Autor: P. Eliseo García Rubio

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1 de Enero

SANTA MARÍA MADRE de DIOS

1º LA FIESTA: La Iglesia Católica quiere comenzar el año con buen pie, poniéndose bajo la protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de "María Madre de Dios". Ya en las Catacumbas de Roma, hay pinturas, inscripciones con este nombre a María, como Madre de Dios.

Jesús tiene un cuerpo que se lo dio María su Madre. “Y Jacob engendro a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Mesías”. (Mt 1,16). Como a cada uno de nosotros, nos lo han dado nuestros padres. ¿Puede ser una criatura humana Madre de Dios? Respondemos que si. Porque Jesús es verdadero Dios desde toda la eternidad, y verdadero hombre en el tiempo, en la humanidad. Maria le dio el cuerpo y le crió a sus pechos. Luego, si es la Madre del Niño Jesús, es la Madre de Dios.

Defensa de las herejías.Cuando en el año 431 el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso, iluminados por el Espíritu Santo declararon: “La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios”. Y acompañados por todo la ciudad que los rodeaba llevando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".

El título "Madre de Dios" es el principal de la Virgen María. De él dependen todos los demás títulos, cualidades y privilegios que Ella tiene. Porque iba a ser su Madre, (Madre de Dios), la hizo (Inmaculada) desde el primer instante de su ser, “sin pecado concebida”. Por ser su Madre, la hizo, (Medianera de las gracias). Por que era su Madre, fue asunta al cielo en cuerpo y alma, (Asunción). Los santos, de entre ellos, san Juan de la Cruz y san  Estanislao repetían: “La Madre de Dios es también madre mía”.

Nos la dio desde la cruz como Madre nuestra. En el Calvario, la Iglesia nace de la Sangre de Cristo (Jn 19,34). Y allí María es constituida por Jesucristo Madre de todos los cristianos. Nos dio a su Madre como Madre nuestra. Ya había dado todo a los hombres, solo le quedaba su Madre. Y tanto nos quiere, que nos la regalo para siempre. Juan nos representaba a todos. “Dijo al discípulo: He ahí a tu Madre, y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”. (Jn 19,27). Es alguien tan necesaria para nosotros, que sin Ella no podremos vivir como buenos cristianos. Por ello, tenemos que rezar muchas veces. “Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo, amen”.

2º SU MENSAJE:Acoger a María como alguien de gran valor para nosotros, por ser ella, la Madre de Dios y Madre nuestra. Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo Jesús”. (Fil 2,5). Y los principales sentimientos que tuvo Jesús, y los que deben de ser los nuestros como hijos son; amor a Dios Padre, a María su Madre, y a los hombres como hermanos, en esto debemos imitarle. Porque Dios también es nuestro Padre, María también es nuestra Madre, y los hombres también son nuestros hermanos. El pueblo cristiano, dice el Concilio Vaticano II: <Ha experimentado siempre esta verdad y ha sentido el consuelo de tener por madre suya a la misma Madre de Dios. Esta misión maternal de María no se acabó con su vida terrena, sino que sigue en le cielo intercediendo por sus hijos de la tierra>. 

Tenemos dos madres, la madre de la tierra y la madre del cielo. De las dos tenemos nostalgia. Cuando la madre de la tierra nos deja, aún tenemos más necesidad de la madre del cielo. Santa Teresa de Jesús cuenta en su vida, que al quedarse huérfana de su madre, la Virgen le haría las veces de Madre, cuando la necesitaba notaba su presencia siempre. <Paréceme que, aunque se hizo con simpleza, me ha valido, porque conocidamente he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado a Ella y, en fin, me ha tornado a sí>. (Vida. 1.7)     

Una anécdota que lo refleja muy bien: <En cierta ocasión preguntaba el cura a una mujer sencilla que pasaba mucho tiempo todos los días, de rodillas, rezando a la Virgenen la ermita de su pueblo, ¿por qué reza y confía tanto en Ella? La buena mujer sorprendida de la pregunta tan absurda del cura contesto. ¿Pero no ve que tiene al Niño en sus brazos?>

Dice Santa Teresita del Niño Jesús: <<Cuando pido una gracia a la Santísima Virgen, inmediatamente recibo ayuda. ¿No habéis reparado nunca en esto? Haced la prueba y lo veréis>>.

¿Cómo debemos corresponder con Ella? Los santos, que después de Jesucristo y su Madre, son nuestros maestros en todo lo espiritual, y otros autores espirituales, escritores, teólogos, etc. que tanto han amado, predicado, y escrito de la Virgen María, nos dicen que a María, en agradecimiento por habernos dado a Jesús y por ser Madre nuestra: Tenemos que conocerla bien, para quererla mucho, para parecernos a Ella lo más que podamos. Los santos también han entendido, que María es el atajo más corto para llegar a Jesús. <Muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre Jesús>. Camino seguro, el de querer a María, para ganarse el corazón de su Hijo Jesús.

3º SU ORACIÓN: Señor Dios, que por la fecunda virginidad de Maria diste al genero humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro.

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2 de Enero

SAN BASILIO y SAN GREGORIO de NACIANZO


1º SU VIDA: Basilio nació en Cesárea el año 329. Estudió en Atenas y Constantinopla.Perteneció a una familia de santos. Su abuelo murió mártir en la persecución. La abuela fue Santa Macrina. Su madre, Santa Amelia. La hermana también fue santa. Sus hermanos San Pedro obispo de Sebaste y San Gregorio Niceno. Amigo de san Gregorio de Nacianzo con santa amistad.

Vocación de monje. Se fue a Egipto a aprender de los monjes del desierto el modo de vivir como monje, en soledad; y al volver de allá se hizo monje y redactó sus famosas "Constituciones" que son la primera Regla de vida que se escribió para los religiosos. Enseña cómo vivir en oración, estudio, buenas lecturas y trabajos manuales en un monasterio y cómo hacerse santo en la vida religiosa.    

Deja de ser monje para ser Obispo. Fue elegido Arzobispo de Cesárea, y el delegado del gobierno quiso hacerle renegar de la fe. ¿Qué me vas a poder quitar si no tengo casas ni bienes, pues todo lo repartí entre los pobres? ¿Acaso me vas a atormentar? Es tan débil mi salud que no resistiré ni un día de tormentos sin morir y no podrás seguir atormentándome. ¿Que me vas a desterrar? A cualquier sitio a donde me destierres, allá estará Dios, y donde esté Dios, allí es mi patria, y allí me sentiré contento. El gobernador le respondió admirado: "Jamás nadie me había contestado así".

Grande por su oratoria y escritos. Por su oratoria, sus sermones están llenos de frases de la Sagrada Escritura, por sus escritos y por las buenas obras que hizo, fue llamado "Basilio el Grande". Era amado por cristianos y paganos. Fue al primero en fundar un hospital para pobres y un asilo. Se conservan 365 cartas. Murió el 1 de Enero del año 379 a los 49 años.

San Gregorio de Nacianzo.Nace el año 329 de padres piadosos, en Capadocia. Diez años pasó en Atenas como estudiante y allí cultivó una fiel amistad con Basilio. Al regresar a Nacianzo recibió el Bautismo y el Orden sacerdotal. Su amigo san Basilio, ya obispo lo promovió a la dignidad episcopal de esta sede. Gregorio no cumplió con este compromiso y huyó a la soledad de la vida de ermitaño. Renunció a su cargo episcopal y se retiró a Arianz, donde se dedicó a la meditación de los misterios de Dios.

Habiendo ilustrado a la Iglesia. Hombre de  ciencia y doctrina, murió, el año 390, nos dejó 44 sermones y 244 cartas, que tratan, en especial, sobre la verdadera divinidad del Espíritu Santo y la dignidad de la Virgen como Madre de Dios. Unos 400 poemas. Sus sermones y escritos son un tesoro.

2º SU MENSAJE: Estos amigos santos, nos han dejado un ejemplo de la verdadera amistad. Es más, los santos han creado siempre amistades firmes, íntimas y duraderas por su bondad. Ponemos un precioso ejemplo que San Gregorio escribió sobre su mejor amigo, san Basilio. Es un buen mensaje para las amistades que debemos cuidar, las amistades espirituales.

<<Nos movía un mismo deseo de saber, actitud que suele ocasionar profundas envidias, y sin embargo carecíamos de envidia. En cambio, teníamos en gran aprecio la emulación, deseos de igualarnos. Contendíamos entre nosotros no para ver quién era el primero, sino para averiguar quién cedía al otro la primacía.

Cada uno de nosotros consideraba la gloria del otro como propia. Teníamos ambos una sola tarea y un mismo afán, y era la virtud, así como el vivir para las esperanzas futuras, de tal modo, que aún antes de haber partido de esta vida, pudiese decir que habíamos emigrado ya de ella. Este fue el ideal que nos propusimos, y así tratábamos de dirigir nuestra vida y todas nuestras acciones, dóciles a la dirección del mandato divino, acuciándonos mutuamente en el empeño de la virtud. Y, a no ser que decir esto baya a parecer arrogante en exceso, éramos el uno para el otro la norma y regla con la que se discierne lo recto de lo torcido>>.

Ambos amigos llegaron a ser obispos y también ambos son hoy reconocidos universalmente como Santos Doctores de la Iglesia, por no ser envidiosos, sino de sus virtudes.

Si la amistad no es buena termina en envidia.La envidia es fuente de muchos males, de muchos pecados, no lo reconocemos, pero es un mal muy extendido en el mundo laboral, familiar y eclesial. Esas envidias que sin querer, pero consintiendo, nos hacen entristecernos por el éxito de un compañero, ó por un ascenso, ó por una felicitación, incluso nos lleva a desconfiar de él, a quitarlo de la circulación, incluso a descalificarlo, por ejemplo: (No crean que vale tanto como dicen de él, si tú conocieras como yo le conozco), etc. Es envidia, y la verdadera caridad no es envidiosa, y quien envidia al prójimo no le ama y se priva de uno de los efectos de la caridad, que es el gozo espiritual por el bien del hermano. “Estar atentos a no hacer vuestra justicia delante de los hombres para que os vean; de otras manera no tendréis recompensa ante vuestro Padre, que esta en los cielos”. (Mt 6,1).

3º SU ORACIÓN: Dios, que quisiste iluminar a tu Iglesia con los ejemplos y las enseñanzas de los santos Basilio y Gregorio, concédenos la gracia de aprender humildemente tu verdad y de vivirla fielmente en la caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.

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3 de enero

SANTA GENOVEVA

1º SU VIDA:Nació en el año 422, en la ciudad de Nannetodorum, en los alrededores de París, en una familia muy cristiana, que tan importante papel desempeñaría en la vida de la futura nación convertida al cristianismo. Sus padres, Severo y Geroncia, católicos fervorosos, procuraron formarla en los mismos principios religiosos. Dócil y siempre abierta a la acción de la gracia.

Instrumento de grandes maravillas.Cuando tenía de siete a ocho años, el año 430, pasaron por Nannetodorum el obispo Germano. Enviado por el Papa San Celestino I, a Inglaterra a combatir una herejía defendida por el monje Pelayo. Toda la población católica se reunió para oír el sermón que Germano predicó. El obispo discernió, entre sus oyentes, a la niña Genoveva, que traía en la frente la señal de los elegidos. Poniendo la mano en su cabeza dijo a sus padres: “Bendito día aquél en que el Señor os concedió tal hija; y Dios Nuestro Señor la destina a ser instrumento de grandes maravillas”.

            La exhortó a consagrarse enteramente a Dios.A no tener otro esposo más que Jesucristo. La niña le respondió que nunca tuvo otro deseo más que el de vivir como virgen cristiana. Cierto día su madre, que por algún motivo estaba enfadada, le negó el permiso para ir a la iglesia. Genoveva insiste, alegando que al haberse hecho esposa de Jesucristo tenía obligación de servirlo del mejor modo, su madre irritada le dio una bofetada, quedando ciega en el mismo instante. Al cabo de un año, milagrosamente quedo curada, y muy arrepentida su madre.

Virgen consagrada en medio del mundo.En aquel tiempo, no habiendo en París y alrededores un convento para las vírgenes que se consagraban al Señor, éstas, para dar mejor ejemplo, permanecían en sus casas, en medio de todos. Como la virtud de Genoveva y su piedad eran ya eminentes, el obispo autoriza consagrarse a los quince años. A partir de entonces, como hacían las vírgenes consagradas, la adolescente pasó a alimentarse apenas de legumbres, a beber solamente agua, y se cubrió con un cilicio, pasando largas horas en oración.

Salva a París en diversas ocasiones.Pasaba su vida en oración y lágrimas continuas. Mientras edificaba a todos con sus virtudes, una gran calamidad amenazaba abatirse sobre París. El terrible Atila, por milagro de la santa fue vencido. E hizo otros muchos milagros. Siendo venerada hasta por muchos paganos. Siguiendo el ejemplo de Genoveva, muchas jóvenes se consagraron a Dios. Llena de años y de virtudes, entregó su alma a Dios en el año 512. Toda París lloró. Y hoy la venera como su patrona.

2º SU MENSAJE: Fueron muchas veces con milagros por intercesión de la santa, los que fueron salvando a Francia de peligros tremendos. Eso nos da a entender como Dios actúa a través de sus santos, en favor de sus hijos.

            Los santos viven: Viven en el cielo los que ya murieron, y viven entre nosotros los que están en la tierra, aunque pasen desapercibidos.

Los que están en el cielo:La Iglesianos propone cada día unos cuantos santos para animarnos a imitar sus vidas de fidelidad al Evangelio y para que nos encomendemos a su protección.

Los que viven entre nosotros:Los santos que están en el cielo no fueron de madera, o de escayola en la tierra, sino de carne y hueso como nosotros. Jesús cuando vivió su vida oculta en Nazaret, aunque era el Santo de Dios, tan solo era tenido por un simple artesano. Y de María, igual, siendo la mayor de los santos, una más del pueblo, junto con José, nada de especial.De Santa Teresita, decía una hermana al verla morir. ¿Qué poder decir de sor Teresa? Si no ha hecho nada de particular. Esto es general con la mayoría.

Una de las presencias de Dios en su Iglesia, es a través de sus santos.Ellos son la salvación de la Iglesia. El verdadero honor de la cristiandad no son los reyes, ni los jerarcas, ni los templos dorados, sino los santos. El día de mañana no contaran los hombres importantes de la Iglesia. Habrá caído el oropel, y solo quedara el oro puro de los santos. Siempre ha habido y habrá santos, quizás a nuestro lado, y no lo sepamos valorar.

La santidad es el único remedio contra todos los males de la tierra. La presencia de un solo santo a bordo de un barco, lo salva del naufragio. “Si estos no se quedan en la nave, no podréis salvaros vosotros”.(Hech 27,31). Si les impedimos que se conviertan en santos, ponemos en peligro a la sociedad. Por este motivo, lo suficientemente importante, no hay que molestar a los santos. Por el contrario, debemos animarnos mas a ser santos, que es de primera necesidad para que todo se arregle, porque el día que haya muchos santos, no habrá mas hambre, ni injusticias, ni guerras.

Los santos son los testigos de que Jesucristo continúa viviendo y obrando en la Iglesia;ellos son los testigos vivientes de la verdad de su doctrina y de la posibilidad de hacerla vida en nosotros, en todas las cosas y circunstancias; ellos son los testigos de la eficacia de su gracia, y del efecto de sus sacramentos, de los méritos que nos adquirió con su ejemplo, de su bondad infinita y de su inagotable generosidad para con sus fieles servidores.

3º SU ORACIÓN: Señor Dios, que cada año nos alegras con la fiesta de santa Genoveva, concede a los que celebramos su memoria imitar también los ejemplos de su vida santa. Por nuestro Señor Jesucristo.

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4 de enero

BEATA ANGELA de FOLIGNO

1º SU VIDA: Nació en Foligno, Italia, en 1248. En una familia muy acomodada y se apega a las riquezas no solo de niña sino también ya como mujer casada y con varios hijos. Mas tarde lo confesará muy arrepentida. A sus treinta años por los pecados de su juventud comienzan a producirle dolor en el corazón. Es entonces cuando pierde a su madre, a su marido y a sus hijos.

Una vela a Dios y otra al diablo. Busca después de estos tristes acontecimientos a Dios, pero al principio sin apartarse del todo del pecado. Hace comuniones sacrílegas ya que no está dispuesta aun a confesar sinceramente sus pecados. Pero entra en lucha interior. Vive cerca de Asís y el ejemplo de san Francisco la conmueve. Le pidió que le sacara de aquellas torturas. En un sermón de un franciscano, se sintió tan conmovida que, al predicador, le pidió confesión, y, con gran compunción, hizo confesión general de toda su vida, quedando muy consolada. Era el año 1285.

Un confesor y director espiritual. Del fraile, llamado Arnaldo, poco se conoce pero sabemos que fue su confesor, su director y su confidente espiritual. Gracias a sus cartas conocemos a la beata Ángela. Se trata del "Memorial de fray Arnaldo", tesoro de teología espiritual que nos lleva hasta el año 1296, Tiene muchas visiones místicas las cuales ella confiesa que no se pueden explicar adecuadamente con nuestros conceptos humanos. Escribió sobre el laborioso proceso de su conversión, desde que comenzó a sentir la gravedad de sus pecados y el miedo de condenarse, hasta el momento en que al oír hablar de Dios se sentía presa de tal estremecimiento de amor. Además de la Autobiografía por fray Arnaldo, le atribuyen unas exhortaciones, algunas epístolas y un testamento espiritual.

Sobre la cruz escribe «En esta contemplación de la cruz ardía en tal fuego de amor y de compasión que, estando junto a la cruz, tomé el propósito de despojarme de todas las cosas, y me consagré enteramente a Cristo
Junto a la cruz, aprendió a ser la gran confidente del Sagrado Corazón de Jesús, siglos antes que santa Margarita María recibiera los divinos mensajes. Ella comprendió que el amor de Cristo crucificado se perpetúa en la Santa Misa. Era devotísima a la Eucaristía. Tuvo muchas visiones en el momento de la consagración, o durante la adoración de la sagrada Hostia.

Mística y milagrosa.Muere en las últimas horas del 4 de enero de 1309, rodeada de sus hijos espirituales. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia del convento franciscano de Foligno y pronto desde allí se manifestaron muchos milagros. El papa Clemente XI aprobó el culto el 30 de abril de 1707. 2º SU MENSAJE: Al Padre Arnaldo le dictó su Autobiografía. En ella dice lo siguiente: "Yo, Ángela de Foligno, tuve que atravesar muchas etapas en el camino de la penitencia o conversión. En los que nos podemos ver reflejados nosotros en nuestro camino sincero por convertirnos a Dios.

1º Así lo explica ella.

La primera, fue convencerme de lo grave y dañoso que es el pecado.

La segunda, el sentir arrepentimiento y vergüenza de haber ofendido al buen Dios.

La tercera, hacer confesión de todos mis pecados.

La cuarta, convencerme de la gran misericordia que Dios tiene para con el pecador que quiere ser perdonado.

La quinta, el ir adquiriendo un gran amor y estimación por todo lo que Cristo sufrió por nosotros.

La sexta, adquirir un amor por Jesús Eucaristía.

La séptima, aprender a orar, especialmente recitar con amor y atención el Padrenuestro.

La octava, tratar de vivir en continua y afectuosa comunicación con Dios.

            2º Así lo comenta un autor, para verlo en la práctica. Los escritos de la beata nos dan una idea clara de su vida interior: 

La primera etapa fue la conciencia del pecado, a la que siguieron la vergüenza de la confesión, la misericordia de Dios, el propio conocimiento y el misterio de la cruz de Cristo.

En la novena etapa, que la beata llamó “el camino de la cruz”, renunció a los vestidos elegantes y a los manjares delicados; esto le costó mucho, pues aún no estaba poseída por el amor divino.

En la décima etapa tuvo la visión de Cristo en respuesta a su oración: “¿Qué debo hacer para agradarte?” La visión de Cristo y de su pasión le reveló la pequeñez de sus propios sufrimientos y Ángela cuenta que lloró mucho. Después de la visión de la cruz, incrementó la penitencia y decidió llevar una vida de pobreza absoluta. Cada vez penetró más a fondo en la pasión de Cristo. Dios mismo le enseñó a orar por medio del Padrenuestro.

En la decimoctava etapa llegó a tal unión con Dios y a tal dulzura en la oración, que se olvidaba de comer. En dicha etapa vendió su castillo.

3º SU ORACIÓN: Proclamamos, Señor, que sólo tú eres santo, sólo tú eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesión de santa Ángela, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

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5 de enero

SAN JUAN NEPOMUCENO NEUMANN

1º SU VIDA: Nació el 28 de marzo de 1811 en Prachatitz (Bohemia). Pertenecía a una familia profundamente cristiana de Baviera que por los estragos de las guerras de Napoleón tuvieron que emigrar a Checoslovaquia. Fue bautizado con el nombre de Juan Nepomuceno en honor al Santo Mártir de Bohemia. Realizó sus estudios en Budweis, como un buen estudiante.

Seminarista para ser sacerdote. El 1 de noviembre de 1831, ingresó al Seminario para su formación sacerdotal. Muy pronto notaron los superiores el talento y la piedad del joven Neumann y decidieron que los estudios de las lenguas  y la teología las cursara en la Universidad de Praga. 

Imitando el espíritu misionero del Apóstol San Pablo. Se marchó viaje a tierras americanas. Después de haber vencido muchas dificultades en la travesía del Océano Atlántico, llegó a Nueva York. Arregló sus cosas, y se puso en contacto para que lo aceptaran como seminarista y continuar con sus estudios. Decidieron ordenarlo sacerdote el mismo año de llegar, el 25 de junio en la catedral de San Patricio.

Un gran celo pastoral. El obispo, impresionado por el celo pastoral y el espíritu de sacrificio, lo nombró encargado de la enseñanza del catecismo y en la comunidad alemana de San Nicolás. Pasado un tiempo fue nombrado cura párroco de la comunidad de Williamsville en las cercanías de Búfalo. Durante algunos años soportó ver el poco avance religioso y el mal de sus feligreses.Fundo a las Hermanas Terciarias Franciscanas.

La presencia de los Redentoristas. Convencido de que la mejor manera de atender más eficientemente a sus fieles llamando algunas órdenes religiosas, fue la de los Redentoristas, en donde hacía muy poco se había ordenado sacerdote su hermano materno Wenceslao. Tanto regocijo le causó ver a su hermano sacerdote redentorista que a los pocos días después ingreso a la orden religiosa. Después del año de noviciado fue tanta la demostración de celo apostólico, caridad y entrega a sus hermanos que fue elegido superior.

Obispo de Filadelfia. Su trabajo incansable llego hasta el Papa Pío IX que le premia nombrándole obispo de la diócesis de Filadelfia el año 1852. En 1854 asistió por invitación del Papa a la declaración del Dogma de la Inmaculada. Esta sería su última visita a Europa, y la aprovecho para visitar por última vez a su familia y su tierra natal. Acabado por su gran trabajo misionero se desplomó en una calle de Filadelfia y murió en 1860. Fue beatificado en 1963 y canonizado en 1977 por el papa Pablo VI.

2º SU MENSAJE: Es el de un misionero seguidor de Jesucristo, pareciéndose lo más que pudo al Maestro. Y eso debemos de serlo todos. “Quien quiera ser mi discípulo que me siga”. (Mt 16,24).       

¿Como se le sigue al Maestro? Con una decisión pronta y decidida. En algunas ocasiones se ha despertado en nosotros este deseo, que son toques de la gracia de parte de quien nos llama. San Pablo en sus cartas nos recuerda con frecuencia como tenemos que seguir al Maestro. En todo, en sus sentimientos, en sus virtudes, en sus dolores.

En sus sentimientos: “Tened los mismos sentimientos, que tuvo Cristo Jesús”. (Fil 2,5).

En sus virtudes: “Vestíos del Señor Jesucristo, de sus virtudes por la imitación de sus ejemplos”. (Rom 13,14).

En sus dolores: Que podamos exclamar como San Pablo: “Estoy crucificado con Cristo, y ya no vivo, es Cristo quien vive en mí”. (Gal 2,19-20).         

No es forma de seguirle con los pies: porque muchos hombres y mujeres que peregrinan andando a los santuarios y ermitas de Cristo, o de la Virgen, o de Santos, pueden estar y seguir en pecado mortal toda su vida.

No es forma de seguirle tampoco con los labios: hablando del Maestro, o tan solo con rezar para pedirle, o rezar para ser vistos, no hacemos nada. “No todo el que dice Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre”. (Mt 7,21). Los Mandamientos.

No es forma de seguirle tampoco con la cabeza: estudiando, o escribiendo sobre Él, porque hay teólogos, y estudiosos de la Sagrada Escritura, que no son fieles ni obedientes a la voluntad de Dios, ni a su Iglesia. Y lo que estudian y escriben en muchos casos, es para confundir a la gente, o para cambiar el sentido, e interpretar mal la doctrina de la Iglesia         

Si es forma de seguirle con nuestra conducta: Haciéndola lo más parecida a la de Jesús. Jesús humilde, Jesús pobre, Jesús obediente, Jesús casto, Jesús que perdona siempre a los enemigos, Jesús que da todo por los demás, hasta la vida, etc. San Antonio María Claret escribía en sus apuntes espirituales: <Jesús es y será mi capitán. Quiero seguirle vestido con su mismo uniforme de las virtudes que Él vistió, a saber: pobreza, humildad y desprecio>. Y san Juan: Quien me sigue no anda en tinieblas”. (Jn 7,12).

3º SU ORACIÓN: Señor, luz de tu pueblo y pastor de los hombres, que, dentro de la Iglesia, has confiado a san Juan Nepomuceno la misión de apacentar a tu pueblo con su predicación y de iluminarlo con su vida y su ejemplo, concédenos, por su intercesión, guardar íntegro el don de la fe que nos legó su palabra y seguir el camino que nos marcó su ejemplo. Por nuestro Señor Jesucristo.

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6 de enero

LA EPIFANÍA del SEÑOR

           

1º EL HECHO; La Epifanía es una de las fiestas litúrgicas más antiguas, más aún que la misma Navidad. Comenzó a celebrarse en Oriente en el siglo III y en Occidente se la adoptó en el curso del IV. Epifanía, voz griega que a veces se ha usado como nombre de persona, significa "manifestación", porque el Señor se reveló a los paganos en la persona de los magos de Oriente.

La adoración de los Reyes Magos:Hemos visto su estrella”. (Mt 2,2). Jesús no se manifestó solo a los pastores, si que fueron los primeros que lo adoraron, pero no lo únicos, ha nacido para todos, porque venia a morir para salvar a todos. Epifanía, que significa manifestación a todos los hombres de la tierra, representados en estos personajes. La Escritura en el Salmo de la Misa de la Epifanía. “Se postraran ante ti, todos los reyes de la tierra” (Sal 71).          

Numero de los Magos y nombres. San Mateo no nos dijo el número de los Magos, unos ponen tres, otros más, pero la tradición generaliza que fueron tres por los tres dones que le ofrecieron, oro, incienso y mirra. No da tampoco sus nombres, la tradición les llama Melchor, Gaspar y Baltasar, y los hacen representantes de las tres razas conocidas por los antiguos. La semítica, la blanca y la negra. No es lo más importante conocer el nombre y el numero, la mayor importancia esta en conocer que fue lo que les puso en camino, y que esperanzas habría en el corazón de aquellos hombres para arriesgarse a esta aventura de tanta envergadura. Salir de su país, las preguntas que hacen a Herodes, las preguntas que hacen cuando llegan a Belén, todo esto, nos hace entender que buscan al Señor.

Siguieron la estrella que Dios les había mostrado. También se dan varias interpretaciones. Han visto una estrella, un fenómeno sideral, al ser hombres la ciencia de la astrología, pero esto choca un poco con lo que nos dice el Evangelio, que nos presenta la estrella que conduce a los Magos como un fenómeno absolutamente milagroso. Vieron los Magos una estrella especial, o simplemente dedujeran de sus estudios sobre el horóscopo que algo muy grande había sucedido en el mundo. Lo importante es el hecho, que los Magos se ponen en camino para buscar y adorar a este niño recién nacido. La tradición de la Iglesia da a la estrella un significado espiritual. “Yo soy la raíz, el linaje de David, la estrella brillante de la mañana”. (Ap 22,16).

Oro, incienso y mirra: La Iglesia Católica siempre ha visto figurados en estos tres regalos, los tres obsequios que nosotros debemos ofrecer siempre a Jesucristo. Oro, nuestros mejores deseos del corazón. Incienso, nuestra oración que sube a Dios. Mirra, nuestros sufrimientos y sacrificios.

2º SU MENSAJE: Dios les hablo a través de una estrella. Ellos convencidos abandonan su patria, su casa, su familia y se ponen en camino. Una estrella aparece en el cielo y una llamada suena en su corazón. Esto sigue siendo para nosotros una actitud, y nos dan varias lecciones de vida cristiana.

Lo pronto que responden a la llamada de Dios:Tan solo les hizo falta la aparición de la estrella y el impulso interior que Dios puso en su corazón. Prepararon sin tardar lo necesario y se pusieron en camino. Así se lo contaron a Herodes. “Vimos la estrella y nos pusimos inmediatamente en marcha”. (Mt 2,3). Son un ejemplo a seguir, como ellos tenemos que ponernos en camino apenas oigamos la voz de Dios, porque nos llama a ser santos.         

Perseverancia en medio de las dificultades:Un viaje a Palestina, país extraño para ellos, era una aventura, porque hoy nosotros lo conocemos todo a través de los libros, mapas, televisión, Internet, etc. Ellos no conocían nada, era un país lejano con malos caminos, viaje largo y dificultades. Pero ellos no se asustaron, se fiaban de la estrella.

            Valentía ante la desaparición de la estrella: Les debió llegar la angustia. Tuvieron que pasar por esta gran prueba, la estrella que les guiaba y que les animaba en a fe, se esconde. ¿Qué dudas? ¿No sería mejor volverse a casa? Tantas veces las dificultades en nuestra vida nos deben hacer tener una conducta cristiana de valentía. Momentos en los que el Señor parece que se esconde. ¿Dónde les llevó la estrella?: Ya están en Belén, les guía hasta una casita pobre, que por ningún concepto se parecía a la casa de un rey. Nuevas dificultades. Ellos confiaron en la estrella de la Providencia y lo que les decía su corazón. Los caminos por los que conduce Dios a las almas, no siempre son según la prudencia humana, a veces son pobreza y humillación.        

Adoraron al Niño Jesús: Creyeron que debajo de las apariencias de aquel Niño, se escondía la Divinidad, (Dios), pobre, pero lleno de riquezas, Rey de toda la humanidad. Aquella casa era un templo en el que estaba Dios, ante el que se postraron y adoraron como a su Rey y Dios.

            Y se volvieron por otro camino: Ya solo van a seguir por donde les dice el ángel, que es la voz de Dios. Es decir, cambian de camino en su vida. Nadie que se encuentra con Jesús, vuelve por los caminos que ha venido, porque la luz de Jesús aclara las cosas a nuestra vista, a nuestra vida. 

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que por medio de una estrella diste a conocer en este día a todos los pueblos el nacimiento de tu Hijo, concede a los que ya te conocemos por la fe llegar a contemplar, cara a cara, la hermosura de tu inmensa gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

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7 de enero

SAN RAIMUNDO de PEÑAFORT

1º SU VIDA: Nació en Peñafort, cerca de Barcelona, en 1175. A los 20 años ya era profesor de filosofía en un colegio de Barcelona, y a los 30 años era profesor en la Universidad de Bolonia (Italia), donde se había doctorado.

Vocación de fraile dominico. Fue primero canónigo de la Iglesia de Barcelona, después ingresó en la Orden de Predicadores. En 1222 entró en la Comunidad de Padres Dominicos cuando apenas hacía ocho meses que había muerto San Domingo de Guzmán, el fundador. Pidió a sus superiores que le pusieran oficios duros y humillantes para hacer penitencia de sus pecados, especialmente estaba descontento con su orgullo. Elegido superior general de su Orden, la gobernó con sabiduría y prudencia. Entre sus escritos, destaca la Summa casuum, para la admi­nistración provechosa del sacramento de la peni­tencia. Resumen de respuestas difíciles en la confesión.

Predicador que conmovía a las almas. Obtuvo de parte de Dios y para su gloria la eficacia en su predicación, era admirable, porque logrará conmover a los oyentes y convertirlos. Y así recorrió ciudades y pueblos de Aragón, Castilla y Cataluña y los que lo acompañaban decían que parecía casi imposible que un predicador lograra tantas conversiones con sus sermones. Junto con San Pedro Nolasco, fundaron los dos santos la Comunidad de los Padres Mercedarios, dedicados a rescatar a los cristianos secuestrados por los mahometanos o turcos.

Confesor del Papa. En 1230 el Papa Gregorio IX lo llamó a Roma y entre otros cargos que le dio, lo nombró su confesor. Una de las penitencias que éste santo le puso al Sumo Pontífice fue que atendiera siempre muy bien las peticiones que le hicieran los pobres. El Papa le encomendó que recogiera y publicara todos los decretos que habían dado los Pontífices y los Concilios. Después de tres años de trabajo publicó su famosísimo libro titulado "Decretales", el cual han tenido que consultar después por varios siglos todos los que quieren saber, que ordenaron o qué prohibieron los Pontífices y Concilios de la antigüedad.

Predicar y escribir, pero no mandar. El Papa lo nombró obispo, pero poco después el santo obtuvo que el Papa le aceptara la renuncia. Se consideraba apto para predicar y escribir, pero no para mandar. Los últimos 33 años de su vida los dedicó a convertir cristianos pecadores y a obtener que muchos musulmanes se pasaran al cristianismo. En una carta a su superior en 1256 le informa que ya ha logrado que 10.000 mahometanos se vuelvan cristianos. Murió en Barcelona cuando iba a cumplir los 100 años, en 1275.

2º SU MENSAJE:De una carta suya, leemos, que hay que pedir a Dios la paz para que nos purifique, cuando nos acechen los amigos, compañeros, familia. Que el Dios del amor y de la paz purifique vuestros corazones.

<<Si todos los que quieren vivir religiosamente en Cris­to Jesús han de sufrir persecuciones, como afirma aquel apóstol que es llamado el predicador de la verdad, no engañando, sino diciendo la verdad, a mí me parece que de esta norma general no se exceptúa sino aquel que no quiere llevar ya desde ahora una vida sobria, honra­da y religiosa. Pero vosotros de ninguna forma debéis de ser conta­dos entre el número de éstos, cuyas casas se encuentran tranquilas y seguras, sobre los que no actúa la vara del Señor, que se satisfacen con su vida y que serán arrojados al infierno.

Vuestra pureza y vida religiosa merecen y exigen, ya que sois aceptos y agradables a Dios, ser purificadas hasta la más absoluta sinceridad por reiteradas pruebas. Y, si se duplica e incluso triplica la espada sobre vosotros, esto mismo hay que considerarlo como pleno gozo y signo de amor. La espada de doble filo está constituida, por fuera, por las luchas y, por dentro, por los temores. Pero vosotros conocéis bastante bien estos ataques del enemigo, pues de lo contrario no hubiera sido posible conseguir la serenidad la paz y la tranquilidad interior.

Por fuera, se duplica o triplica la espada cuando, sin motivo, surge una persecución eclesiástica sobre asuntos espirituales; las heridas producidas por los amigos son las más graves. Ésta es la bienaventurada y deseable cruz de Cristo que el valeroso Andrés recibió con gozo, y que, según las palabras del apóstol Pablo, llamado instrumento de elección, es lo único en que debemos gloriarnos. Contemplad al autor y mantenedor de la fe, a Jesús, quien, siendo inocente, padeció por obra de los suyos, y contado entre los malhechores. Y vosotros, bebiendo el excelso cáliz de Jesucristo, dad gracias al Señor, dador ­de todos los bienes.

Que el mismo Dios del amor y de la paz pacifique vuestros corazones y apresure vuestro camino, para que, protegidos por su rostro, os veáis libres mientras tanto de las asechanzas de los hombres, hasta que os introduzca­ y os trasplante en aquella plenitud donde os sentaréis eternamente en la hermosura de la paz, en los tabernáculos de la confianza y en el descanso de la abundancia>>.

3º SU ORACIÓN: Oh Dios, que diste a san Raimundo de Peñafort entrañable misericordia para con los cautivos y los pecadores, concédenos por su intercesión que, rotas las cadenas del pecado, nos sintamos libres para cumplir tu divina voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.

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8 de enero

SAN LORENZO JUSTINIANO

1º SU VIDA: Nació en Venecia el 1 de julio de 1381, hijo de Bernardo y Querina, fue uno de los grandes contemplativos de los siglos XIV y XV y quedó en la historia de la Iglesia como un prelado insigne al que el papa Juan XXIII, sucesor suyo en Venecia, proponía como ejemplo de gobierno eclesiástico y como patrón de su pontificado.

Dios los amaba y ellos se juntan. Su adolescencia florece bajo el cuidado exquisito de su madre, Querina, viuda en plena juventud. La fe y las costumbres piadosas son algo tan normal en la casa como las góndolas y las palomas en la calle. Existía el gran Palacio Ducal, frontero a la isla de San Giorgio, en la orilla opuesta de la bahía. Allí fue a parar, recién cumplidos sus 21 años, En San Giorgio, Lorenzo hace causa común con un grupo de jóvenes clérigos, todos de la buena sociedad véneta, que estudian, rezan, hacen penitencia, buscan a Dios en un siglo difícil.

Canónigos seculares de San Jorge. En 1402, apenas pasados dos años de su incorporación al grupo, es ordenado ya de diácono, pone en marcha la Congregación de Canónigos Seculares de San Jorge en Alga. Recorre los ciento cincuenta canales de la ciudad y se hace presente en las ciento veintidós islas, para recoger limosnas y repartir amor de Dios entre el vecindario creyente y pecador. El Papa Gregorio XII, conocía y estaba al tanto de la hermosa aventura de Lorenzo.

La Congregación va creciendo, desborda los límites de Venecia y exige un superior general. El primero, Lorenzo. Este cargo dura un año y se retiró a la soledad de San Agustín de Vicenza, alternando la contemplación, el estudio y el gobierno. De entonces datan sus libros principales Sobre la disciplina y la perfección espiritual, De la lucha triunfal de Cristo, De la lucha interior, Cuadernillo de amor, De la vida solitaria, Sobre el desprecio del mundo, El árbol de la vida. Y los treinta y nueve sermones que conservamos.

Obispo y Patriarca de Venecia. A los cincuenta y dos años obispo. Al año de tomar posesión, como obispo de Castello convocó un sínodo diocesano a todo su clero. Salieron de allí sabias constituciones, muchas de ellas con sello de reforma porque los tiempos lo pedían. Elegido patriarca de Venecia por Nicolás V el 8 de octubre de 1451. Años intensos, sin embargo, le dejan tiempo para escribir, su tratado “Sobre el modo de gobernarse los obispos”. El santo preparó con tiempo el examen. Se moría en paz el 18 de julio de 1456. Tardaron mucho tiempo en su beatificación, casi dos siglos y medio, fue canonizado por Alejandro VIII el 16 de octubre de 1690.

2º SU MENSAJE: Su tema en los escritos suelen ser las virtudes cristianas: fe, continencia, prudencia, obediencia, esperanza, perseverancia, pobreza, sobriedad, humildad, oración. Con referencias constantes a Cristo, siempre en una atmósfera de esperanza de poderlas conseguir: si Cristo triunfó, también nosotros triunfaremos. ¿Qué son las virtudes?

            La virtud es una disposición habitual y firme a hacer el bien. Permite a la persona no sólo realizar actos buenos, sino dar lo mejor de sí. Con todas sus fuerzas sensibles y espirituales, la persona virtuosa tiende hacia el bien, lo busca y lo elige a través de acciones concretas. “Todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, esto tenedlo en cuenta” (Flp 4,8). Que se note que las tenemos. Si no se nota en nada, es que no las tenemos, y hay que intentarlo para ser santos de verdad. Porque las virtudes son las que dan el merito a los hombres, porque le hacen semejante a Jesucristo.

¿Qué clases de virtudes hay?

1. Las virtudes humanas: Son las que nos ayudan a ser mejores personas, y a crecer como seres humanos. Como son la generosidad y la honradez, el orden y la responsabilidad, la fortaleza y la sinceridad, entre otras.

2. Las virtudes cristianas: Son las que nos ayudan a llegar verdaderamente a Dios, a ser mejores cristianos. Como la caridad y la castidad, la humildad y el perdón, la pureza y la abnegación, y muchas más.

Las virtudes no pueden crecer al lado de los vicios. Es necesario combatirlos con la práctica de las virtudes. Los santos las han practicado, porque tenían bien claro que no podían llegar a la santidad sin que florecieran en ellos todas las virtudes. Con razón, para beatificar a alguien, hace falta el estudio de todas sus virtudes. Ellos lo consiguieron, luego nosotros también podemos conseguirlo. “El objetivo de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios”. (San Gregorio de Nisa).

            Las naciones, las ciudades, los pueblos; por lo que son grandes verdaderamente, no es por su ejército, por sus políticos, o por su nivel económico muy alto. Es la justicia, la honradez y rectitud de vida privada y publica, lo que engrandece a las naciones, ciudades, pueblos. Si escasean los hombres virtuosos, aumentaran el número de los viciosos, que son el peligro de la sociedad, de las familias. “La virtud engrandece a los pueblos, mientras que el pecado los hace miserables”. (Prov. 14,34).

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que en la figura de san Lorenzo Justiniano has querido dar a tu Iglesia un modelo de buen pastor, concédenos, por su intercesión, ser apacentados un día con la grey de tus santos en la abundancia de los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

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9 de enero

SAN EULOGIO de CÓRDOBA

1º SU VIDA: Nacido en Córdoba en torno al año 800. Recibió educación cristiana en su familia y después en un colegio sacerdotal de la basílica de San Zoilo, y luego fue confiado al piadoso y sabio abad Esperaindeo, del monasterio dé Santa Clara, cerca de Córdoba. En esta escuela labra amistad con Álvaro de Córdoba, perteneciente a una de las familias más distinguidas de Colonia, con quien le unirá una amistad que durará hasta la muerte.

Ordenado sacerdote. Se dividió su tiempo entre la contemplación dentro de los monasterios próximos a la ciudad y la cura pastoral. Viajó por Cataluña, Navarra, Zaragoza, Calatayud, Sigüenza, Alcalá de Henares, deteniéndose en Toledo. Este viaje fue muy útil para el sacerdote cordobés, ya que vivió experiencias descubriendo la mentalidad de los cristianos que se habían liberado del yugo musulmán, además de traer numerosos libros latinos a las escuelas de Córdoba.

Prisionero por defender a los mártires. A causa de esta defensa del movimiento martirial mozárabe padeció prisión junto con el obispo Saulo. En la cárcel desde el comienzo del otoño, escribió parte del Memorial de los Santos, una larga carta al obispo de Pamplona el 15 de noviembre y el Documento martirial, dedicado a las santas Flora y María, también en prisión como él. El 29 de noviembre del 851 Eulogio era liberado de la cárcel. Se le considera el gran Doctor de la Iglesia mozárabe.

Por unanimidad Arzobispo de Toledo. Sin embargo, nunca puedo ocupar el puesto ya que a principios del 859 fue detenido por haber ayudado a ocultarse a una joven llamada Leocricia, hija de padres musulmanes, que había sido convertida por la monja Liliosa. Uno de los fiscales de la ciudad le decía; “te aconsejo que te retractes de tu religión, y así salvarás tu vida". A lo cual Eulogio respondió: "Ah, si supieses los inmensos premios que nos esperan a los que proclamamos nuestra fe en Cristo, no sólo no me dirías que debo dejar mi religión, sino que tu dejarías a Mahoma y empezarías a creer en Jesús. Yo proclamo aquí solemnemente que hasta el último momento quiero ser amador y adorador de Nuestro Señor Jesucristo".

Murió pronto, para pronto recibir culto. Leocricia y Eulogio fueron llevados ante el juez, siendo condenado a decapitarlos, el día 11 de marzo de 859. Su cuerpo fue sepultado en la basílica de San Zoilo. Tras su muerte, muy pronto recibió culto. El año 883, Alfonso III obtuvo del emir Muhammad I sus reliquias, que fueron colocadas en la capilla de Santa Leocadia de la catedral de Oviedo, y llevadas a la Cámara Santa en 1303, y allí se veneran.

2º SU MENSAJE:fue siempre el Santo, alivio y estímulo, luz y espe­ranza para la comunidad cristiana. Como testimonio de su espiritualidad, nos deja una oración que él mismo compuso: El Señor nos ayuda en la tribulación y nos da fortaleza en los combates.

<<Señor, Dios omnipotente, verdadero consuelo de los que en ti esperan, remedio seguro de los que te temen y alegría perpetua de los que te aman: Inflama, con el fuego de tu amor, nuestro corazón y, con la llama de tu caridad, abrasa hasta el hondón de nuestro pecho, para que podamos consumar el comenzado martirio; y así, vivo en nosotros el incendio de tu amor, desapa­rezca la atracción del pecado y se destruyan los falaces halagos de los vicios; para que, iluminados por tu gra­cia, tengamos el valor de despreciar los deleites del mundo; y amarte, temerte, desearte y buscarte en todo momento, con pureza de intención y con deseo sincero.

Danos, Señor, tu ayuda en la tribulación, porque el auxilio humano es ineficaz. Danos fortaleza para luchar en los combates, de modo que, siguiendo las huellas de tu pasión, podamos beber alegres el cáliz del martirio. Porque tú, Señor, libraste con mano poderosa a tu pueblo, cuando gemía bajo el pesado yugo de Egipto, y deshiciste al Faraón y a su ejército en el mar Rojo. Ayuda, eficazmente a nuestra fragilidad en esta hora de la prueba. Sé nuestro auxilio poderoso contra las huestes del demonio y de nuestros enemigos. Así, con nuestra sangre, podremos pagarte la deuda que contrajimos con tu pasión, para que, como tú te dignaste morir por nosotras, también a nosotras nos hagas dignas del martirio. Y, a través de la espada te­rrena, consigamos evitar los tormentos eternos; y, merezcamos llegar felices hasta ti.

No le falte tampoco, Señor, al pueblo católico, tu piadoso vigor en las dificultades. Defiende a tu Iglesia del perseguidor. Y haz que esa corona, tejida de santidad y castidad, que forman todos tus sacerdotes, tras haber ejercitado limpiamente su minis­terio, llegue a la patria celestial. Y, entre ellos, te pedi­mos especialmente por tu siervo Eulogio, a quien, des­pués de ti, debemos nuestra instrucción; es nuestro maestro; nos conforta y nos anima. Concédele que, borrado todo pecado, llegue a ser tu siervo fiel, siempre a tu servicio; y que, mostrándose siempre en esta vida tu volun­tario servidor, se haga merecedor de los premios de tu gracia en la otra, de modo que consiga un lugar de descanso, aunque sea el último, en la región de los vivos>>.

3º SU ORACIÓN: Señor y Dios nuestro: tú que, en la difícil situación de la Iglesia mozárabe, suscitaste en san Eulogio un espíritu heroico para la confesión intrépida de la fe, concédenos superar con gozo y energía, fortalecidos por ese mismo espíritu, todas nuestras situaciones adversas. Por nuestro Señor Jesucristo.

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10 de enero

SAN PABLO ERMITAÑO

1º SU VIDA: Nació hacia el año 228, en Tebaida, una región que queda junto al río Nilo en Egipto y que tenía por capital a Tebas. Fue bien educado por sus padres. Pero a los 14 años quedó huérfano y solo en la vida. Era un joven muy bondadoso y muy piadoso, que amaba mucho la religión que tenia.

Persecución para renegar de la fe. En el año 250 empezó la persecución de Decio, que más que matar a los cristianos, procuraba hacerles renegar de su religión. Pablo se vio ante estos dos peligros, o renegar de su fe y conservar sus fincas y casas, o ser atormentado y que lo hicieran pasarse al paganismo. Como veía que muchos cristianos renegaban por miedo, y él no se sentía con la suficiente fuerza de voluntad para ser capaz de sufrir tormentos sin renunciar a sus creencias, dispuso más bien esconderse.

Comienza a se ermitaño. Huyó al desierto. Vivía en una cueva, cerca de una fuente y de una palmera. Las hojas de la palmera le proporcionaban vestido. Sus dátiles le servían de alimento. Y la fuente de agua le calmaba la sed. Al principio pensaba estar allí hasta que terminara la persecución, pero pensó que en la soledad del desierto podía hablar tranquilamente a Dios y escucharle los mensajes que Él le enviaba desde el cielo. Por ello, decidió quedarse allí para siempre y no volver jamás a la ciudad donde había tantos peligros con que podía ofender a Nuestro Señor.

Ayudar al mundo con penitencias y oración. Pensó que era lo mejor por la conversión de los pecadores. Dice San Jerónimo, que fue quien escribió su vida en el año 400, que cuando la palmera no tenía dátiles, cada día venía un cuervo y le traía medio pan, y con eso vivía. Después de pasar allí en el desierto más de setenta años seguidos, ya creía que moriría sin volver a ver a nadie, y sin ser conocido por nadie. Pero, sucedió que en aquel desierto había otro ermitaño San Antonio Abad. Se conocieron los dos santos, sin haberse visto antes, se saludaron. Luego se arrodillaron y dieron gracias a Dios.

Pablo anunció a Antonio que sentía que se iba a morir. Le dijo: "Vete a tu monasterio y me traes el manto que San Atanasio, el gran obispo, te regaló. Quiero que me amortajen con ese manto". San Antonio se admiró de que Pablo supiera que San Atanasio le había regalado ese manto, y se fue a traerlo. Pero temía que al volver lo pudiera encontrar ya muerto. Cuando ya venía de vuelta, contempló en una visión que el alma de Pablo subía al cielo rodeado de ángeles. Y exclamó: "Pablo, Pablo, ¿por qué te fuiste sin decirme adiós?". Murió el año 342 cuando tenía 113 años de edad y cuando llevaba 90 años orando y haciendo penitencia en el desierto por la salvación del mundo.

2º SU MENSAJE: La vida de ermitaño es esencialmente apartamiento del mundo, no por huir de él, sino para hablar y escuchar mejor a Dios, como decidió el Santo. Pensó que en la soledad del desierto podía hablar tranquilamente a Dios y escucharle con claridad los mensajes que Él le enviaba desde el cielo.

Dice el Derecho Canónico:La Iglesia reconoce la vida eremítica o anacorética, en la cual los fieles, con un apartamiento más estricto del mundo, el silencio de la soledad, la oración asidua y la penitencia, dedican su vida a la alabanza de Dios y salvación del mundo. Un ermitaño es reconocido por el derecho como entregado a Dios dentro de la vida consagrada, si profesa públicamente los tres consejos evangélicos, corroborados mediante voto u otro vínculo sagrado, en manos del obispo diocesano, y sigue su forma propia de vida bajo la dirección de este”. (CIC 603)

            Todas las almas que aman a Dios son amigos de la soledad. Porque en ella es donde más familiarmente se les comunica el Señor, al estar más separadas de los negocios y de los afectos humanos. No suele estar Dios en el tumulto. ¿Dónde habla el Señor? “la llevare a la soledad, y allí le hablare al corazón”. (Os 2,14). El Señor a los apóstoles, les invitaba a retirarse de vez en cuando. “retiraos a un lugar desierto y descansad un poco”. (Mc 4.31)

            En la soledad se conserva más fácilmente la virtud. En el trato con el mundo, a veces no queda más remedio, pero es más fácil perder la virtud y que se peguen los vicios. San Bernardo dice; Que había aprendido más de las cosas de Dios en la soledad, que en los libros y tratando con maestros espirituales. Porque, cuando el trato y la conversación que sea necesaria se alarga, es difícil no cometer algún pecado.

            Para encontrar la soledad, no hay que irse a una gruta al desierto. Pero, si que hay que querer buscarla, sobre todo, huyendo de los tratos inútiles, de las conversaciones vanas. Siempre y cuando, en esos momentos podamos prescindir de esto. Pero no nos engañemos, la soledad nos conviene a todos, y como dice el Señor, quiere que seamos “huertos cerrados donde pueda encontrar sus delicias” (Cant 4.12) Y no puede ser huerto cerrado, los que no quieren cerrar la puerta de su corazón, a afectos, a peligros del mundo, y no quieran huir del frecuente trato con las personas, que no sean necesarias.

3º SU ORACIÓN: Señor: Tu que moviste a San Pablo el primer ermitaño a dejar las vanidades del mundo e irse a la soledad del desierto a orar y meditar, concédenos también a nosotros, dedicar muchas horas en nuestra vida, apartados del bullicio mundanal, a orar, meditar y a hacer penitencia por nuestra salvación y por la conversión del mundo. Amen.

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11 de enero

SANTO TOMÁS de CORI

1º SU VIDA: Nació en Cori (Italia) el 4 de junio de 1655. Tuvo una infancia marcada por la pérdida prematura de su madre, primero, y de su padre, después, teniendo catorce años. Trabajó como pastor. Casadas sus dos hermanas, pudo seguir la inspiración que desde hacía algún tiempo guardaba en el silencio del corazón, pertenecer completamente a Dios en la vida religiosa franciscana. Había conocido a los Frailes Menores en su ciudad. Hizo el noviciado en Orvieto. Ordenado sacerdote en 1683, fue nombrado vice maestro de novicios en el convento de la Santísima Trinidad, de Orvieto.

Vengo para hacerme santo. Poco tiempo después, fray Tomás oyó hablar de los Retiros que comenzaban a florecer en la orden y de la intención de los superiores de la provincia romana de instaurar uno en el convento de Civitella. Su petición fue acogida y el joven fraile llamó así a la puerta del pobre convento en 1684, diciendo: “Soy fray Tomás de Cori y vengo para hacerme santo”. Desde entonces permaneció en Bellegra hasta la muerte, excepto seis años (1703-1709), en los que fue guardián en el convento de Palombara, donde instauró el Retiro, según el modelo de Bellegra.

Oración, evangelización y caridad exquisita. Su vida se puede resumir en esto. La oración animó toda su vida. El aspecto más evidente de su vida espiritual fue sin duda la centralidad de la Eucaristía, testimoniada en la celebración eucarística, intensa y participada, y en la oración silenciosa de adoración en las largas noches de retiro, después del oficio divino celebrado a medianoche. Su vida de oración estuvo marcada por una aridez persistente de espíritu. La ausencia total de una consolación sensible en la oración y en su vida de unión con Dios se prolongaría durante más de cuarenta años, y a pesar de ello nunca perdió la serenidad.

Disponibilidad para con todos. Tomás no olvidó el bien de sus hermanos y el corazón de la vocación franciscana, que es apostólica. Recorrió comarcas y ciudades, anunciando el Evangelio, administrando los sacramentos y realizando milagros, signo de la presencia y cercanía del Reino. Su predicación era clara y sencilla, persuasiva y fuerte. El notable epistolario que nos ha legado demuestra la atención de Tomás a las más pequeñas expectativas y necesidades de sus hermanos y de tantos amigos, penitentes y frailes que se dirigían a él para recibir un consejo. En el convento demostró su espíritu de caridad en la disponibilidad a cualquier necesidad, incluso la más humilde. Murió el 11 de enero de 1729. Fue beatificado por el papa Pío VI el 3 de septiembre de 1786, y lo canonizó Juan Pablo II el 21 de noviembre de 1999.

2º SU MENSAJE: Un aspecto importante de su vida, es la vida de oración que estuvo marcada por una aridez de espíritu. La ausencia total de una consolación sensible en la oración y en su vida de unión con Dios, durante más de cuarenta años, y a pesar de ello nunca perdió la serenidad. Y esto nos puede pasar a cualquiera de nosotros.

La aridez espiritual nos visita. A veces suele aparecer la desgana en nuestros corazones al ver lo poco que llevamos adelantado en la vida espiritual. Muchos ante esta sensación de fracaso han abandonado la oración, el sacrificio y la casi toda la práctica religiosa. Nos parece que es una pérdida de tiempo; más vale aprovecharlo en cosas útiles. Todos hemos tenido esta tentación; y quizás algunas temporadas hayamos abandonado.

Nuestra obligación de servir a Dios dura toda la vida. No nos vamos a amargar por no vernos adelantados en la vida espiritual. Vamos a permanecer en paz; que la serenidad reine en nuestros corazones, aunque nos veamos siempre muy atrás en los caminos del Señor. Esto favorece nuestra humildad y nuestra confianza en Dios. Y hemos de seguir adelante. San Bernardo dice: “el infatigable deseo de avanzar y el esfuerzo continuo hacia la perfección se consideran como la perfección misma”. Cuanto más flojos y débiles nos encontramos de ánimos, más se aprovecha el demonio para tentarnos y hacernos caer en la flojedad y pereza.

No debemos desanimarnos por la aridez en la oración y en la vida espiritual. Muchas veces es normal. Lo que debemos hacer es demostrar al Señor que le seguimos amando, aunque no le sintamos como le sentíamos antes. San Alfonso Maria de Ligorio, le daba a él la impresión de ser un alma sin amor, sin esperanza y sin fe. Se creía abandonado de Dios. Y no era tal cosa, sino, que Dios le esperaba en que el amase más en esa situación. Si luchamos, el Señor nos premia con un mayor fervor.

Él quiere que mantengamos nuestra oración sin importar lo difícil o lo árido que resulte. "Dios que lo sabe todo en nuestros corazones, conoce lo que quiere decir el Espíritu y las plegarias de los santos serán expresadas a través del Espíritu de acuerdo a la mente de Dios". (Rom. 8.27) La aridez es una gran ayuda para la santidad. Es el instrumento con que purifica Dios, que parece fría y dolorosa, pero es cálida, y sana nuestros espíritus imperfectos. "el hombre que se mantiene firme hasta el final se salvará". (Mt 10.21)

 

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios todopoderoso, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, imitando la caridad de santo Tomas de Cori, podamos, ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.

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12 enero

SAN BENITO BISCOP

1º SU VIDA: Nació por el año 629, de una noble familia de la corte del rey de Northumbria Oswy, y fue desde niño muy estimado por el rey. Sin embargo, a los veinticinco años, sintiéndose movido por Dios hacia la vida de retiro, se dirigió a Roma por primera vez con el fin de cimentar bien su vocación, visitando las tumbas de los Apóstoles, a su vuelta, se entregó al estudio de la Biblia y a la práctica de la piedad.

Segundo y tercer viaje a Roma. Egfrido, hijo del rey Oswy, pidió a Benito que lo acompañara en esta peregrinación a Roma. Aceptó gustoso esta invitación, particularmente muy grata para él, donde profundizo más en la perfección cristiana y en las ciencias eclesiásticas, a su vuelta, se retiró al monasterio de Lerins, que tanto se había distinguido por sus hombres eminentes y por su observancia regular. Allí, pues, después de la preparación conveniente, tomó el hábito religioso y, más tarde, la tonsura clerical, y durante dos años siguió con la mayor perfección la vida monástica. Después hizo su tercer viaje a Roma, donde tenía intención de fijar su vida en adelante; pero el papa San Vitaliano (657-672) le ordenó volver a Inglaterra al lado de Teodoro, obispo de Cantorbery, y de Adriano, que partían para la Gran Bretaña.

La conversión de los anglosajones. Se hallaba entonces la Iglesia de la Gran Bretaña en un momento decisivo. La obra de conversión de los anglosajones, iniciada en Kent en 597 por San Agustín y sus treinta y nueve compañeros, seguía avanzando a través de graves dificultades. El nuevo arzobispo de Cantorbery y primado de Inglaterra, Teodoro de Tarso, tomó posesión de su sede en 669 y completó durante los decenios siguientes la organización de la Gran Bretaña cristiana. Uno de sus principales colaboradores fue San Benito, quien, con su virtud, y sus conocimientos, trabajó incansablemente por consolidar la vida religiosa en Inglaterra.

Abad del monasterio de San Pedro y San Pablo, de Cantorbery. Fue nombrado inmediatamente Benito abad del monasterio. Era un puesto de gran influjo, desde el cual trabajó durante dos años con gran celo y extraordinario fruto. Pero, a la llegada de Adriano en 671, descargó en él esta dignidad, y por cuarta vez se dirigió a la Ciudad Eterna

En la presencia de Dios. Débil por su edad y las enfermedades, dio a todos un ejemplo de paciencia y resignación cristiana, que se transformaba en verdadera alegría espiritual. Los tres últimos años de su vida, tuvo una parálisis que le impedía casi todo movimiento. Después de recibir el Santo Viático, descansó en el Señor el 12 de enero del año 690.

2º SU MENSAJE: Cuando ya no se sentía con fuerzas para hablar ni para rezar, hacia venir un monje para que le recitara las horas del oficio divino, que él seguía en la forma que le era posible. Es la oración de la Iglesia, para sacerdotes, religiosos, y también esta al alcance de cristianos comprometidos.

Modo de recitar el Oficio Divino. Siempre, a través de los siglos, ha producido preciosos frutos. Pero para que sea fecundo, son necesarias ciertas disposiciones del alma de quienes lo rezan.

1.- Ante todo, la intención tiene que ser pura. Nada de egoísmos y propio interés. Hay que ir a orar en busca del mismo Dios, para que El se nos de así mismo. No hemos de aparecer vacíos delante de El. Hemos de ofrecerle todos los pensamientos, afectos, trabajos, molestias y, el corazón principalmente para que nos lo cambie.

2.- la presencia de Dios en la oración es indispensable. Mientras no le tengamos presente, no podemos ponernos en contacto con El, ni conversar, ni tratar, ni puede haber oración. Existen varios modos de atender a la presencia de Dios, conforme a los varios lugares en que se le considere.

            En el cielo: Algunos prefieren contemplarle en el cielo donde nos mira y desde donde nos envía sus gracias. Así parece que lo quiso el Señor. “Padre nuestro, que estas en el cielo”. (Mt 6,9). 

            Cerca de nosotros: Rodeándonos como el pez en el agua, como el niño dentro del seno de su madre.

            Dentro de nosotros: Presente por esencia, presencia, y potencia. Y si vivo en gracia, una presencia en plenitud.

            Por medio de imágenes: Esto ayuda, sobre todo cuando queremos entretenernos con el Señor, Hombre como nosotros. Sus imágenes, de niño, sufriente, etc., láminas, ilustraciones, etc., nos lo reflejan muy bien.

3.- la devoción. Conviene no confundir lo sustancial con lo accidental. Devoción: consiste según Santo Tomas, en la voluntad de entregarse por entero a una cosa, poniendo en ella la inteligencia, la imaginación, los sentidos, el alma y el cuerpo. Quien tenga tal voluntad, tiene devoción. 

            4.- El modo más eficaz para rezar el Oficio Divino, es, como dice San Benito <<concuerde nuestra mente con nuestros labios>> (RB 19,7).

3º SU ORACIÓN: Señor, tú que otorgaste a san Benito Biscop la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

 

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13 de enero

SAN HILARIO de POITIERS

 

1º SU VIDA: Nació en Poitiers a principios del siglo IV; probablemente hacia el año 310. De familia acomodada, recibió una formación literaria, que puede reconocerse con claridad en sus escritos. Parece que no se crió en un ambiente cristiano. Él mismo nos habla de un camino de búsqueda de la verdad, que le llevó poco a poco al reconocimiento del Dios creador y del Dios encarnado, muerto para darnos la vida eterna. Bautizado hacia el año 345,

 

Fue elegido obispo de su ciudad natal. En torno al 353-354. En los años sucesivos, Hilario escribió su primera obra, el «Comentario al Evangelio de Mateo». Se trata del comentario más antiguo en latín que nos ha llegado de este Evangelio. En el año 356 asistió como obispo al sínodo de Béziers, en el sur de Francia, en que la asamblea estaba dominada por obispos filo-arrianos, que negaban la divinidad de Jesucristo. Estos pidieron al emperador Constancio que condenara al exilio al obispo de Poitiers. De este modo, Hilario se vio obligado a abandonar Galia en el verano del año 356.

 

Buscando la unidad de la Iglesia. Exiliado en Frigia, en la actual Turquía, Hilario entró en contacto con un contexto religioso totalmente dominado por el arrianismo. También allí su solicitud como pastor le llevó a trabajar sin descanso a favor del restablecimiento de la unidad de la Iglesia, basándose en la recta fe formulada por el Concilio de Nicea. Con este objetivo, emprendió la redacción de su obra dogmática más importante y conocida: (sobre la Trinidad). En los años de su exilio, Hilario escribió también el «Libro de los Sínodos», en el que reproduce y comenta para los hermanos obispos de Galia las confesiones de fe y otros documentos de sínodos reunidos en Oriente alrededor de la mitad del siglo IV.

 

Siempre con espíritu conciliador. Siempre firme en la oposición a los arrianos radicales, muestra un espíritu conciliador ante quienes aceptaban confesar que el Hijo se asemeja al Padre en la esencia, naturalmente intentando llevarles siempre hacia la plena fe, según la cual, no se da sólo una semejanza, sino una verdadera igualdad entre el Padre y el Hijo en la divinidad. En el año 360 ó 361, pudo finalmente regresar del exilio a su patria e inmediatamente volvió a emprender la actividad pastoral en su Iglesia

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Encuentro de santos antes de morir. En varias ocasiones, se encontró con san Martín, precisamente el futuro obispo de Tours que fundó un monasterio cerca de Poitiers, que todavía hoy existe. Hilario falleció en el año 367. En 1851 el beato Pío IX le proclamó Doctor de la Iglesia. Escribió varias obras llenas de sabiduría y de doctrina, destinadas a consolidar la fe católica.

2º SU MENSAJE:Entre sus muchos escritos, aparece un mensaje muy práctico, aunque nos creamos que hoy es poco actual. ¿Qué es el temor de Dios?  Pero, no nos quepa duda, que es tan importante y necesario como no lo ha sido nunca, por el descuido de muchos cristianos en este punto. Y sin santo temor de Dios, no dejaremos de ofender a Nuestro Dios, que es Creador y Señor de todo. Así lo explica el santo Doctor de la Iglesia.

 

<< ¡Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos!Hay que advertir que, siempre que en las Escrituras se nos habla del temor del Señor, nunca se nos habla de él solo, como si bastase para la perfección de la fe, sino que va siempre acompañado de muchas otras nociones que nos ayudan a entender su naturaleza y perfección; como vemos en lo que está escrito en el libro de los Proverbios: “Si invocas a la inteligencia y llamas a la prudencia, si la procuras como el dinero y la buscas como un tesoro, entonces comprenderás el temor del Señor”.

 

Con respecto al temor del Señor, hallamos escrito: Venid, hijos, escuchadme: os instruiré en el temor del Señor.Así, pues, el temor de Dios ha de ser aprendido, ya que es enseñado. No radica en el miedo, sino en la instrucción racional; ni es el miedo connatural a nuestra condición, sino que consiste en la observancia de los preceptos, en las obras de una vida inocente, en el conocimiento de la verdad.

 

Para nosotros, el temor de Dios radica en el amor, y en el amor halla su perfección. La prueba de nuestro amor a Dios está en la obediencia a sus consejos, en la sumisión a sus mandatos, en la confianza en sus promesas. Nos dice la Escritura; ”¿qué es lo que te exige el Señor tu Dios? Que temas al Señor tu Dios, que sigas sus caminos y lo ames, que guardes sus preceptos con todo el corazón y con toda el alma, para tu bien”.

 

Muchos son los caminos del Señor, aunque él en persona es el camino. Y, se da a sí mismo el nombre de camino, y nos muestra por qué se da este nombre, cuando dice: “Nadie va al Padre sino por mí”. Por lo tanto, hay que buscar y examinar muchos caminos e insistir en muchos de ellos para hallar, por medio de las enseñanzas de muchos, el único camino seguro, el único que nos lleva a la vida eterna. Hallamos, varios caminos en la ley, en los profetas, en los evangelios, en los apóstoles, en las distintas obras mandadas; dichosos los que, movidos por el temor de Dios, caminan por ellos>>.

 

3º SU ORACIÓN: Concédenos, Dios todopoderoso, progresar cada día en conocimiento de la divinidad de tu Hijo y proclamarla con firmeza, como lo hizo, con celo infatigable, tu obispo y doctor san Hilario. Por nuestro Señor Jesucristo.

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14 de enero

SAN JUAN de RIVERA

1º SU VIDA: Nació en Sevilla en 1532. Su padre Pedro Enríquez y Afán de Ribera y Portocarrero, duque de Alcalá y marqués de Tarifa, llegaría a ser virrey de Cataluña y Nápoles. Se quedó huérfano de madre siendo muy niño y con esto creció sin el amor materno.

Sacerdote, obispo y arzobispo. Recibió la tonsura clerical el 23 de marzo de 1544 en la iglesia de San Esteban de Sevilla. Poco después pasó a Salamanca, donde cursó cánones, artes y teología. A propuesta del rey Felipe II el papa Pío IV lo nombré obispo de Badajoz, el 27 de mayo de 1562. El papa San Pío V en el consistorio del 30 de abril de1568 le confirió el título de Patriarca de Antioquía, y dos meses después lo promovió al arzobispado de Valencia. El 21 de marzo del año siguiente hacía su entrada en la Diócesis.  

Florecían los frutos del santo obispo. Tomando como prototipo del pastor el retrato descrito en "Stimulus pastorum", de Bartolomé de los Mártires, y el sermón de su amigo fray Luís de Granada, sobre la figura ideal del prelado, San Juan de Ribera trabajó durante 42 años sin descanso en la diócesis de Valencia procurando llevar a buen camino a la grey que se le había confiado. No hubo aspecto de las estructuras diocesanas que no fuese objeto de su celo pastoral. Las atenciones al clero, presentándole, a través de sus cartas pastorales y de los siete Sínodos Diocesanos, la figura ideal del pastor. Manifestó su preocupación por elevar la enseñanza de la teología en la Universidad, necesitada de urgente e intensa reforma.      

Virrey y capitán general de Valencia. La reforma de las órdenes religiosas, fundando durante su pontificado 33 conventos en la Diócesis. La formación cristiana de los fieles, a los que frecuentemente les predicaba la Palabra de Dios, y que le llevó a recorrer once veces en Visita Pastoral la amplia geografía diocesana. A todos los medios recurrió para conseguir la conversión de los moriscos, sin poderlo lograr. Finalmente se resolvió el problema mediante el decreto del rey Felipe III, que los expulsaba del suelo español en 1609. Nombrado por el rey Felipe III virrey y capitán general de Valencia (1602-1604), presidente de la Audiencia y canciller de la Universidad. Supo llevar con gran acierto este cargo, reprimiendo el bandidaje y la corrupción. Duro 42 años su pontificado.   

“Siervo bueno y fiel pasa al banquete de tu señor”. Falleció el 6 de enero de 1611, en el Colegio-Seminario de Corpus Christi, que él mismo fundo como monumento a la Eucaristía y para la formación de los candidatos al sacerdocio. Fue canonizado por el Papa Juan XXIII el 12 de junio de 1960.

2º SU MENSAJE: Tuvo amistad con todos los santos de su tiempo: San Juan de Ávila, San Luís Bertrán, San Francisco de Borja, San Carlos Borromeo, San Pedro de Alcántara, San Pascual Bailón, San Salvador de Horta, San Alonso Rodríguez, Santa Teresa de Jesús, San Roberto Belarmino, San Lorenzo de Brindis, Beato Nicolás Factor, Beato Andrés Hibernón y Beato Gaspar Bono. Y estas amistades seguro que le ayudaron mucho en su vida de pastor, que, no hubo aspecto de las estructuras diocesanas que no fuese objeto de su celo pastoral. Mensaje alentador. ¿Porque este celo?

            Porque así lo hizo Jesús por la salvación de las almas. Vino del cielo a la tierra, decimos en el Credo; “por nosotros y por nuestra salvación”. Llevo una vida de pobreza, humillaciones y trabajos, porque nació en un establo, de niño hubo de pasar por el destierro, trabajo después hasta los treinta años en el taller de Nazaret; predicó el evangelio en contra de los escribas y fariseos, hasta que lo llevaron a la cruz, solo, en la mayor pobreza y desamparo. Esto por nosotros los hombres y por la salvación de las almas.

            Porque así lo dijo Jesús.Yo soy el Buen Pastor que da su vida por las ovejas. Nadie me la quita, soy yo quien la doy voluntariamente” (Jn 10.11).  Palabras llenas de ardiente celo. “Yo he venido a poner fuego en la tierra”. (Lc 12.49). El mayor testimonio de su celo por las almas lo dio en la cruz. “Tengo sed” (Jn 19,28) sed, no tanto corporal, sino, sed de almas, sed que todos se salven. Después de resucitado, se lo exige a Pedro, como prueba de que le ama, “apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas”. (Jn 21,15-17). Muestra un gran deseo pastoral, celoso por la salvación de las almas.

            Lo que espera Jesús de nosotros. Estamos en una época de progresos, pero también de peligros para la fidelidad a Dios. No nos podemos quedar dormidos mientras todo avanza en los distintos aspectos de la vida. No podemos permanecer con los brazos cruzados, cuando están en entredicho las más puras esencias del cristianismo, se duda de todo. Es tiempo de celo por las almas, no solo los sacerdotes, sino todo cristiano, que corra peligro su fe o la de sus hermanos.

Es tiempo de más, no de menos. De más oración, más sacrificios, más confesión, comunión, etc. Como hacían san Francisco de Rivera en su tiempo, difícil también, pero no hubo aspecto en su pastoral, que no fuera por el celo por las almas. “Os envió como ovejas en medio de lobos”. (Mt 10,16).

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que en la figura de san Juan de Rivera has querido dar a tu Iglesia un modelo de buen pastor, concédenos, por su intercesión, ser apacentados un día con la grey de tus santos en la abundancia de los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

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15 de enero

SAN FRANCISCO de CAPILLAS

1º SU VIDA: Nace el 15 de agosto de 1607 en Baquerín de Campos, Palencia. El menor de cinco hermanos, estudió desde niño en Palencia donde conoció a los dominicos y descubrió una primera llamada a la vocación. Fue en el convento de San Pablo de Valladolid donde ingresa en la Orden y profesa al tiempo que hace los estudios institucionales.

Ordenado para las misiones. Por estos años, el ardor misionero se proyecta hacia el Nuevo Mundo y hacia los países del Extremo Oriente. Todavía siendo diácono, en 1631, con otros treinta jóvenes dominicos, embarca rumbo a México, primera etapa del viaje. Casi un año tardarán en llegar a Manila con la recia experiencia de una travesía llena de padecimientos. En la capital filipina, Fray Francisco recibe la ordenación sacerdotal a los 25 años de edad. En Manila ejerce su vocación sacerdotal y misionera durante nueve largos años, en ansiosa espera de ser enviado a China. Otra escala en Formosa hasta que los cristianos chinos les faciliten la entrada en Fujián el año 1642.

El martirio es don de Dios. Esto es para Francisco que lo viene tejiendo día a día desde su primeriza vocación y que él mismo va fortaleciendo en la persecución, en las privaciones y en las enfermedades. Su preocupación por la salvación de las almas ha marcado sus pasos y señalado los caminos que él pisará a fondo por más que sean pedregosos, todo por Dios.

Poca salud pero mucha voluntad. La persecución más o menos declarada a los cristianos es el ambiente en el que desarrolla su acción evangelizadora. Fiebres cuartanas y privaciones de todo orden debilitan extraordinariamente su salud. Pero nada le detiene en su misión. La integridad de su vida, la bondad de su corazón y la entrega a su vocación hacen que los cristianos hablen de él como del “santo Capillas”. La firmeza de su fe se trasfunde a su entereza humana, a su manera de afrontar templadamente las hostilidades y provocaciones

Juzgado y condenado por defender su fe y amor a Jesucristo. Fue arrestado cuando regresaba a su refugio después de atender a los enfermos, es juzgado y condenado. Dos meses de tormentos en la cárcel desembocan en su degollación el 5 de enero de 1648. Beatificado por san Pío X el año 1909 y canonizado por Juan Pablo II el 2000, juntamente con 120 mártires de China. La reliquia de su cabeza se conserva en el convento de los dominicos de San Pablo de Valladolid. Testigo muy especial de Jesucristo y de su evangelio en palabras, acciones y vida.

2º SU MENSAJE: Una carta escrita por el santo a uno de sus hermanos revela, su mensaje espiritual. Aparece su fe como elemento que dirige toda su vida. De ella deriva la visión providencialista que tiene de todo: “es Dios nuestro Señor el que aquí me ha traído” Esta convencido de que se ha ido consolidando con oración y reflexión, contemplándose a sí mismo ante el Dios que le ha elegido para colaborar en la extensión del reino

¿Qué es la providencia de Dios? La palabra «providencia» no se encuentra en la Biblia, (se usa de modo incidental en Hechos 24.2), pero el concepto de la providencia divina impregna toda la Escritura, Dios guarda y gobierna por su providencia todo lo que creó, "alcanzando con fuerza de un extremo al otro del mundo y disponiéndolo todo con dulzura" (Sab 8,1). Porque "todo está desnudo y patente a sus ojos" (Hb 4,13) Es decir, que Dios provee a los suyos de manera especial. No esta ausente después de haber creado el mundo.

La providencia de Dios con los hombres, en Antiguo Testamento. "El corazón del rey es una acequia en manos de Dios; la dirige a donde quiere. Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones" (Prov. 21,1). "Como está el barro en manos del alfarero, que lo maneja a su voluntad, así está el hombre en manos de su Hacedor, que le asigna un puesto en su presencia" (Eclo 33,13). "Tú hiciste aquello y lo de antes y lo de después. Tú proyectas el presente y el futuro, lo que tú quieres sucede; tus proyectos se presentan y dicen: aquí estamos. Pues todos tus caminos están preparados, y tus designios, previstos de antemano" (Jdt 9,5). "Porque los ojos de Dios miran las sendas del hombre y vigilan todos sus pasos; no hay tinieblas ni sombras donde puedan esconderse los malhechores. Tritura a los poderosos sin tener que indagar, y en su lugar nombra a otros: en una noche los trastorna y destroza, porque conoce sus acciones" (Job 21,25).­

            La providencia de Dios en el Evangelio. "¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo caerá al suelo, sin que lo disponga vuestro Padre. Pues de vosotros, hasta los pelos de la cabeza están contados: Conque no tengáis miedo, que vosotros valéis más que todos los gorriones juntos" (Mt 10,29). "Fijaos en los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan; y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellos?” (Mt 6,26).

3º SU ORACIÓN: Dios de todo poder y misericordia, que infundiste tu fuerza a san Francisco de Capillas para que pudiera soportar el dolor del martirio, concede a los que hoy celebramos su victoria vivir defendidos de los engaños del enemigo bajo tu protección amorosa. Por nuestro Señor Jesucristo.