatado a un grado tan elevado de contemplación que, deshecho todo él en lágrimas, abrasado por el ardor inefable del amor divino, exclamaba: “Amado Jesús, mi dulce miel, deseo inefable, dulzura de los santos, encanto de los ángeles”.

 

En su celda un altar. Dondequiera que aquel santo varón se decidía a habitar, ante todo hacía en su celda un oratorio con su altar, y luego se encerraba allí, impidiendo toda entrada. Después de haber vivido así en varios lugares, dándose c­uenta de que ya se acercaba su fin, volvió definitivamen­te al monasterio que había construido en Val de Cas­tro y allí, en espera cierta de su muerte cercana, se hizo edificar una celda con su oratorio, con el fin de recluirse en ella y guardar silencio hasta la muerte.

Se va debilitando por sus muchos años. Una vez construido este lugar de receso, en el cual quiso él recluirse inmediatamente, su cuerpo empezó a experimentar unas molestias progresivas y una creciente debilidad, producida más por la decrepitud de sus muchos años que por enfermedad alguna. Un día, esta debilidad comenzó a hacerse sentir con más fuerza y sus molestias alcanzaron un grado alarmante. Cuando el sol ya se ponía, mandó a los dos hermanos que estaban junto a él que salieran fuera, que cerraran la puerta de la celda y que volvieran a la madrugada. Preocupados, después de un rato, abren la puerta, y encuentran el cadáver. Era el 19 de junio de 1027.

2º SU MENSAJE: Una vez que es consciente de su mala vida, de pecado, decide dejar el mundo y entregarse de lleno a Dios en una durísima vida de penitencia. Es decir; su claro mensaje esta en “Buscar a Dios”.

            Nuestra vida tiene como fin “buscar a Dios”. Por el pecado de Adán, toda su descendencia llevamos el sello de la rebeldía; nacemos de espaldas a Dios, alejados de Dios. Luego, hay que buscar a Dios, con un carácter de retorno, a quien habíamos perdido. Con el pecado, volvemos hacia la criatura. La parábola del hijo prodigo, es la figura de la persona humana que habiendo abandonado al Padre celestial, a Dios, debemos volver a Él.

            ¿Por qué caminos hemos de volver a Dios? Esto nos interesa mucho, para no desviarnos del fin. Nuestra santidad es sobrenatural y esta fuera del alcance de nuestras propias fuerzas. Dios nos elevo a un orden sobrenatural, por eso, podemos buscarle. Y el camino para llegar hasta él, es su Hijo Jesucristo, “Nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. (Mt 11.27).

            ¿Qué es entonces Jesucristo para nosotros? yo soy el camino, la verdad, y la vida” (Jn 14:6). Quien me sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. (Jn. 8,12). Nos conduce por el camino hacia Dios, con su doctrina y sus ejemplos. “todo lo que Jesús hizo y enseñó” (Hech 1,1)

            Su doctrina. El mismo Jesus nos ha dicho. "Mi doctrina no es mía, sino del padre que me envió" (Jn 7:16). Luego por este camino es por el que hay que andar para encontrar a Dios, para buscarlo. El mismo san Pedro lo dice claramente. “Señor, ¿a quien iremos? Tu solo tiene palabras de vida eterna”. (Heb 1.2). Debemos creer con fe viva estas palabras.

 

            Su ejemplo. Jesucristo es verdadero Dios, pero también es perfecto hombre. “Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis lo que yo he hecho”. (Jn 23.15). Los ejemplos los encontramos en su vida, en los evangelios, que debemos de meditar, como norma de santidad humana. Sin olvidar que entre Dios y nosotros hay una distancia infinita, entre el Creador y la criatura. No nos debemos apartar nunca de este camino, porque si nos salimos de él nos extraviamos y corremos el riesgo de perdernos. Por el contrario, si le seguimos como san Romualdo, desembocaremos en la vida eterna. “Padre, que donde este yo, estén también ellos conmigo”. (Jn 17.24).

3º SU ORACIÓN: Oh Dios, que has renovado en tu Iglesia la vida eremítica por medio del abad san Romualdo, haz que, negándonos a nosotros mismos para seguir a Cristo, merezcamos llegar felizmente al reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.

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20 de Junio

SANTA FLORENTINA

1º SU VIDA: Nació en el seno de una familia visigoda en Cartagena, fue la tercera de cinco hermanos, cuatro de ellos fueron santos. San Leandro, San Isidoro, San Fulgencio y Santa Florentina. Su padre desempeñaba un alto cargo en Cartagena pero por razones políticas parece que hubo de emigrar a Sevilla por el 554. Donde San Leandro y San Isidoro llegan a ser arzobispos y donde San Fulgencio es Obispo de Écija y de Cartagena

Hermana de santos llamada a la vida consagrada. A Florentina le estará reservaba la gracia de consagrarse al Señor en la vida religiosa y ser Abadesa y madre de muchas monjas. Fundaría más de cuarenta monasterios, siguiendo la Regla escrita para ella por su hermano San Leandro.

Sabios consejos de san Leandro. Este influyó en su hermana, dándole sabios consejos en un tratado profundo sobre “La institución de la vírgenes”. ¡Ah, hermana mía querida, comprende si puedes el ardiente deseo que inflama el corazón de tu hermano de verte unida a Cristo! Tú eres lo mejor de mí mismo. ¡Desgraciado de mí si otro pretendiese despojarte de tu corona! Tú eres delante de Cristo mi baluarte, tú mi prenda querida, mi hostia santa por la que he de merecer salir del abismo de mis pecados...".En estos consejos expresa el hermano el profundo amor que le profesa, a la vez que la gran estima que siente por la vida consagrada

 

Siempre procuro vivirla regla de perfección.  El mismo San Leandro escribirá para su hermana y las demás monjas de su tiempo un precioso tratado que vendrá a ser como una especie de Regla que influirá grandemente sobre todos los monasterios femeninos de su tiempo. Le dice entre otras cosas que sea servicial con las hermanas que viven con ella y que procure no hacer sufrir a ninguna. Debe procurar leer y orar continuamente. Cuando tenga que hacer algún trabajo debe procurar que otra lea algo. Si vive la vida comunitaria, su vida se parecerá a la de los Apóstoles. Debe procurar permanecer siempre en el mismo monasterio. Y un consejo para ella que era superiora: Que sea discreta para saber lo que debe conceder y negar según las necesidades de cada una. Que no tenga peculio, ya que todo en el Monasterio es común...Buenas reglas que siempre procuró vivir Florentina y que viviéndolas llegó a la perfección.

A juntarse los hermanos en el cielo. Murió por el 636. La mayor parte de sus restos mortales descansan en una urna de plata, expuesta en el altar mayor de la Catedral de Murcia, aunque también se conservan reliquias de la santa en la parroquia de Berzocana de la Diócesis de Plasencia.

2º SU MENSAJE: La santa por consejo de su hermano abraza la vida consagrada, y se hace la esposa de Cristo. El alma es invitada por el Esposo a la condición de esposa suya. El mismo Jesús compara más de una vez el Reino de Dios a un banquete nupcial. (Mt 22,1) Dios invita a las almas a la unión divina con El.  En todo banquete se encuentran personas de categorías muy distintas.

            1º Están los servidores. Estos son los que dan muestras del mayor respeto al dueño de la casa, no están nunca parados, dispuestos siempre a cumplir cualquier indicación que reciban; en correspondencia, el dueño les paga el salario y, si cumplen bien su cometido son apreciados y gratificados; aunque, nunca pueden aspirar a sentarse a la mesa, ni a ser  admitidos en la intimidad, ni a que les sean revelados los secretos de la casa y de la familia. Estas almas, que viven en (el temor), en (espíritu de servidumbre) No pueden gozar ciertamente de la intimidad de Dios.

            2º Están, los convidados, los amigos. El rey los ha llamado a su mesa, les habla con la mayor cordialidad y comparte el pan y el vino. Son la figura de los cristianos que si bien aman a Dios no le dan todo lo que pudiera exigirse de ellos; mientras están en la presencia del Rey, gozan de su favor, frecuentemente, pero, lo dejan para atender a sus propios intereses. Podemos decir que es una amistad intermitente.

            3º Despedidos los amigos, quedan solamente los hijos. Estos forman parte de la familia, que consideran como cosa suya propia. Por el mero hecho de llevar el apellido del padre, son quienes han de heredar sus bienes; han consagrado su vida a honrar, a obedecer y amar a su padre. Son la representación de las almas fieles que viven y obran como hijos de Dios “sois de la familia de Dios”, (Ef 2,19).

4º Está, finalmente, la esposa. Para ella no tiene secretos el esposo, antes bien la derrocha el amor más tierno e intimo, siendo imposible una unión más perfecta que ésta. En efecto, la unión entre esposos deja muy atrás la que existe entre padres e hijos; los esposos, ha dicho el Señor, “por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”. (Mt 19,5). Ninguna otra unión supera a ésta en intimidad, ternura y fecundidad. Este es el género de unión a que el Esposo invita a las almas que le están consagradas mediante los votos religiosos.   

3º SU ORACIÓN: Señor, te proclamamos admirable en tu virgen santa Florentina, y humildemente rogamos a tu Divina Majestad que, así como te complaces en los méritos de esta virgen, aceptes igualmente complacido el culto que tu pueblo te tributa. Por Jesucristo nuestro Señor.

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21 de Junio

SAN LUIS GONZAGA

1º SU VIDA: Nació el año 1568 cerca de Mantua, en Lombardía, hijo de los príncipes de Castiglione. Fue Luís el mayor de los ocho hijos. Su madre lo educó cristianamente, y muy pronto dio indicios de su inclinación a la vida religiosa. Hizo su primera comunión de manos de san Carlos Borromeo. Renunció en favor de su hermano al título de prín­cipe, que le correspondía por derecho de primogenitura. Trataba con los soldados. Su padre, estaba contento pensando en que haría ilustre su apellido y su rango en la carrera militar. Pero otros eran los designios de Dios.

Ingres­ó en la Compañía de Jesús, en Roma. El mismo día de la Asunción de 1583. Su padre, que en principio se oponía a ello, escribió al Propósito General lo siguiente: "Hago saber a vuestra señoría reverendísima que le entrego lo que más quiero en este mundo y la mayor esperanza que tenía para la conservación de esta mi casa".Se entrega del todo en el noviciado a adquirir las virtudes religiosas. No pierde nunca la presencia de Dios. Durante seis años vivió en Roma. Soñaba ya con las misiones y el martirio, mientras se preparaba para el sacerdocio. Hace grandes progresos en los estudios. Se olvido totalmente de su condición de nobleza y escogió para si los encargos más humildes.

            Muchas virtudes y devociones. Destaco por su obediencia incondicional, por su gran pureza de corazón, por la mortificación de su cuerpo, con estrictos ayunos etc. Destaco por una gran devoción y adoración a la eucaristía, a la vida de santos, de los que leería muchas, y nacería en su corazón el deseo de parecerse a ellos, un tierno amor y ternura a la Virgen Maria, y su amor a los pobres y enfermos, a vivir pobre entre los pobres. Su director espiritual fue el jesuita San Roberto Belarmino, el que le aconsejó tres medios para llegar a ser santo: frecuente confesión y comunión, mucha devoción a la Madre de Dios y leer vidas de Santos.

Mártir de la caridad. En 1581 el joven Luís Gonzaga, que era seminarista y se preparaba para ser sacerdote, se dedicó a cuidar a los enfermos de la peste de tifo negro. A finales del siglo XVI cuando estalló en Italia la epidemia de la peste. La Compañía de Jesús prestó su asistencia en los hospitales de Roma y Luís Gonzaga se distinguió en su asistencia a los enfermos: les curaba las llagas, les hablaba con mucha ternura y con mucha humildad, los consolaba en sus dolores y penas con relatos evangélicos Se encontró en la calle a un enfermo gravísimo. Se lo echó al hombro y lo llevó al hospital para que lo atendieran. Se le contagió el tifo y murió el 21 de junio de 1591, a la edad sólo de 23 años. Su madre asisto a la beatificación de su hijo.

2º SU MENSAJE: Al ser una vida tan corta, nos puede parecer demasiado poco práctica para nosotros. Hay que resaltar algo muy importante, que es, su muerte siendo tan joven, convencido él, prepara a su madre para que también lo acepte. Y pocas cosas tenemos tan seguras, como que tenemos que morir, pronto o tarde. Lo leemos en una carta dirigida a su madre.

<<Pido para ti, que goces siempre de la gracia y del consuelo del Espíritu Santo. Al llegar tu carta, ­me encuentro todavía en esta región de los muertos. Pero un día u otro ha de llegar el momento de volar al cielo, para alabar al Dios eterno en la tierra de los que viven. Si la caridad consiste, como dice san Pablo, en “estar alegres con los que ríen y llorar con que lloran”, ha de ser inmensa tu alegría, madre, ­al pensar que Dios me llama a la verdadera alegría, que pronto poseeré con la seguridad de no perderla jamás.

Te he de confesar, que, al sumergir mi pensamiento en la consideración de la divina bondad, que es como un mar sin fondo, no me siento digno de su inmensidad, ya que él, a cambio de un trabajo tan breve y exiguo, me invita al descanso eterno y me llama desde el cielo a la suprema felicidad, que con tanta negligencia he buscado, y me promete el premio de unas lágrimas, que tan parcamente he derramado.

Considéralo una y otra vez, y guárdate de menospreciar esta infinita benignidad de Dios, que es lo que harías si lloraras como muerto al que vive en la presencia de Dios y que, con su intercesión, puede a ayudarte en tus asuntos mucho más que cuando vivía en este mundo. Esta separación no será muy larga; volveremos a encontrarnos en el cielo, y todos juntos, unidos a nuestro Salvador, lo alabaremos con el espíritu y cantaremos eternamente sus misericordias, gozando de una felicidad sin fin. Al morir, nos quita lo que antes nos había prestado, con el solo fin de guardarlo en un lugar más seguro, y para enriquecernos con unos bienes que superan nuestros deseos.

Todo esto lo digo solamente para expresar mi deseo de que tú, así como los demás miembros de mi familia, consideréis mi partida de este mundo como un motivo de gozo, y para que no me falte tu bendición materna en el momento de atravesar este mar hasta llegar a la orilla en donde tengo puestas todas mis esperanzas. Así te escrito, porque estoy convencido de que ésta es la mejor manera de demostrarte el amor y respeto que te debo como hijo>>.

3º SU ORACIÓN: Padre del cielo, que nos regalas tus dones, tú has unido en el joven san Luís Gonzaga una admirable inocencia de vida y un austero espíritu de penitencia; te pedimos que, por su intercesión, nos concedas que si no hemos sabido imitarlo en su vida inocente lo sigamos en el camino de la penitencia evangélica. Por nuestro Señor Jesucristo.

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22 DE JUNIO

SANTO TOMÁS MORO

1º SU VIDA: Nacido en Londres en 1478 en el seno de una familia respetable; entró desde joven al servicio del arzobispo de Canterbury. Prosiguió después los estudios de leyes en Oxford y Londres. Cultivó la amistad con los frailes menores observantes del convento de Greenwich y durante un tiempo se alojó en la cartuja de Londres,

Vocación de casado. Sintiéndose llamado al matrimonio, a la vida familiar y al compromiso laical, se casó en 1505 con Juana Colt, de la cual tuvo cuatro hijos. Juana murió en 1511 y Tomás se casó en segundas nupcias con Alicia Middleton, viuda con una hija. Fue durante toda su vida un marido y un padre cariñoso y fiel, profundamente comprometido en la educación religiosa, moral e intelectual de sus hijos.

Su casa iglesia domestica. Acogía en ella a yernos, nueras y nietos y estaba abierta a muchos jóvenes amigos en busca de la verdad o de la propia vocación. La vida de familia le permitía, además, largo tiempo para la oración común y la lectura espiritual, Misa diaria, y hacia austeras penitencias.

Canciller del reino. Estimado por todos por su integridad moral, su ingenio, su carácter alegre y simpático en 1529, en un momento de crisis política y económica del país, el rey le nombró canciller del Reino. Tomás, primer laico en ocupar este cargo, afrontó un período extremadamente difícil, esforzándose en servir al rey y al país. En 1532, no queriendo dar su apoyo al proyecto de Enrique VIII que quería asumir el control sobre la Iglesia en Inglaterra, presentó su dimisión. Se retiró de la vida pública, aceptando sufrir con su familia la pobreza y el abandono de muchos que, en la prueba, se mostraron falsos amigos. Lo hizo encarcelar en la Torre de Londres, donde fue sometido a diversas formas de presión.

Cristiano como Dios manda. Pronunció una apasionada defensa de sus propias convicciones sobre la indisolubilidad del matrimonio, el respeto del patrimonio jurídico inspirado en los valores cristianos y la libertad de la Iglesia ante el Estado. Condenado por el tribunal, fue decapitado el año 1535, por haberse opuesto al rey Enrique VIII en la cuestión de su pretendida anulación de matrimonio. En 1850 fue restablecida en Inglaterra la jerarquía católica. Y fue posible iniciar las causas de canonización de varios mártires. Tomás Moro, junto con otros cincuenta y tres, entre ellos el obispo Juan Fisher, fue beatificado por el Papa León XIII en 1886. Junto con el obispo, fue canonizado por Pío XI en 1935, IV centenario de su martirio. Juan Pablo II lo proclama patrono de los gobernantes y de los políticos.

2º SU MENSAJE: Su hija, pensando que seria lo mejor para toda la familia, le fue a aconsejar que pensara que podía morir. Me pongo totalmente en manos de Dios con absoluta esperanza y confianza. Así le contestaba en una carta, a su hija Margarita. Que es para nosotros su mejor mensaje.

<<Aunque estoy bien convencido, mi querida Margarita, de que la maldad de mi vida pasada es tal que merecería que Dios me abandonase del todo, ni por un momento dejaré de confiar en su inmensa bondad. Hasta ahora, su gracia me ha dado fuerzas para postergarlo todo: las riquezas, las ganancias y la misma vida, antes que prestar juramento en contra de mi conciencia; hasta ahora, ha inspirado al mismo rey la suficiente benignidad para que no pasara de privarme de la libertad (y, por cierto, que con esto solo su majestad me ha hecho un favor más grande, por el provecho espiritual que de ello espero sacar para mi alma, que con todos aquellos honores y bienes de que antes me había colmado). Por esto, espero confiadamente que la misma gracia divina continúe favoreciéndome, no permitiendo que el rey vaya más allá, o bien dándome la fuerza necesaria para sufrir lo que sea con paciencia, con fortaleza y de buen grado.

Esta mi paciencia, unida a los méritos de la dolorosísima pasión del Señor (infinitamente superior en todos los aspectos a todo lo que yo pueda sufrir), mitigará la pena que tenga que sufrir en el purgatorio y, gracias a su divina bondad, me conseguirá más tarde un aumento premio en el cielo. No quiero, mi querida Margarita, desconfiar de la bondad de Dios, por más débil y frágil que me sienta. Más aún, si a causa del terror viera que estoy a punto de ceder, me acordaré de san Pedro, cuando, por su poca fe, empezaba a hundirse, y haré lo que él hizo. Gritaré a Cristo: Señor, sálvame. Espero que entonces él, tendiéndome la mano, me sujetará y no dejará que me hunda.

Finalmente, mí querida Margarita, de lo que estoy cierto es que Dios no me abandonará sin culpa mía. Por esto, me pongo totalmente en manos de Dios con esperanza y confianza. Si a causa de mis pecados permite mi perdición, por lo menos su justicia será alabada a causa de mi persona. Espero con toda certeza, que su bondad clementísima guardará fielmente mi alma y hará que sea su misericordia, ­más que su justicia, lo que se ponga en mí de relieve. Ten ánimo hija mía, y no te preocupes por mí. Nada pue­de pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que quiere, por malo que parezca, es en realidad lo mejor>>.

 

3º SU ORACIÓN: Señor, tú has querido que el testimonio del martirio sea perfecta expresión de la fe; concédenos, te rogamos, por la intercesión de san Juan Fisher y de santo Tomás Moro, ratificar con una vida santa la fe que profesamos de palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.

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23 de Junio

SAN JOSÉ CAFASSO

 

1º SU VIDA: Nació el 15 de enero del año 1811 en Castelnuovo. Tenía muchos deseos de consagrarse a Dios y en el verano de 1827 comenzó los estudios como preparación al sacerdocio, y fue ordenado el 21 de septiembre de 1833. Las corrientes que mandaban en aquellos momentos estaban influenciadas de jansenismo que dificultaban la marcha de la Iglesia.

 

Difíciles comienzos para el joven sacerdote. Enmarcado en estas formas de pensamiento y de actitudes comienza el ejercicio del ministerio sacerdotal José Cafasso. Renuncia a hacer carrera en la Iglesia, que otros tanto buscaban, pero él lo rechazo desde el principio. Se preocupa de mejorar su formación sacerdotal, en el “Convitto” de San Francisco de Asís, en Turín. Este joven cura llama la atención, porque quiere ser santo de verdad.

Muy cordial, pero dentro de la doctrina. Con trazos seguros enseña, y recuerda y habla del fin de esta vida, del valor del tiempo, de la salvación de las almas y de la lucha contra el pecado; con mucha y sana naturalidad se tratan las verdades eternas, la frecuencia de los sacramentos, el despego del mundo para estar en Dios, etc. Todo ello con un clima de cordialidad, de sano optimismo y de confianza en la bondad de Dios; por eso, se adivina que la religión ha de ser el continuo ejercicio de amor para acercarse al Dios lleno de infinita bondad y misericordia de quien debe esperarse siempre el perdón.

Influencia en otro santo. Hay que resaltar la influencia que José Cafasso ejerció en san Juan Bosco, algo más pequeño que él, cuando José era un joven y Juan un niño y cuando, más tarde, le facilita fondos económicos para ayudarle en la obra evangelizadora que comenzaba para el bien profesional y cristiano de la juventud. Se habían encontrado dos santos, pero para ayudarse a ser santos los dos. San Juan Bosco, en la biografía que escribió de San José Cafasso, su director y maestro, destaca varias facetas de sus muchas actividades: “padre de los pobres, consejero de los vacilantes, consolador de los enfermos, auxilio de los agonizantes, alivio de los encarcelados, salud de los condenados a muerte”.

Se le llevo la Virgen un sábado. La devoción del padre Cafasso a la Santísima Virgen era fuera de lo común. Desde muy pequeño hablaba de Ella con entusiasmo. Dedicaba los sábados en su honor, y nada que le fuese pedido en uno de esos días o en alguna fiesta de Nuestra Señora, quedaba sin ser atendido. Falleció un sábado 23 de junio de 1860, a la edad de sólo 49 años. Sus funerales los hizo su discípulo preferido: San Juan Bosco. Fue canonizado por el Papa Pío XII en 1947.   

2º SU MENSAJE: A su puerta golpeaban desde altos eclesiásticos hasta gente menuda del pueblo, en busca de un consejo para resolver situaciones delicadas. Y él siempre tenía una palabra precisa, el consejo apropiado, la solución definitiva. Porque había recibido un don de parte de Dios, el don de la prudencia. Virtud que todos necesitamos practicar continuamente.

Excelencia de esta virtud. La prudencia o discreción. Todo acto de virtud hecho sin prudencia, deja de serlo por eso mismo. La prudencia es la compañera inseparable de todas las virtudes y más que una virtud es como la norma o guía de todas. Santo Tomás la llamó “el ojo del alma”, porque quien obra sin ella, obra a ciegas como si no tuviera ojos. La prudencia, es ese juicio práctico, que nos dice en cada caso lo que conviene hacer o dejar de hacer.

Prudencia en las obras. La verdadera prudencia no es cobarde ni miedosa, piensa despacio, pero lo pone en práctica con energía.

Prudencia en su silencio. Admirable es la prudencia del que habla con oportunidad y discreción siempre, no lo es menos sabe callar y a veces, ¡cuánto más difícil es callar, que hablar a tiempo! la mayor parte de nuestras imprudencias se las debes a la lengua. ¿Cuántas veces nos ha pesado haber dicho lo que dijimos? ¿Cuántas veces, si hubiéramos podido recoger las palabras que pronunciamos, las hubiéramos recogido con gran alegría?

Prudencia en el hablar. No es, sin embargo, prudencia el callar siempre. Lo prudente es saber callar, y también saber hablar a tiempo. En esto la Virgen María es un modelo maravilloso. Si queremos aprender discreción en el hablar, cosa tan difícil, estudiemos mucho a la Virgen María. No solo podemos afirmar, en general, que nunca salió de su boca una sola palabra de la que tuviera que arrepentirse, sino que, además, podemos confirmar esto mismo, recorriendo las palabras que de Ella nos dejó, como recuerdo y como modelo, la Sagrada Escritura.

Nuestra prudencia. Cuánto la necesitamos. Estamos rodeados de dificultades que a veces es difícil vencer, peligros y ocasiones que nos acechan y que quizá desconocemos, batallas que nos prepara el demonio, a lo mejor donde menos lo esperamos. Por otra parte, no conocemos bien nuestra bondad y miseria, sobre todo si la comparamos con las obligaciones que tienes que cumplir. ¿Qué hacer entonces? Cuánto necesitamos de esta virtud.

3º SU ORACIÓN: Tú, Señor, que concediste a San José Cafasso un conocimiento profundo de la sabiduría divina, concédenos, por su intercesión, ser siempre fieles a tu palabra y llevarla a la práctica en nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo…

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24 de Junio

NACIMIENTO de SAN JUAN BAUTISTA

1º SU VIDA: Nacido, en un pueblecito de Judea; hijo Zacarías y Elizabeth, prima de la Santísima Virgen. El ángel anunció a Zacarías su venida al mundo:Muchos Se regocijarán en su nacimiento”. Juan el que vino para preparar y alumbrar los caminos del Señor; por esto la Iglesia celebra su nacimiento, porque tan solo se celebran el de Jesus y el de Maria. De los demás Santos se celebra el día de su muerte. El nacimiento de San Juan Bautista es un prodigio, porque no fue obstáculo para él la ancianidad y esterilidad de Isabel.

El nombre de Juan.Y aconteció que al octavo día vinieron a circuncidar al niño, y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; intervino su madre, diciendo: No, sino que se llamará Juan. Le dijeron: Nadie hay de tu familia que se llame con ese nombre. Hacían señas a su padre sobre cómo quería que se llamase. Él, pidiendo una tablilla, escribió en estos términos: Juan es su nombre. Y se maravillaron todos. Se abrió su boca de improviso, y su lengua quedó expedita, y hablaba bendiciendo a Dios. Y se espantaron todos los que vivían en su vecindad, y en toda la montaña de Judea se divulgaban todas estas cosas, y todos los que las oían las guardaron en su corazón, diciendo: “¿Qué será, pues, este niño?”.

¡Precursor de Jesús! Precursor es el que precede, el que va delante de otro para anunciar su inmediata aparición. Juan el Bautista anuncia a Cristo no sólo con palabras, como los otros profetas, sino especialmente con una vida parecida a la de Jesús. En vida oculta y escondida vive los treinta primeros años de su vida. A los treinta años se oye su voz. Él habla con libertad a los pobres y a los poderosos. Hay quien le cree el Mesías. Hay quien escucha su voz como la Buena Nueva pero él lo afirma: “Está para venir otro más poderoso que yo, al cual yo no soy digno de desatar la correa de su calzado”. Y cuando Jesús se acerca al Jordán para ser bautizado por Juan.

Muere por la justicia. Se atrevió a censurar la conducta y vida escandalosa de HerodesAntipas, le llega la noticia de que Jesús ha empezado su ministerio público. Jesús, por su parte, en su predicación asegura a los judíos que entre todos los hombres de la tierra no hay un profeta más grande que Juan. Fue encarcelado. Salomé, hija de Herodías, esposa ilegítima del rey, bailó ante Herodes. Y prometió darle cuanto pidiera, aunque fuese la mitad de su reino. Pidió, influida por su madre la cabeza del Bautista. Herodes, por no faltar a su palabra, ordenó fuese traída la cabeza de Juan, la cual en una bandeja fue presentada, a Herodías por su hija. Sus discípulos recogieron el cuerpo del Bautista y le dieron sepultura.

2º SU MENSAJE: de el Jesús dijo, y nadie tiene más autoridad que el mismo Señor para describirnos así a su primo Juan Bautista: "Entre los nacidos de mujer no hay ninguno mayor que Juan Bautista". Nosotros tenemos estadísticas para todo y para medir a todos: el hombre más alto y el más bajo, el más rico y el más pobre, el mejor y el peor vestido, etc. Después de este piropo, ya nos hace ver a nosotros la grandeza de este santo.

            Grande por su origen. Sus padres son dos santos, el Evangelio dice de ellos: “Los dos esposos eran justos delante de Dios, caminaban sin tacha en leyes y mandamientos”. El ángel Gabriel, enviado por Dios, se le aparece a Zacarías en el templo, “no temas Zacarías, tu oración ha sido escuchada, tu mujer dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Juan, será grande delante del Señor”. 

            Grande por su nacimiento. Solo celebramos tres fechas de nacimiento en el santoral. El de Jesus en la Navidad, el de Maria en su natividad, y el de Juan el Bautista. El mismo Hijo de Dios, Jesus, le asistió en su nacimiento, por la visita que hizo la Virgen a la madre de Juan, Isabel, su prima. Y con su presencia le santifico, porque dice el evangelio, “que salto de alegría en su vientre”.  

       

            Grande por la santidad de vida. Su escuela es el desierto a solas con Dios, apartado del mundo. Come miel silvestre y saltamontes, viste con piel de camello, no cuida de su cuerpo, solo de su espíritu, consagrando sus días y sus noches a la oración, ayuno, mortificación, penitencia.

            Grande por su misión. La misión más importante, Precursor del Mesías. Anunciar a otro. Recorre las riveras del rió Jordán preparando los caminos del Señor, (porque sta cerca el Reino de Dios). (Porque esta cerca el Mesías). Lo que predicaba estaba de acuerdo con su vida, “haced penitencia, convertíos, creed en el evangelio”. Dio testimonio de su misión con su palabra y con su vida, sin acobardarse, aunque, anunciaba algo contra corriente.

            Grande por su muerte. Todas las grandezas de su vida fueron coronadas con su muerte, en el martirio que sufrió en el palacio de Herodes, donde este, vivía con la mujer de su hermano. Todo el pueblo lo censuraba. Juan lo dijo, y fue decapitado por defender la verdad y la ley de Dios.

3º SU ORACIÓN: Padre omnipotente, que confiaste a san Juan Bautista la misión de prepararle a Cristo Jesús un pueblo bien dispuesto; concede a tu Iglesia la alegría espiritual y guía nuestros pasos por el camino de la salvación y de la paz. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo,que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad y es Dios, por los siglos de los siglos.

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25 de Junio

SAN MÁXIMO de TURÍN

1º SU VIDA: Entre finales del siglo IV e inicios del V. Tenemos muy pocas noticias de él; pero, en compensación, ha llegado hasta nosotros una colección de cerca de noventa Sermones. En ellos se puede constatar la profunda relación del obispo con su ciudad, que atestigua un punto evidente de contacto entre el ministerio episcopal de san Ambrosio y el de san Máximo, que era obispo de Turín en el año 398, un año después de la muerte de san Ambrosio.

Gran preocupación por su grey. Entre los muchos temas que trata en los sermones están: la abstinencia de la Cuaresma, la prohibición de ayunar y arrodillarse para orar durante el tiempo pascual, etc. En muchos ataca el resurgir del paganismo y defiende la fe ortodoxa frente a la herejía tan fuerte en esos momentos.

Pastor y maestro. La ciudad estaba amenazada por diversos grupos de bárbaros que, avanzaban hasta los Alpes occidentales. Por esto, Turín estaba constantemente protegido por guarniciones militares; y en los momentos críticos se convertía en el refugio de las poblaciones que huían del campo y de los centros urbanos que carecían de protección. Sin hacerlo de modo muy notorio, san Máximo llegó a predicar una relación profunda entre los deberes del cristiano y los del ciudadano. Para él, vivir la vida cristiana significa también asumir los compromisos civiles.

“A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar”. Contando ya con el apoyo de una legislación que pedía a los cristianos que contribuyeran al rescate de los prisioneros, san Máximo, al derrumbarse las autoridades civiles del Imperio romano, se sentía plenamente autorizado para ejercer en este sentido un auténtico poder de control sobre la ciudad. Este poder se haría después cada vez más amplio y eficaz, hasta llegar a suplir la ausencia de los magistrados y de las instituciones civiles. En este contexto, san Máximo no sólo se dedica a reavivar en los fieles al amor tradicional a la patria terrena, sino que proclama también el deber preciso de pagar los impuestos, aunque parezcan pesados y fastidiosos.

Obispo centinela de la ciudad. El contenido de los Sermones implica una profunda conciencia de la responsabilidad política del Obispo en las circunstancias históricas específicas. Él es el "centinela" de la ciudad. Así describe san Máximo la tarea del obispo en su época. Gennadio sitúa el fallecimiento de San Máximo durante el  reinado de Honorio y Teodosio el Joven, entre el 408 y 423. Otras fuentes la sitúan en el año 465

2º SU MENSAJE: Unos de sus sermones, lo dedica con mucho acierto a reprochar a los cristianos de su tiempo el que no den gracias a Dios en todo momento. (Sermones 72 y 73). Que será muy práctico para los cristianos de hoy, que quizás, también nos olvidamos de ello o sin olvidarlo no lo hacemos.

<<Repetidamente os he amonestado a que os ocupéis de la vida 
eterna mientras estáis en esta breve vida, pero veo con dolor que rechazáis mis enseñanzas: os hablo de ayunar, y son muy pocos los que ayunan; os hablo de dar limosnas, y os entregáis  en brazos de la avaricia. No me extraña, por tanto, que ignoréis qué sea orar y dar gracias a Dios, vosotros que al levantaros con las primeras luces no pensáis sino en comer, y una vez que habéis comido os abandonáis al sueño, sin acordaros para nada de dar gracias a la Divinidad que os concede el alimento para reparar fuerzas y el sueño para que  descanséis. 

Así pues, tú, cristiano, si quieres serlo de verdad, debes recordar de quién es el pan que comes y darle gracias. Tú mismo, cuando has regalado algo a alguien, ¿acaso no esperas que te lo agradezca? Y si acaso no te lo agradece, ¡con cuánta razón lo tienes por desagradecido! Del mismo modo, el Dios que nos apacienta espera de nosotros que le demos gracias por los alimentos recibidos de Él, y le alabemos cuando nos hayamos satisfecho.

Correspondemos a los beneficios divinos cuando confesamos haberlos recibido. De otro modo, si cuando los recibimos nos callamos y los echamos en olvido, por ingratos de tanta generosidad, nos privamos de la oportunidad de recurrir en la tribulación ante el Dios cuyos beneficios no  reconocimos; y como no fuimos capaces de dar gracias en la prosperidad, quedamos incapacitados para acudir a Dios en la adversidad. Y así, por ser perezosos para alabar en tiempos de bonanza habremos de llorar los peligros en tiempos de tormenta. 

El verdadero cristiano debe dar gracias a su Padre y Señor y  procurar su gloria en todo momento: “ya comáis, ya bebáis, ya hagáis cualquier cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1Cor 10,31). Luego cuando nos levantemos, lo  primero de todo será dar gracias al Salvador, y antes de hacer otra cosa debemos manifestarle nuestra piedad, porque nos ha guardado mientras dormíamos y descansábamos. Debemos, por tanto, dar gracias a Cristo cuando nos levantemos, y hacer todas las obras del día en su presencia. “en Él  vivimos, nos movemos y somos” (Hech 17, 28)>>.

3º SU ORACIÓN: Dios todopoderoso y eterno, que has puesto al obispo san Máximo de Turín al frente de tu pueblo, te rogamos que por la eficacia de sus méritos concedas a tu pueblo tu amor y tu perdón. Por nuestro Señor…

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26 de Junio

SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ de BALAGUER

1º SU VIDA: nació en Barbastro, el 9 de enero de 1902. Hijo de José y Dolores. Tuvo cinco hermanos y les dieron una profunda educación cristiana. En 1915 quebró el negocio del padre, comerciante de tejidos, y la familia tuvieron que trasladarse a Logroño, donde el padre encontró otro trabajo. Josemaría siente la llamada de hacerse sacerdote, y comienza primero en Logroño y después en el seminario de Zaragoza.

Sacerdote de Jesucristo. Recibe la ordenación sacerdotal el 28 de marzo de 1925 y comienza a ejercer el ministerio primero en una parroquia rural y luego en Zaragoza. En 1927 se traslada a Madrid, con permiso de su obispo, para obtener el doctorado en Derecho.

Funda el Opus Dei. En Madrid, el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver lo que espera de él, y funda el Opus Dei. Desde ese día trabaja con todas sus fuerzas en el desarrollo de la fundación que Dios le pide, al tiempo que continúa con el ministerio pastoral que tiene encomendado en aquellos años, que entra en contacto todos los días con los enfermos y los pobres en hospitales y barriadas pobres de Madrid. Pedía oraciones y sacrificios a los enfermos que visitaba. Es uno de los más populares fundadores y apóstoles del siglo XX.

La guerra civil. En 1936, Josemaría Escrivá se encuentra en Madrid. La persecución religiosa le obliga a refugiarse hasta que puede salir de Madrid, trasladarse a Burgos. En 1939, regresa a Madrid. En los años siguientes dirige muchos ejercicios espirituales para laicos, para sacerdotes y religiosos. Escribió cartas y libros, difundidos por los cinco continentes,

A Roma junto al Papa. En 1946 fija su residencia en Roma. Es nombrado consultor de Congregaciones vaticanas, miembro honorario de la Pontificia Academia de Teología y prelado de honor de Su Santidad. Desde Roma viaja muchas veces a distintos países de Europa y de América, para impulsar y establecer el Opus Dei. Buscando que alcancen la santidad haciendo todas las cosas por amor a Dios y al prójimo en medio de la profesión que ejerzan cada uno en la sociedad.

“Os podré ayudar más desde el cielo”. Solía decir en los últimos tiempos. El 28 de marzo de 1975, se cumplieron las bodas de oro de su sacerdocio. Moría en Roma el 26 de junio de 1975. El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II le beatifico. Diez años después, el mismo Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002, lo canoniza.

2º SU MENSAJE: Su lema era la frase de San Pablo: "Esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación" (1 Tes. 4, 3). Su mensaje es bien sencillo.  Santos en medio del mundo: El repetía: "El creyente, ya sea barrendero o gerente, ya sea pobre o rico, sabio o ignorante, conseguirá su santificación y un gran puesto en el cielo si todo lo que tiene que hacer lo hace por amor de Dios y con todo el esmero que le sea posible. En el servicio de Dios no hay oficios de poca categoría. Todos son de gran categoría si se hacen por amor a Nuestro Señor".

Santos en medio del mundo. San Josemaría mostró que la santidad es posible, que desde los trabajos más humildes hasta los más encumbrados, puede encontrarse a Dios. Todos estamos llamados a la santidad. Pero, como un buen padre, procuro ofrecerles a sus hijos los medios de formación para ayudar a personas de toda condición social y cultural a conseguir la santidad en medio del mundo de modo.

Santificación del Trabajo. San Josemaría siempre predicó la importancia del trabajo honesto, hecho con la mayor perfección posible y cuidando los pequeños detalles como el medio por excelencia del cristiano común y corriente para alcanzar la santidad. Para San Josemaría no importaba si se segaba un campo, se jugaba al fútbol de modo profesional o se llevaba una empresa. En todas las actividades veía una oportunidad para contemplar a Dios constantemente, haciendo todo por amor a Él.

Las virtudes Cristianas. Para San Josemaría, todos debíamos luchar de modo heroico por vivir las virtudes cristianas en su integridad. Aunque siempre resalto en sus enseñanzas la virtud de la caridad como el eje de la vida cristiana, mostró con claridad que el cristiano debe vivir todas las virtudes por igual. La santidad por medio del ejercicio heroico de las virtudes no es para unos pocos, sino para todos. El Catecismo nos enseña; “Todos los fieles, de cualquier estado o régimen de vida, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad”.

 

Nos ha demostrado este santo moderno, que la lucha por ser santos era posible en medio del mundo. Los medios están al alcance de todo cristiano, lo que hace falta, es obligarse a poner en práctica. Así, claro que se puede ser santos, con la ayuda de Dios, en medio del mundo.

3º SU ORACIÓN: Oh Dios, que has suscitado en la Iglesia a san Josemaría, sacerdote, para proclamar la vocación universal a la santidad y al apostolado, concédenos, por su intercesión y su ejemplo, que en el ejercicio del trabajo ordinario nos configuremos a tu Hijo Jesucristo y sirvamos con ardiente amor a la obra de la Redención. Por nuestro Señor Jesucristo.

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27 de Junio

SAN CIRILO de ALEJANDRÍA

1º SU VIDA: Nos han llegado muy pocas noticias sobre la vida antes de su elección a la importante sede de Alejandría. Cirilo, sobrino de Teófilo, que desde el año 385 rigió como obispo, con mano firme y prestigio, la diócesis de Alejandría, nació probablemente en esa misma metrópoli egipcia entre el año 370 y el 380. Pronto se encaminó hacia la vida eclesiástica y recibió una buena educación, tanto cultural como teológica.

Muere el tío obispo y es elegido el sobrino. Tras la muerte de su tío Teófilo, Cirilo, que aún era joven, fue elegido en el año 412 obispo de la Iglesia de Alejandría, gobernándola con gran firmeza durante treinta y dos años, tratando siempre de afirmar el primado en todo el Oriente, fortalecido asimismo por los vínculos tradicionales con Roma. Dos o tres años después, en el 417 ó 418, el obispo de Alejandría dio pruebas de realismo al recomponer la ruptura de la comunión con Constantinopla, que persistía ya desde el año 406 tras la deposición de San Juan Crisóstomo.

Defensor de Maria como Madre de Dios. el antiguo contraste con la sede de Constantinopla volvió a encenderse diez años después, cuando en el año 428 fue elegido obispo Nestorio, que en su predicación prefería para María el título de "Madre de Cristo", en lugar del de "Madre de Dios". La reacción de Cirilo, le llevo a escribir estas líneas a Nestorio: "Es necesario exponer al pueblo la enseñanza y la interpretación de la fe de la manera más irreprensible y recordar que quien escandaliza aunque sea a uno solo de los pequeños que creen en Cristo padecerá un castigo intolerable". pronto el obispo de Alejandría, logró que condenaran a Nestorio por parte de la sede romana y, por el concilio de Efeso, en el 431.

Los escritos de San Cirilo. Son muy numerosos y difundidos ampliamente incluso en diferentes traducciones latinas y orientales ya durante su vida, prueba de su éxito inmediato, son de importancia primaria para la historia del cristianismo. Comentarios a muchos libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, entre los que destaca todo el Pentateuco, Isaías, los Salmos y los evangelios de San Juan y de San Lucas. Muchas obras doctrinales, en las que aparece continuamente la defensa de la fe trinitaria contra las tesis arrianas y contra las de Nestorio. Los libros Contra Juliano.

Venerado como santo en Oriente y en Occidente. En los años últimos se dedicó a defender y aclarar su posición teológica hasta la muerte, acaecida el 27 de junio del año 444. En 1882 San Cirilo fue proclamado Doctor de la Iglesia por el Papa León XIII.

2º SU MENSAJE: El Santo, comento muchos libros de la Sagrada Escritura, y esto con el fin de ayudarnos a sacar más provecho de la Palabra de Dios. Este es su mensaje. ¿Como debemos sacar provecho de la Palabra de Dios?

Debemos escucharla y leerla con frecuencia. Pensemos en lo que haríamos para oír un sermón de labios de Jesús, pues así es como debemos escuchara con el mismo espíritu que nos enseño en el Evangelio. “Quien a vosotros os escucha, a Mi me escucha: quien a vosotros rechaza, a Mi me rechaza” (Lc 10,16). Sin buscar otra cosa que las verdades que quiere revelar.

Debemos procurar que arraigue y crezca en nuestro corazón, cuidándola constantemente con los medios adecuados, luchando para que desaparezcan los obstáculos que impiden su crecimiento, que muchas veces será lo que nos exija, lo que nos cueste o nos cuestione nuestras propias ideas, nos estropee nuestra forma de ser y de actuar, y esto nos asusta y son grandes obstáculos. Seamos perseverantes y no inconstantes. 

Conformar los actos de nuestra vida y conducta con ella. Tener deseos de rectificar y de comenzar de nuevo, deseos de reparar, de ofrecer nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, y todo nuestro vivir en Cristo. El mismo Jesús dijo. “Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amara, y vendremos a él y en él haremos morada”. (Jn 14,23). “En verdad, en verdad os digo: Si alguno guarda mi palabra, no morirá para siempre”. (Jn 8,51).

 

Pero si de verdad queremos que la lectura de la Sagrada Escritura produzca frutos en nuestra alma, es necesario tener el deseo de encontrar a Jesucristo en los Libros Sagrados. Porque Jesucristo permanece siempre vivo; es siempre el Dios que salva y da vida. Cuando andaba por la tierra se decía de Él. “Y toda la gente trataba de tocarlo porque de él salía una fuerza que los sanaba a todos”. (Lc 6,19). Lo que se decía de su persona, se puede decir de su palabra, y lo que se decía ayer, se puede decir hoy. “Jesucristo es el mismo hoy como ayer y por los siglos”. (Heb 13,8). Y lo que sentían los discípulos en el camino de Emaús, lo podemos llegar a sentir nosotros. “No sentíamos abrasarse nuestros corazones, mientras en el camino no hablaba y nos explicaba las Escrituras”. (Lc 24,32). No hay por que extrañarse que cuando encontramos a Jesucristo en su Palabra, vivo y presente ahora, digamos como los de Emaús. “Señor, quédate con nosotros”. (Lc 34,29).

3º SU ORACIÓN: Padre, tú hiciste del obispo san Cirilo de Alejandría un invencible defensor de la maternidad divina de la Virgen María; concede que quienes la reconocemos como verdadera Madre de Dios, seamos salvados por la encarnación de tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

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28 de Junio

SAN IRENEO de LYON

1º SU VIDA: Ireneo nació con toda probabilidad en Esmirna, entre los años 135 y 140, donde en su juventud fue alumno del obispo Policarpo, quien a su vez era discípulo del apóstol Juan. Se marchó de Asia Menor a Galia, debió coincidir con los primeros desarrollos de la comunidad cristiana de Lyón. En año 177, encontramos en el colegio de los presbíteros.

          Enviado a Roma, y nombrado obispo. Precisamente en ese año fue enviado a Roma para llevar una carta de la comunidad de Lyón al Papa Eleuterio. En Roma pasó varios años entregado al apostolado y en defensa de la fe de Jesucristo en los tiempos que tanto abundaban las herejías contra ella. A su regreso, Ireneo fue elegido obispo de la ciudad de Lyón. Ireneo es ante todo un hombre de fe y un pastor.

Cualidades de buen pastor. tiene la prudencia, la riqueza de doctrina, el ardor misionero. Como escritor, busca un doble objetivo: defender la verdadera doctrina de los asaltos de los herejes, y exponer con claridad la verdad de la fe. A estos dos objetivos responden exactamente las dos obras que nos quedan de él: los cinco libros «Contra las herejías» y «La exposición de la predicación apostólica», que puede ser considerada también como el «catecismo de la doctrina cristiana» más antiguo. En definitiva, Ireneo es el campeón de la lucha contra las herejías.

Doctor de la Iglesia por su doctrina.El Evangelio predicado por Sobre todo era un pastor. Ireneo es el que recibió de Policarpo, obispo de Esmirna, y el Evangelio de Policarpo se remonta al apóstol Juan, de quien Policarpo era discípulo. Para Ireneo no hay duda alguna de que el contenido de la fe transmitida por la Iglesia es el recibido de los apóstoles y de Jesús, el Hijo de Dios. No hay otra enseñanza. Por tanto, a quien quiere conocer la verdadera doctrina le basta conocer “la Tradición que procede de los apóstoles”. Las obras de San Ireneo le han valido la dignidad de ser Padre de la Iglesia, sus escritos no sólo sirvieron para poner los cimientos de la teología cristiana, sino también para salvar la fe católica del peligro de herejes.

San Ireneo, era sobre todo un Pastor. Expuso y defendió con claridad la verdad de la fe, frente a las sectas gnósticas. Preocupado por la cuestión de la transmisión de la fe, Ireneo afirmaba que aquella coincide con el Credo de los Apóstoles, transmitido a los Obispos y a sus sucesores. Destaca la enseñanza de la Iglesia de Roma, cuya apostolicidad se remonta a Pedro y Pablo. Se dedicó totalmente al ministerio episcopal, que se concluyó hacia el año 202-203. Murió mártir por el 208 en la persecución de Septimio Severo.

2º SU MENSAJE: Del tratado del santo, contra las herejías. Libro (4,20,5-7) Encontramos que dice; La gloria de Dios consiste en que el hombre viva, y la vida del hombre consiste en la visión de Dios.

            <<La claridad de Dios vivifica y, por tanto, los que ven a Dios reciben la vida. Por esto, aquel que supera nuestra capacidad, que es incomprensible, invisible, se hace visible y comprensible para los hombres, se adapta a su capacidad, para dar vida a los que lo perciben y lo ven. Vivir sin vida es algo imposible, y la subsistencia de esta vida proviene de la participación de Dios, que consiste en ver a Dios y gozar de su bondad>>.

            En el Antiguo Testamento pensaban que solo con ver al Ángel del Señor era suficiente para no seguir con vida. Sin embargo, los profetas, anunciaron que Dios seria visto por el hombre. Es más, el hombre ha sido creado por Dios para verle, adorarle, alabarle y gozar eternamente en el cielo de su visión. Como dice Moisés en el Deuteronomio: “Aquel día veremos que puede Dios hablar a un hombre y seguir éste con vida”. Es más, el hombre tiene verdadera necesidad de ver a Dios. Fue creado principalmente para eso y nadie, ni nada puede satisfacer al hombre, sino la visión de Dios. El hombre, será el eterno insatisfecho mientas no llegue a la visión de Dios.

            <<Aquel que obra todo en todos es invisible e inefable en su ser y en su grandeza, con respecto a todos los seres creados por él, mas no por esto deja de ser conocido, porque todos sabemos, por medio de su Verbo, que es un solo Dios Padre, que lo abarca todo y que da el ser a todo; este conocimiento viene atestiguado por el evangelio, cuando dice: A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Así, pues, el Hijo nos ha dado a conocer al Padre desde el principio, ya que desde el principio está con el Padre>>

 

Jesús ha dicho: “Quien me ve a mí, ve al Padre”. (Jn 14,9). “Él es el retrato o imagen visible de Dios invisible”. (Col 1,16). A esté Jesucristo que es Dios, cuando le contemplamos en la cuna de Belén, vemos al Padre. Cuando lo contemplamos de joven, trabajando con José en el taller de carpintería, vemos al Padre. Cuando lo contemplamos predicando por los pueblos de Galilea, y haciendo milagros, vemos al Padre. Cuando lo contemplamos en su Pasión y colgado de la cruz entre dos ladrones, vemos al Padre.

3º SU ORACIÓN: Señor y Dios nuestro, que diste a tu obispo san Ireneo de Lyon la gracia de mantener incólume la doctrina y la paz de tu Iglesia, ayúdanos por su oración en el cielo, renovarnos en la fe y en la caridad y trabajar sin descanso por la concordia y la unidad entre los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

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29 de Junio

SAN PEDRO y SAN PABLO

1º SUS VIDAS: San Pedro, príncipe de los apóstoles, nació en Betsaida y fue hermano de San Andrés. Era pescador, cuando se presentó con su hermano a Jesucristo, que le dijo que debía de ser piedra fundamental de su Iglesia. Días después, hallándose el Señor en las riberas del mar, le vio con su hermano Andrés, y, llamándolos, les dijo: "Venid en pos de Mí, para ser pescadores, no de peces, sino de hombres" Obedeciendo la voz del Señor, lo dejaron todo y siguieron a Cristo con alegría.

Triste anécdota. Según el relato evangélico, San Pedro negó hasta tres veces conocer a Jesús la noche en que éste fue arrestado, cumpliendo una profecía que le había hecho el maestro; pero arrepentido de aquella negación, al Maestro, reparó su caída llorando amargamente. su fe no volvió a flaquear y, después de la crucifixión de Jesús, se dedicó a propagar sus enseñanzas.

Después de Pentecostés. Cuando en el Cenáculo recibió al Espíritu Santo, recorrió Asia, y, de vuelta en Jerusalén, fue hecho preso por Herodes Agripa, un ángel del Señor le sacó de la prisión. Finalmente, hallándose en Roma, fue preso con San Pablo de orden de Nerón, y a los nueve meses murió crucificado cabeza abajo.

San Pablo, nació de una familia judía acomodada, de la tribu de Benjamín, en Tarso de Cilicia (hoy Turquía). Su nombre semítico era Saulo. No sabemos cuando comenzó a llamarse con el nombre de Pablo. Por ser Tarso una ciudad griega, gozó de ciudadanía romana. Aunque criado en una ortodoxia rigurosa, mientras vivía en su hogar de Tarso estuvo bajo la influencia liberal de los helenistas, es decir de la cultura griega que en ese tiempo había penetrado todos los niveles de la sociedad en el Asia Menor. Se formó en las tradiciones y culturas judaicas, romanas y griegas.

Cambio de vida. Hacia el año 34 Saulo aparece como un joven fariseo, fanáticamente dispuesto contra los cristianos. Mientras iba a la ciudad de Damasco para continuar su persecución contra los cristianos y hacerles renegar de su fe, Jesucristo se le apareció y tirándolo por suelo, des de este momento su vida es totalmente transformada en Cristo: escribió 13 cartas que forman parte del Nuevo Testamento y están dirigidas a las comunidades de gentiles, paganos convertidos por su predicación. En ellas les exhorta, les guía en la fe y enseña sobre ética y doctrina. Estas cartas son inspiradas por el Espíritu Santo y forman parte de la revelación divina. San Pablo degollado por el año 68.

2º SU MENSAJE: San Pedro, pescador de Betsaida, elegido por Cristo como piedra fundamental de la Iglesia. San Pablo cegado en el camino de Damasco, de perseguidor de los cristianos se convirtió en Apóstol de los gentiles. Ambos acaban con el martirio en Roma. Por medio de ellos, el Señor entregó a la Iglesia las primicias de su obra de salvación, son dos columnas de la Iglesia.

            Dos ejemplos muy distintos. Estos dos Apóstoles, a quienes la liturgia llama príncipes de los Apóstoles, a pesar de sus diferencias personales y culturales, por el misterioso designio de la Providencia divina fueron asociados en una única misión apostólica. Y la Iglesia los une en una única memoria. En sus personas y en la forma de desarrollar su labor misionera. Pero coinciden en lo fundamental, en su vida de apóstoles de Jesucristo y en su muerte por Jesucristo.

Los dos llegan a Cristo por caminos muy distintos.

San Pedro. Llego al principio, pero luego le traiciono. Era casado, lo dice el evangelio, al curar Jesus a la suegra de Pedro. Judío de Cafarnaun. Hombre de pueblo, pescador de Galilea. Sin cultura, pero todo corazón. Cuando niega al Maestro lora como un niño. En otro momento corta la oreja del soldado para defender al Maestro. Final el martirio.

            San Pablo. Llega al final, había sido antes su perseguidor. Fariseo ciudadano de Roma, de la diáspora. Griego. Hombre de ciudad, con cultura. Inteligente, en sus cartas da muchas pautas de la teología Católica. El broche de oro es su martirio.

            Son modelo de corazón y de inteligencia para todos los crsitianos. Modelos a seguir, uno u otro, en una temporada de la vida de uno o de otro. El fin es serle fieles a Cristo.

            Uno llego después de ser infiel, perseguidor. Pero arrepentido.

            Otro, parecía fiel, (y lo sería) pero termino negándolo. Hay que vigilar.

            O cayendo antes, o después, pero siempre con el arrepentimiento en el corazón, como los dos apóstoles.

            La lagrimas de san Pedro, le purificaron el corazón.

            La conversión sincera de san Pablo, le cambio el corazón.

            Cristo, andaba detrás de los dos. A uno lo rompió en lágrimas. A otro lo tiro del caballo.

            Los dos fueron fieles a su vocación. Los dos fueron grandes apóstoles de la palabra. Hay cartas de los dos en el Nuevo Testamento.

3º SU ORACIÓN: Padre de bondad, que nos llenas de alegría en la celebración litúrgica de san Pedro y san Pablo, concede a tu Iglesia que se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos por quienes comenzó la propagación de la fe. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo.

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30 de Junio

SANTOS PROTOMÁRTIRES de LA SANTA IGLESIA ROMANA

1º SU VIDA: acusados de haber incendiado la Urbe, por orden del emperador Nerón unos fueron asesinados después de crueles tormentos, otros, cubiertos con pieles de fieras, entregados a perros rabiosos, y los demás, clavados en cruces, quemados para que, al caer el día, alumbrasen la noche. Eran todos discípulos de los apóstoles y fueron las primicias que la Iglesia Romana presentó al Señor (s. I).

Datos fiables de este hecho. Este hecho está atestiguado por el escritor pagano Tácito (Annales, 15, 44) y por Clemente, obispo de Roma, en su carta a los Corintios (caps. 5-6) ¿Por qué Nerón persiguió a los cristianos? Nos lo dice Cornelio Tácito en el libro XV de los Annales: “Como corrían voces que el incendio de Roma había sido doloso, Nerón presentó como culpables, castigándolos con penas excepcionales, a los que, odiados por sus abominaciones, el pueblo llamaba cristianos”.También el Papa Clemente, en su Carta a los Corintios, testifica que muchos cristianos sufrieron martirio en medio de indecibles tormentos con la persecución desencadenada por el emperador Nerón después del incendio de Roma, en el año 64.

Pequeño rebaño de cristianos. En tiempos de Nerón, en Roma, junto a la comunidad hebrea, vivía la pequeña y pacífica de los cristianos. Eran poco conocidos, pero si que eran calumniados. Sobre ellos descargó Nerón, condenándolos a terribles suplicios, las acusaciones que se le habían hecho a él. Por lo demás, las ideas que profesaban los cristianos eran un abierto desafío a los dioses paganos celosos y vengativos. Dirá tertuliano; “Los paganos atribuyen a los cristianos cualquier calamidad pública, cualquier flagelo. Si las aguas del Tíber se desbordan e inundan la ciudad, si por el contrario el Nilo no se desborda ni inunda los campos, si hay sequía, carestía, peste, terremoto, la culpa es toda de los cristianos, que desprecian a los dioses, y por todas partes se grita: ¡Los cristianos a los leones!”.

Sufrieron la muerte en medio de atroces tormentos. La ferocidad con la que castigó a los presuntos incendiarios no se justifica ni siquiera por el supremo interés del imperio. Tormentos horrorosos como el de las antorchas humanas, rociadas con brea y dejadas ardiendo en los jardines de la colina Oppio, o como aquel de mujeres y niños vestidos con pieles de animales y dejados a merced de las bestias feroces en el circo. Dice Tácito, “se manifestó un sentimiento de piedad, aún tratándose de gente merecedora de los más ejemplares castigos, porque se veía que eran eliminados no por el bien público, sino para satisfacer la crueldad de un individuo, Nerón”. La persecución no terminó en el año 64, sino que continuó hasta el año 67.

2º SU MENSAJE: Después de la fiesta de los dos apóstoles, mártires también de esta persecución, san Pedro y san Pablo. Se celebra a los numerosos mártires que no pudieron tener un lugar especial en la liturgia. Habiendo sufrido por envidia, se han convertido en un magnífico ejemplo. De la carta de san Clemente I, papa, a los Corintios.

<<Dejemos el ejemplo de los antiguos y vengamos a considerar los luchadores más cercanos a nosotros; expongamos los ejemplos de magnanimidad que han tenido lugar en nuestros tiempos. Aquellos que eran las máximas y más legítimas columnas de la Iglesia sufrieron persecución por emulación y por envidia y lucharon hasta la muerte.

Esta misma envidia dio a Pablo ocasión de alcanzar el premio debido a la paciencia: en repetidas ocasiones, fue encarcelado, obligado a huir, apedreado y, habiéndose convertido en mensajero de la palabra en el Oriente y en el Occidente, su fe se hizo patente a todos, ya que, después de haber enseñado a todo el mundo el camino de la justicia, habiendo llegado hasta el extremo Occidente, sufrió el martirio de parte de las autoridades y, de este modo, partió de este mundo hacia el lugar santo, dejándonos un ejemplo perfecto de paciencia. Se han convertido para nosotros en un ejemplo.

Por envidia fueron perseguidas muchas mujeres que, cual nuevas Danaides y Dirces, sufriendo graves y nefandos suplicios, corrieron hasta el fin la ardua carrera de la fe y, superando la fragilidad de su sexo, obtuvieron un premio memorable. La envidia de los perseguidores hizo que los ánimos de las esposas se retrajesen. La envidia de los perseguidores hizo que los ánimos de las esposas se retrajesen de sus maridos, trastornando así aquella afirmac­ión de Adán: ¡Ésta si que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! la rivalidad destruyo grandes ciudades y desaparecer poblaciones numerosas.

Todo esto, os lo escribimos no sólo para recordaros vuestra obligación, sino también para recordarnos la nuestra, ya que todos nos hallamos en la misma ­palestra y tenemos que luchar el mismo combate. Por esto, debemos abandonar las preocupaciones inútiles y vanas y poner toda nuestra atención en la gloriosa regla de nuestra tradición, para que veamos qué es lo que complace y agrada a nuestro Hacedor. Fijémonos en la sangre de Cristo y démonos ­cuenta de cuán valiosa es a los ojos de Dios­, ya que, derramada por nuestra salvación, ofreció todo el mundo la gracia de la conversión>>.

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que santificaste los comienzos de la Iglesia romana con la sangre abundante de los mártires, concédenos que su valentía en el combate nos infunda el espíritu de fortaleza y la santa alegría de la victoria. Por nuestro Señor Jesucristo.