Autor: P. Eliseo García Rubio.

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16 de diciembre

SAN JOSÉ MANYANET

1º Su vida: nació el 7 de enero de 1833 en Tremp Lérida, en el seno de una familia numerosa y cristiana. Fue bautizado el mismo día y, a la edad de 5 años, fue ofrecido por su madre a la Virgen de Valldeflors, patrona de la ciudad. Tuvo que trabajar para completar los estudios secundarios en la Escuela Pía de Barbastro y los eclesiásticos en los seminarios diocesanos de Lérida y Urgell. Fue ordenado sacerdote el 9 de abril de 1859.

Llamada de Dios a ser fundador. Tras doce años de intenso trabajo en la diócesis de Urgell al servicio del obispo, en calidad de paje y secretario particular, mayordomo de palacio, bibliotecario del seminario, vicesecretario de cámara y secretario de visita pastoral, se sintió llamado por Dios para hacerse religioso y fundar dos congregaciones religiosas. Fundó a los Hijos de la Sagrada Familia Jesús, María y José, y en 1874, a las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, con la misión de imitar, honrar y propagar el culto a la Sagrada Familia de Nazaret y procurar la formación cristiana de las familias, principalmente por medio de la educación e instrucción católica de la niñez y juventud y el ministerio sacerdotal.

Presentar al mundo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret. Escribió varias obras y opúsculos para propagar la devoción a la Familia de Jesús, María y José, fundó la revista La Sagrada Familia y promovió la erección, en Barcelona, del templo expiatorio de la Sagrada Familia, obra del arquitecto siervo de Dios Antonio Gaudí, destinado a perpetuar las virtudes y ejemplos de la Familia de Nazaret y ser el hogar universal de las familias. Predicó abundantemente la Palabra de Dios y escribió también muchas cartas y otros libros y opúsculos para la formación de los religiosos y religiosas, de las familias y de los niños, y para la dirección de los colegios.

Las obras crecieron entre muchas dificultades: no le faltaron dolorosas enfermedades corporales que le atormentaron durante toda su vida. Pero su gran constancia y fortaleza, con una profunda adhesión y obediencia a la voluntad de Dios, le ayudaron a superar todas las dificultades.

«Las misericordias del Señor», Muy debilitada su salud por unas llagas abiertas en el costado durante 16 años, que llamaba «las misericordias del Señor», el 17 de diciembre de 1901, lleno de virtudes y buenas obras, volvió a la casa del Padre, en Barcelona, en el colegio Jesús, María y José, el centro de su trabajo y rodeado de niños, con la sencillez que caracterizó toda su vida. Sus últimas palabras fueron la jaculatoria que había repetido tantas veces: Jesús, José y María, recibid cuando yo muera el alma mía. Beatificado por Juan Pablo II en 1984. Y canonizado el día 16 de mayo de 2004.

2º Su mensaje: La santidad de este Santo, afirmó Juan Pablo II, tiene su origen en la Sagrada Familia. Fue llamado por Dios para que en su nombre sean bendecidas todas las familias del mundo. El Espíritu forjó su personalidad para que anunciara con valentía el “Evangelio de la familia”. Su gran aspiración era que “todas las familias imiten y bendigan a la Sagrada Familia”; ¿Qué hacer para que nuestra familia se parezca a la de Nazaret?                            

1º Santa en cumplir sus deberes para con Dios.Solían ir a Jerusalén cada año por las fiestas de la Pascua”. (Lc 1,41). La vida de cualquier familia de Nazaret en aquel tiempo, no se entiende sin vida religiosa. Hoy nosotros estamos en un mundo lleno de ruidos, prisas, y tenemos que aprender de esta Familia Santa el silencio y la oración para estar a solas con Dios. Hay que buscar estos ratos de encuentros de oración. 

No olvidemos el ejemplo de nuestros mayores. Ellos que bendecían la mesa, rezaban el rosario, leían el Evangelio y el santo de cada día, acudían a Misa siempre que podían, porque la oración es necesaria para el alma, pero también para la unidad y felicidad de la familia. No solo es importante rezar. “No solo de pan vive el hombre”. (Mt 4,4). Sino, rezar juntos. “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mt 18,20). El Papa Benedicto XVI dice “La familia cristiana trasmite la fe cuando los padres enseñan a sus hijos a rezar y rezan con ellos; cuando los acercan a los sacramentos y los van introduciendo en la vida de la Iglesia; cuando todos se reúnen para leer la Biblia, ilumina la vida familiar a la luz de la fe y alabando a Dios como Padre”.

2º Santa en las relaciones familiares entre ellos: Hay que aprender de estas relaciones de verdadero amor entre ellos, de esposos, de padres, de hijo, y las obligaciones de educación y obediencia, etc. Viven tres personas en aquella familia que desarrollan su vida y sus obligaciones tiernamente, en aquella casa cada uno vive para los otros. Yo creo que en esta Familia, también se discutía, pero era por querer servirle en todo, por adelantarse a servirse. Yo creo que en cada familia para que funcione tiene que haber por lo menos un tonto. Me explicó, el que hace lo que otros no quiere hacer, lo más humilde, el que recoge lo que otros dejan tirado, el que no protesta nunca. Pero, para que la familia sea un hogar feliz, tiene que haber tantos tontos como miembros de familia hay. Claro que se puede ser santos en la vida familiar de hoy. La familia sana es el santuario de la vida y de la esperanza de la sociedad, y, para los creyentes, un camino de santidad.

3º Su oración: Señor, tú elegiste entre tus fieles a san José Manyanet para que mostrara a sus hermanos el camino que conduce a ti, concédenos que su ejemplo nos ayude a seguir a Jesucristo, nuestro Maestro, para que un día logremos alcanzar, junto con nuestros hermanos la gloria. Por nuestro Señor.

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17 de diciembre

SAN JUAN de MATA

1º Su vida: Nació en Francia, en 1160. Los primeros estudios (gramática) los hizo en su pueblo natal, Faucon. Luego Su padre lo envió a París cursó las artes liberales y la filosofía, hasta la edad aproximada de 20 años, una parte en Provenza, y otra en Marsella, donde su madre le acercó al conocimiento y al amor de los pobres y desheredados. Le hizo visitar también los hospitales y las cárceles.

Funda la orden de los Trinitarios.Obtuvo el doctorado y luego fue ordenado sacerdote. Las antiguas crónicas dicen que durante la celebración de su Primera Misa tuvo una visión celestial: vio a unos pobres cristianos prisioneros de los mahometanos y con peligro de renunciar a su religión, y observó cómo un religioso vestido de blanco y con una cruz roja y azul en el pecho los libraba y los salvaba de perder su fe. Con esto creyó sentir una invitación celestial a fundar una comunidad para libertar cristianos. Consulto a San Félix de Valois, que vivía retirado meditando y después de varios días de rezar con él, le contó la idea que tenía de fundar una comunidad de religiosos para libertar cautivos. Los Trinitarios A San Félix le pareció muy buena idea y los dos se fueron a Roma a conseguir el permiso del Papa.

Libertador de los cautivos.Inocencio III no era muy amigo de fundar nuevas congregaciones religiosas pero las oraciones de estos dos santos lograron la buena voluntad del Pontífice y les concedió su aprobación. A los religiosos se les concedió un hábito banco con una cruz roja y azul en el pecho. Superior General de la Comunidad fue nombrado Juan de Mata. El rey de Francia Felipe Augusto les concedió autorización para conseguir fondos en favor de los prisioneros, y así nuestro santo hizo varios viajes al África a libertar cautivos. Los pobres esclavos, en medio de tan terribles sufrimientos, renegaran de su fe para que no los maltrataran. Por eso San Juan de Mata se propuso rescatarlos.

Se ganaba enemigos por salvar a los amigos. Tuvo que sufrir mucho por parte de los mahometanos que le tenían mucha antipatía por los sabios consejos que les daba a los esclavos cristianos para que no se dejaran quitar su religión. En 1208 Inocencio III donó a Juan de Mata una gran casa, que había sido antes abadía cisterciense, en Roma, cerca del Coliseo: el Santo convirtió enseguida en hospital para acoger y curar a los cautivos. Los últimos años los pasó dedicado a la predicación y a conseguir ayudas para los pobres.En esta casa de Roma murió el 17 de diciembre de 1213. En el año 1660 la Santa Sede autorizó su culto, y hoy en día son muchos los que en el mundo entero siguen recibiendo de Dios el mismo llamamiento que él recibió del cielo: ir a ayudar a los que sufren en cárceles y prisiones.

2º Su mensaje: Le fue pedido desde el cielo, que fundara una orden en favor de los cautivos, con el nombre del misterio más grande e importante de nuestra Religión. Orden de Trinidad. Sin duda, que nos servirá esta revelación del cielo a san Juan de Mata, para que recordemos con este motivo, una vez más nosotros a La Santísima Trinidad.

            Misterio profundo. El más grande que la inteligencia humana no puede comprender en este mundo. (Así decimos, el Misterio de la Santísima Trinidad). Todo lo que se entiende y comprende con la razón humana, no es misterio, así lo decimos en la vida ordinaria, si algo no lo acabamos de entender, decimos ¡que misterio!. Si algo lo entendemos todo, decimos ¡esto no tiene ningún misterio! Dice san Bernardo. Querer penetrar este misterio es atrevimiento; creer en él es hacer actos de piedad; conocerlo será  vida eterna”.

 

Este atrevimiento tuvo san Agustín cuando solo con sus fuerzas naturales, quería comprenderlo.Cuenta la historia que; <<mientras Agustín paseaba un día por la playa, pensando en el misterio de la Trinidad, se encontró a un niño que había hecho un hoyo en la arena y con una concha llenaba el agujero con agua de mar. El niño corría hasta la orilla, llenaba la concha con agua de mar y depositaba el agua en el hoyo que había hecho en la arena. Viendo esto, San Agustín se detuvo y preguntó al niño por qué lo hacía, a lo que el pequeño le dijo que intentaba vaciar toda el agua del mar en el agujero en la arena. Al escucharlo, San Agustín le dijo al niño que eso era imposible, a lo que el niño respondió que si aquello era imposible hacer, más imposible aún era el tratar de descifrar el misterio de la Santísima Trinidad>>.

Es imposible que el hombre meta a Dios en su inteligencia.Es imposible que el hombre comprenda todos los misterios de Dios. Si el hombre apenas conoce las fuerzas misteriosas que se ocultan en la tierra, ¿Cómo va a comprender al autor de toda la naturaleza? ¡Dios no puede ser tan pequeño, para caber en la inteligencia del hombre!

Es un gran misterio, pero lo recordamos todos los días.

Al santiguarnos, en el nombre del Padre, Hijo, y Espíritu Santo.

Al decir el Gloria, al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo.

Al recibir la bendición, en el nombre del Padre, del Hijo,…..

En el bautismo, yo te bautizo, en el nombre del Padre…….

En la absolución, yo te absuelvo en el nombre del Padre.....etc.

3º Su oración:Padre misericordioso,que inspiraste a San Juan de Mata la fundación de la Orden de la Santísima Trinidad para la redención de cautivos; derrama sobre nosotros, por su intercesión,la gracia de sentir tu presencia en nuestras vidas,para que, libres de toda esclavitud,podamos trabajar eficazmente en la liberación de los cautivos.Por nuestro Señor….

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18 de diciembre

NUESTRA SEÑORA de LA ESPERANZA

                   

1º El hecho: ¡Oh Sabiduría, Oh Adonai. Oh Vara de Jese. Oh Llave de David. Oh Sol naciente, esplendor de la Luz eterna. Oh Rey de las naciones y Deseado de las gentes. Oh Emanuel!, ven a enseñarnos, ven a iluminarnos, ven a sacarnos de esta cárcel sombría, ven a salvarnos, Dios y Señor nuestro!

Fiesta que necesita atención. La fiesta de la Encarnación del Verbo en el seno de María el 25 de marzo, cae siempre entre los acentos tristes de Cuaresma, y difícilmente se le puede dedicar la debida atención a este gran misterio. La fiesta mas antigua dedicada a Maria fue sin duda alguna la de Navidad. Juntamente se celebra al Hijo y a la Madre. Pasado algún tiempo se le quiso dar solemnidad también a la Fiesta bajo aspecto mariano propiamente dicho y por ello pensaron en instituir esta festividad de hoy.

Todo el tiempo de Adviento es tiempo de "esperanza" en el Mesías que ha de venir a salvar a la humanidad. Los Profetas y Padres del Antiguo Testamento procuraban mantener siempre encendido el fuego de la esperanza en el Mesías venidero. Se oía una voz que decía: "Alegraos en el Señor y de nuevo os lo repito, alegraos, con una alegría inextinguible, porque el Señor esta cerca". Y otra con acentos mas impacientes: "Alégrense los cielos, salte de gozo la tierra y vosotros, montes de Israel, extended vuestras ramas, cubrios de flores, vestid vuestro ropaje de fiesta. Regocijaos con Jerusalén todos los que la amáis porque he aquí que yo me acerco a ella como un río de paz y como un torrente que inunda de gloria a las gentes"

Esta fiesta de hoy tiene sabores propiamente españoles. Hasta el siglo VII la iglesia de España no celebraba mas que una festividad mariana pero que abarcaba a todas las demás: la Maternidad Divina o la "Fiesta de Santa María" como se la llamaba sencillamente. Así lo podemos apreciar en los antiguos calendarios mozárabes. El año 656 se celebraba el celebre Concilio X de Toledo y allí trataron con toda solemnidad los Padres esta cuestión. Toman parte en este asunto tres grandes Santos: San Eugenio, San Fructuoso de Braga y San Ildefonso. Este Concilio dictaminó un decreto por el que se establecía que para dar mayor solemnidad a esta fiesta mariana de la Maternidad Divina "se celebre el día octavo antes de Navidad del Señor y se tenga dicho día en honor de su Santísima Madre". Desde esta fecha fue la fiesta más solemne que en honor de la Virgen Maria se celebraba en España y de aquí paso a otras Iglesias. Tuvo varios nombres: Expectación del parto de Nuestra Señora, Nuestra Señora Virgen de la Esperanza y Virgen de la 0, haciendo alusión a las Antífonas Mayores de Vísperas que empiezan con esa exclamación. Maria viene a preparar el camino para la llegada de su Hijo al mundo, al que viene a salvar.

2º Su mensaje: Maria esperaba al Niño que llevaba en su vientre. Sabía que era su hijo, el Hijo de Dios, el Niño que todas las mujeres de su tiempo hubieran deseado tener en sus brazos. Este Niño estaba a punto de nacer, sentía los latidos de su corazón. Si todos estaban esperando al Mesías, desde las profecías del A.T. Si todos los días en el Templo se ofrecían sacrificios y oraciones para que se cumplieran pronto las profecías. Si toda la humanidad esperaba y pedía la venida del Salvador. ¿Cómo no iba a espera la Virgen su Madre, en estos días tan cercanos a la Navidad?

          Las esperanzas de los hombres. Todos tenemos esperanzas, podemos decir que el hombre vive de esperanzas, es distinto, a vivir solo de ilusiones.

          Esperan los niños, ¡Cuantas esperanzas tienen! Si le preguntamos que quieren ser de mayor, toreo, futbolista, obispo, etc.

          Espera la joven, esperas mezcladas de ilusión. Tener un novio guapo, rico, que la quiera mucho. Espera formar un hogar, un piso, unos hijos encantadores, llenar de alegría su casa.

          Espera el hombre de negocios. Aumentar o triplicar su capital.

          Espera el hombre maduro. Trabajar poco, cobrar mucho, etc.

          Esperan los mayores. Que les quieran, que no estorben en casa, que pueden valerse por si mismo para no dar que hacer.

          Esperan las almas buenas. Ponen sus ojos en la espera de vivir como Dios manda, conseguir los bienes eternos en la tierra y después el cielo.

          Es necesario esperar. Cuando el hombre no espera nada terreno, no espera tampoco nada eterno, ha perdido la fe y las ganas de vivir, y se quita la vida. El infierno. Lo es, porque allí falta la esperanza. Cuanto mayor es la esperanza por conseguir algo, mayor es el entusiasmo que sentimos, y el trabajo para lograrlo. Así de grande tiene que ser nuestra esperanza de la Navidad. “estad alegres, porque el Señor esta cerca”. (Tes 5,16).

          Esperemos al Niño Jesús.

          Hace 2000 años, no era para tener muchas esperanzas en imperio romano. Había mano dura, hambre, lagrimas. No había motivos de alegría.

          Hoy 2000 años después. Podemos decir que no hay muchos motivos. Más bien poca esperanza, guerras, terrorismo, abortos, paro, drogas, etc.

          Pero, hace 2000 años, nada les impidió, cuando nació el Niño Jesús llenarse de alegría, “Os anuncio una gran alegría”. (Lc 2,10).

Nosotros hoy, tenemos que esperar la Navidad como la Virgen Maria, llenos de esperanza, ser felices, tener alegría, porque el motivo de la alegría de la Navidad es un Niño, y un niño siempre que llega a casa la llena de alegría.

3º Su oración: Perdona, Señor, los pecados de tus fieles y, ya que nuestros actos no pueden complacerte, sálvanos por intercesión de la Madre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. El, que vive y reina contigo.

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19 de diciembre

BEATO URBANO V

1º Su vida: nació en el castillo de Grisac, en Languedoc, en 1310, de noble familia; muy joven entró en el convento de los benedictinos de Chirac, en donde recibió una gran formación cultural propia de su tiempo. Se doctoró en derecho canónico y civil, y luego enseñó en Montpellier, Tolosa y Aviñón, Fue superior de los principales conventos de su comunidad y como tenía especiales cualidades para la diplomacia, la Curia pontificia le encomendó varios cargos come delegado en Milán y en Nápoles.

Obispo y Papa el mismo día. Estaba de Nuncio en Nápoles cuando llegó la noticia de que había muerto el Papa Inocencio VI y que había sido nombrado él como nuevo Sumo Pontífice. Y no era ni obispo ni cardenal. En sólo un día fue consagrado obispo, y coronado como Papa. Fue consagrado obispo en Aviñón y ese mismo día, 6 de noviembre de 1362, era coronado Papa con el nombre de Urbano V. Este nuevo Papa era muy trabajador y muy piadoso demostró inmediatamente cualidades de hombre de gobierno y mano firme la hora tan difícil que le había tocado de conducir la Iglesia. Después de un tiempo el Papa podía volver a poner pie en la Ciudad Eterna, en Roma de donde había sido expulsado el papado, el 16 de septiembre del mismo año, y además, fue recibido por el pueblo con mucha fiesta.

Buen Pastor y restaurador de la Iglesia. A la hora de nombrar a sus colaboradores para los principales cargos eclesiásticos lo hizo dándoselo a personas de virtud y luchó muy duramente para terminar con las malas costumbres establecidas. Con la ayuda de los franciscanos y de los dominicos emprendió la evangelización de Bulgaria, Ucrania, Bosnia, Albania, Lituania, y hasta logró enviar misioneros a la lejana Mongolia.

Roma estaba totalmente llena de obras.  Pocos días después de su llegada, como escribía un italiano, Roma estaba llena de obras, y era verdad. Al llegar a Roma no pudo contener las lágrimas. Las grandes basílicas, incluso la de San Pedro, estaban casi en ruinas. La ciudad se hallaba en el más lamentable estado de abandono y deterioro. Pero más que a la restauración de las cosas materiales el santo pontífice se preocupó por la reconstrucción espiritual de la Iglesia. Pero duró poco, y el 7 de abril de 1370 el Papa Urbano V, volvía a ser expulsado de Roma para regresar a Aviñón.

Santa Brígida le pronostico su muerte. La Santa le predijo que moriría muy pronto si regresaba a Aviñón. Y así fue, murió el 19 de Diciembre de ese mismo año. Un hombre con grandes méritos en su pontificado, que duró ocho años, al que se le atribuye una eficaz reforma de las costumbres y un incremento de la doctrina cristiana y de los estudios en general.

2º Su mensaje: Los Papas son un buen modelo del Buen Pastor, porque a ellos se les encomienda pastorear el rebano que es la Iglesia. De día con su palabra y de noche, con sus oraciones y grandes preocupaciones por ellas. Al llegar la noche las guarda en el redil: Después de cuidar a sus ovejas durante el día, las lleva amorosamente al redil del cielo. Este es su mensaje.

Los santos interpretan esto, que después de darnos su Cuerpo y Sangre como alimento, su perdón en la confesión, su doctrina en la Iglesia. Esta es la misión de Cristo, conducirnos al cielo; para eso vino al mundo, padeció, murió, y resucito. “El Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que había perdido”. (Jn 19,10). Nos ofrece el cielo. “En la casa de mi Padre hay muchas estancias, voy a prepararos sitio. (Jn 14,2). Por esto, merece la pena conocerle y seguirle, con alegría, sin miedos. Aunque camine por cañadas oscuras, yo nada temo, porque tu vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiega”. (Sal 22).

                   

Anécdota: Se cuenta que al final de una cena en un castillo inglés un famoso actor de teatro entretenía a los huéspedes declamando textos de Shakespeare. Un tímido sacerdote que se encontraba allí pidió al actor al final de sus exhortaciones que si conocía el (Salmo 22). El actor respondió: Sí, lo conozco. Pero estoy dispuesto a recitarlo sólo con la condición de que despues también lo recite usted. El sacerdote se sintió incomodo, pero accedió. El actor hizo una bellísima interpretación, con una dicción perfecta:

          “El Señor es mi pastor. Nada me falta.

          En verdes praderas me hace recostar.

          Me conduce hacia fuentes tranquilas.

          Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo.

          Tu bondad y tu misericordia

          me acompañan todos los días de mi vida”.

Los huéspedes, al final, aplaudieron vivamente. Llegó el turno al sacerdote, que se levantó y volvió a recitar las mismas palabras del salmo. Esta vez, cuando terminó, no hubo aplausos; sólo un profundo silencio y el inicio de lágrimas en algún rostro. El actor se mantuvo en silencio, pero después se levantó y dijo: Señoras y señores: Espero que os hayáis dado cuenta de lo que ha sucedido esta noche. Yo conocía el salmo, pero este hombre conoce al Pastor.  Que no nos suceda a nosotros lo mismo ¿Yo conozco al Buen Pastor? ¿Su voz? ¿Le amo? ¿Le sigo?

3º Su oración: Dios todopoderoso y eterno, que pusiste al papa beato Urbano V al frente de tu pueblo, para que con su ejemplo y su palabra lo ayudara a crecer en santidad, protege, por su intercesión, a los pastores de la Iglesia y al rebaño que les has confiado, para que siempre caminen por las sendas de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.

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20 de Diciembre

SANTO DOMINGO de SILOS

1º Su vida: Nació en la villa riojana de Cañas en el año mil. Sus padres se llamaban Juan Manso y Toda. Fue pastor de niño, y repartía su merienda entre otros muchachos. Ya desde niño, asistía a los Oficios con tal devoción, que revelaba en él un profundo espíritu de fe. Después de estar cuatro años de pastor, sus padres quisieron complacer los grandes deseos de Domingo de consagrarse a Dios, por lo que le dedicaron, al servicio y ayuda del sacerdote de la parroquia.

Estudio para ser sacerdote. Luego se entregó con todo su empeño al estudio, como un medio más para y servir mejor a la Iglesia. El obispo al conocerlo le ordenó sacerdote.  Un día se retiró a la soledad. Se encontró con Domingo de la Calzada, que construía puentes o calzadas para los peregrinos. Luego acudió a San Millán de la Cogolla y pidió el hábito benedictino. Se dedicó a completar su formación intelectual, aprovechando la rica biblioteca del monasterio; sobre todo, el famoso códice de San Millán, que contenían las promulgaciones dogmáticas de los concilios ecuménicos de la Iglesia y otros particulares.

Gran defensor del monasterio. Le encomendaron restaurar el monasterio, como de prior de Santa María de Cañas. Luego los monjes de San Millán lo reclaman como prior, casi a la fuerza, porque la humildad del Santo rehuía los honores de tan alto cargo. Realizó allí una gran labor en todos los órdenes. Luchó para defender el monasterio de las apetencias del rey de Navarra, que quería los tesoros del monasterio, con el absurdo y egoísta pretexto de que los habían regalado sus antepasados.

El Abad le plantó cara al rey. Esté se enfurece, pero Domingo gozaba de una gran libertad interior. A pesar de defender lo suyo, se vio obligado a tener que expatriarse a Castilla, donde reinaba el hermano de García, Fernando, quien, al ver las cualidades del santo, le encargó la restauración del monasterio de San Sebastián de Silos, fundado o restaurado hacia el 919 por el conde Fernán González. El monasterio después va a tomar el nombre de Santo Domingo de Silos. Pronto fue foco de espiritualidad, arte y cultura.

Vieron subir su alma al cielo. Las fuerzas de su cuerpo le fallaban a sus 72 años, tan cargados de fatigas; el otoño de 1073, después de los últimos esfuerzos para la distribución de las cosechas, le rindieron del todo y cayó enfermo. Murió el viernes 20 de diciembre de 1073. Algunos monjes jóvenes vieron subir al cielo el alma de Domingo. Muchos peregrinos acudían a venerar sus reliquias y se multiplicaban los milagros.

2º su mensaje: En algunas ocasiones el Santo Abad tenía que sufrir la actitud poco noble de sus monjes, aunque disculpándola y perdonándola, le entristecía mucho, porque revelaba la falta de ánimo de sus almas y su poco aprovechamiento espiritual. En una de aquella ocasión el Señor le consoló y confortó con la visión de las tres coronas, que comunico detalladamente a su discípulo Grimaldo, para alentar a los hermanos en el camino del bien.   

<<Estaba anoche en el lecho, y de pronto me vi junto a un río caudaloso que se dividía en dos corrientes, una blanca como la leche, y la otra de color de sangre. Sobre el bravo torrente vi un puente de cristal, largo y estrecho, tan estrecho como el filo de un cuchillo. Al otro extremo del puente había dos bellísimos mancebos, vestidos de blanco, con brillantes franjas de oro, que me invitaban a pasar. El uno tenía en sus manos dos coronas de oro, y el otro una sola, pero de tan subidos quilates y tan bellamente engarzada de piedras preciosas, que superaba siete veces el valor de las primeras.

El varón que tenía las dos coronas me llamaba con instancias, invitándome a que pasase donde ellos estaban; pero considerando yo la estrechez y fragilidad del puente, me excusaba cuanto podía. -Bien puedes venir sin temor alguno- repetía. Finalmente, instado por sus exhortaciones, crucé el estrecho y cristalino puente, saliendo los dos a mi encuentro; y ofreciéndome las dos primeras coronas, me dijo el Ángel del Señor: Estas coronas te las envía Dios por tus méritos.

Yo, entonces, lleno de gozo, le respondí: ¿Por qué méritos me envía Dios tan rico galardón y tan dignos mensajeros? La primera, responde el celestial mancebo te la da Jesucristo porque, siguiendo sus pasos, abandonaste el mundo y sus halagos y abrazaste el estado religioso. Esta segunda diadema te la envía el Señor por la restauración del monasterio de Cañas, dedicado a su Santísima Madre, y por la virginidad que has guardado toda tu vida. Si las quieres poseer en el cielo, debes perseverar hasta el fin en tus buenos propósitos. Finalmente, esta tercera corona de brillantes, la más preciosa de todas, te la tiene reservada el Señor porque desde los cimientos has de restaurar el monasterio de Silos, devolviéndolo a su antiguo esplendor y hermosura, y en premio también de las muchas almas que has de ganar para el cielo. Sé, pues, constante para que ellas ciñan tus sienes en la gloria. Esto me dijo el Ángel y desapareció la visión que en sueños había tenido. Os lo he referido, hermanos, para que, perseverando en el servicio de Dios, merezcamos ser compañeros de su gloria>>.

3º su oración: Dios todopoderoso y eterno, tú has querido damos una prueba suprema de tu amor en la glorificación de santo Domingo de Silos, concédenos ahora que su intercesión nos ayude y su ejemplo nos mueva a imitar fielmente a tu Hijo Jesucristo. Él, que vive y reina contigo….

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21 de diciembre

SAN PEDRO CANISIO

1º SU VIDA: Nació el año 1521 en Nimega, actualmente Holanda. A los 19 años, consiguió haberse licenciado en teología, y para agradar a su padre se dedicó a especializarse en abogacía. Sin embargo, tras realizar algunos Ejercicios Espirituales con el Padre Favro, que era compañero de San Ignacio, se entusiasmó por la vida religiosa, hizo votos o juramento de permanecer siempre casto, y prometió a Dios hacerse jesuita.

En la Compañía de Jesús. Fue admitido en la comunidad y los primeros años de religioso estuvo en Colonia, Fue ordenado sacerdote el año 1546. Desarrolló una valiente labor de defensa de la fe católica con sus escritos y predicación. Dedicado a la oración, el estudio, la meditación y la ayuda a los pobres más necesitados. Fue muy caritativo y amable con las personas que le discutían, pero tremendo e incisivo contra los errores de los protestantes. Redacto dos Catecismos, uno resumido y otro explicado. Estos dos libros fueron traducidos a 24 idiomas y se propagaron por millares

"Descansaremos en el cielo". Desde sus primeros años de su sacerdocio empezó a brillar como un gran predicador. En los treinta años de su incansable labor de misionero recorrió treinta mil kilómetros por Alemania, Austria, Holanda e Italia. Parecía un cuerpo incansable, y a quienes le recomendaba descansar un poco le respondía: "Descansaremos en el cielo". Fundo colegios católicos para formar cristianamente a los alumnos. Ayudó a fundar seminarios para la formación de sacerdotes. Alemania, después de haber pasado por allí San Pedro Canisio, era más católica. Se dio cuenta del inmenso bien que hacen las buenas lecturas. Se propuso formar una asociación de escritores católicos. Publicó numerosas obras, entre las cuales destaca su Catecismo.

No he venido a ser servido. El final de su vida le escribía a uno de sus hermanos: “Bendecid conmigo al Buen Dios, El visita a un pobre viejo para enseñarle a orar. Una persona me impide subir al altar y me retiene en mi cuarto, condenado a ser servido por mis hermanos: ¡heme aquí impotente e inútil en una casa en que el trabajo abunda!” Su agonía duró cuatro meses.

"Mírenla, ahí esta. Ahí está". Después de haber rezado el santo Rosario, exclamó lleno de alegría y emoción: "Mírenla, ahí esta. Ahí está". Estando en Friburgo de Suiza el 21 de diciembre de 1597 murió. La Virgen Santísima había venido para llevárselo al cielo. Pío XI, después de canonizarlo, lo declaró Doctor de la Iglesia, en 1925. Llamado "el segundo evangelizador de Alemania", es uno de los creadores de la prensa católica.

2º SU MENSAJE:San Pedro Canisio se dio cuenta del inmenso bien que hacen las buenas lecturas. Por eso recorría el país propagando los buenos libros y se propuso formar una asociación de escritores católicos. Él sabía muy bien que un buen libro puede hacer mayor bien que un sermón y que las buenas lecturas logran llegar a donde ni sacerdotes ni religiosos logran ir a llevar mensajes religiosos. Aún ya anciano y muy débil y casi paralizado, seguía escribiendo con la ayuda de un secretario, libros religiosos para el pueblo. Al morir tenía la satisfacción de haber ayudado a formar varias editoriales católicas muy bien organizadas.

Apostolado del libro. El libro tiene una importancia trascendental en la vida de los hombres y de los pueblos. Es el pan y alimento del alma y de la inteligencia. Si es bueno, produce salud, bienestar y gozo; si es malo envenena y mata.

Los libros buenos, de sana doctrina, son vehículo de las ideas que hacen florecer la religión y la piedad. Son como elocuentes predicadores que van por todas partes anunciando la buena nueva, la buena doctrina, dan orientaciones, iluminan, fortalecen, forman santos, apóstoles.

Hombres hastiados de todos los placeres y vanidades del mundo, encontraba consuelo en la lectura del Evangelio, cuyas páginas humedecía con sus lágrimas, y a su lectura debe su retorno a la fe y su conversión a Dios. El genio de Agustín cae derrotado a los pies de la Cruz, después de leer las Epístolas de San Pablo; la lectura de la vida de los Santos hizo de Ignacio de Loyola un Apóstol, un conquistador espiritual.

El apóstol seglar debe trabajar por todos los medios posibles, por propagar libros buenos, amenos, instructivos, y tratar de alejar a las almas de la lectura de libros malos, pornográficos, eróticos, vanos, mundanos.

Los enemigos de Cristo se consagran de lleno a la propaganda del libro impío, inmoral. En calles, en ciudades y aldeas, en escaparates, en Bibliotecas y puestos ambulantes, encontramos el libro capaz de confundir, la novela llamativa y todos a un precio increíble. Y nosotros ¿qué Hacemos? Demos al pueblo pan y Catecismo, como decía Le Play, y ese pueblo será feliz y retornará de nuevo a Jesucristo.

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que fortaleciste a san Pedro Canisio con la virtud y la ciencia para salvaguardar la unidad de la fe, concede a la comunidad de creyentes perseverar en la confesión de tu nombre, y a todos los que buscan la verdad, el gozo de encontrarte. Por nues­tro Señor Jesucristo.

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22 de diciembre

SANTA FRANCISCA JAVIER CABRINI

1º SU VIDA: Nació en 1850, es la menor de 13 hijos. Huérfana de padre y de madre, Quiso ser monja de clausura en un convento, pero no fue aceptada por su delicada salud. Entonces aceptó el cargo que le confió el párroco de Codogno para que ayudara en un orfanato.

Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón. La joven, acababa de ser graduada de maestra, hizo mucho más que ayudar en el orfanato: reunió a algunas compañeras y formó el primer núcleo de las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón, orientadas por el espíritu del gran misionero, San Francisco Javier. Cuando Francisca hizo los votos religiosos tomó el nombre del santo. También ella como san Francisco Javier, hubiera querido ira las indias, pero tuvo noticias del descuido y del drama de desesperación de los miles y miles de emigrantes italianos que descargaban en el puerto de Nueva York, que les faltaba ayuda material y ayuda espiritual. Entre el 1901 y 1913 emigraron a Estados Unidos más de 4 millones de italianos. Al encontrarse sin ayuda material ni espiritual, Francisca Javier no dudó en dedicarse de lleno a los emigrantes. Comenzó la vida de la comunidad en un convento abandonado, y fue reconocida oficialmente ocho años más tarde, por decreto de León XIII.

Se entremezclo con ellos. Compartió las incomodidades y las incertidumbres de sus compatriotas; pero se destacó por su extraordinaria valentía con la que afrontó las grandes necesidades que se le presentaron y supo desenvolverse para establecer un punto de encuentro y de ayuda para los emigrantes, que bastante tenían con estar fuera de sus casas y de su país. Ante todo se preocupó por los huérfanos y los enfermos, construyendo casas, escuelas y un grande hospital en Nueva York, luego en Chicago, después en California, y así siguió extendiendo su obra en toda América, hasta Argentina.

“¿Acaso todo esto no lo ha hecho el Señor?”. A quien le preguntaba admiración por el éxito de tantas obras, la Madre Cabrini le contestaba con sincera humildad “¿Acaso todo esto no lo ha hecho el Señor?”.

Al cielo de repente. El día 22 de diciembre de 1917 la madre Cabrini dejaba la tierra y a los emigrantes para entrar en el paraíso prometido. Siempre amenazada por frecuentes enfermedades, y fue de repente, quizás mas por agotamiento de tanto trabajar, que por edad, sólo tenía 67 años. Fue durante uno de sus tantos viajes a Chicago. Su cuerpo fue llevado a Nueva York y enterrado en el colegio Cabrini, para que estuviera cerca de los emigrantes. Pío XI la beatifico el día 13 de noviembre de 1938. El papa Pío XII la canonizo el día 20 de junio de 1943. Es la Patrona de los emigrantes.

2º SU MENSAJE: Es suficiente con las palabras que les decía a sus hijas: "No olvidemos que seguimos al Buen Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, que es manso y humilde de corazón. Jamás echemos una cucharada de amargura en la vida de los demás. No seamos duras ni bruscas con nadie. Que los que nos traten se vayan siempre contentos de haber sido tratados amablemente por nosotras". Su mensaje para nosotros es la mansedumbre.

            ¿Qué es la mansedumbre? La virtud que nos lleva a no dejarnos dominar por la ira, la tristeza, el disgusto cuando llegan las dificultades. Es una condición que pone Jesús para poder alcanzar la felicidad. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredaran la tierra”. (Mt 5.5) Todo lo que Jesús nos enseña es algo que podemos hacer, Él no nos pide que hagamos algo que Él mismo no hizo, por eso nos dijo en (Mt 11.29) “Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrareis vuestro descanso”. El ser manso y humilde de corazón nos habla de la actitud que debemos de tener ante las circunstancias, Jesús lo demostró manteniendo la calma aún en los momentos más difíciles.

¿Porque tenemos que practicar la mansedumbre? Sencillamente, porque creemos en la providencia de Dios y sabemos que no ocurre nada  sin que Dios lo quiera, o al menos, sin que lo permita. ¿Y vamos a irritarnos con Dios porque permita que suframos? Sabemos también, que de los males Dios saca bienes, por eso se dice de Él, que escribe derecho con renglones torcidos. No encontraremos, ninguna razón para irritarnos contra Dios.

No debemos irritarnos contra las cosas. Aunque algunas de ellas se opongan a lo que queremos conseguir, al fin último, o bien podemos prescindir de ellas, o podemos con ellas ejercitar la paciencia y otras virtudes, con lo que las hacemos que nos sirven para nuestro fin, ser santos. Además, ¿que adelantamos con irritarnos con las cosas, si no nos comprenden, ni nos entienden, ni son capaces de sufrir?

No debemos irritarnos contra las personas. Porque, si obraron sin mala intención, no merecen ningún castigo, y al irritarnos, somos injustos contra ellas. Aunque obraran con mala intención, castigarlas no corresponde a nosotros, sino a Dios. “A mí me corresponde imponer el castigo y dar el premio”. (Dt 32.35). Tenemos que recordar, que no vivimos entre ángeles, sino entre hombres llenos de imperfecciones; y si nosotros tenemos que sufrir y perdonarlos, ellos a su vez también nos tiene que sufrir y perdonar a nosotros.

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios todopoderoso, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, imitando la caridad de santa Francisca Javier Cabrini, podamos, ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo…

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23 de diciembre

SAN JUAN de KETY

1º SU VIDA: Nació en Kety, Cracovia, el 1390; cerca de Auschwitz. Y se educo cristianamente, con una orientación ortodoxa, sólida y segura.

Sacerdote universitario. Después de algunas duras pruebas que él supo sobrellevar con firmeza, se dedicó con tal entusiasmo a los estudios que muy pronto destacó por ello. En 1417 obtuvo el doctorado en Filosofía, y poco después en Teología. Ordenado de sacerdote, nombrado canónigo de Cracovia, obtuvo una cátedra de teología en la Universidad, y continuó residiendo en el Colegio Mayor en que había residido mientras fue estudiante. Fue un profesor universitario verdaderamente ejemplar.

La envidia es vicio frecuente. No le faltaron intrigas. Cuando el claustro de profesores tuvo que elegir algunos para tareas muy delicadas, pudo observarse que prescindían de él. Es posible que su rectitud hiciera de él un profesor incómodo, de los que no transigen, de los que, con su cumplimiento, constituyen una muda reprensión para los demás.

Párroco desde la universidad. Regentó la parroquia de Ilkus. No le debió resultar fácil, a un intelectual pasar a las tareas de la parroquia. Pero como era santo, fue un párroco admirable, y que en los años, que estuvo al frente de su parroquia, esta cambió profundamente. Introdujo instrucción religiosa, porque noto una indiferencia en algunos feligreses. Pero el párroco consiguió transformar por completo la parroquia: la caridad, la unión fraternal, el destierro de los vicios, proclamaron la fina calidad del buen pastor. Fue designado como profesor de religión de la familia real de Polonia.

Peregrino a santos lugares. Primero hizo una peregrinación hacia Jerusalén, pasando por Roma, ciudad muy amada para él por ser la sede del Papa. Y años después vuelve de nuevo a emprender el camino de Roma, aunque sin condescender con las peticiones de quienes, pasmados por su ciencia, querían que se quedase allí.

Amor a la verdades la tierra para ganar el cielo. En uno de estos viajes le ocurrió un caso con los ladrones. Cuando le robaron todo su dinero le preguntaron si tenía más, contestó que no, pero recordando que le quedaban unos escudos cosidos en el forro de su manto, llamó a los ladrones para entregárselo. Era un gran limosnero, era el paño de lágrimas de todos los estudiantes pobres de la ciudad. Murió a los ochenta y tres años, en la vigilia de Navidad del año 1473. En 1680 Inocencio XII le beatificaba. El 16 de julio de 1767, Clemente XII le canonizó.

2º SU MENSAJE: Hace un elogio de él el Papa Clemente XIII en una carta. El Santo practicaba lo que enseñaba. No podía decir de él que no vivía lo que predicaba. El mayor obstáculos para la conversión, cuando los predicadores no viven lo que predican. Dios era el mismo en su corazón y en sus labios

<<Nadie duda que san Juan de Kety debe ser contado entre aquellos excelentes varones que fueron eximios por su santidad y doctrina, porque practicaban lo que enseñaban, y por la defensa de la fe ortodoxa, impugnada por los herejes. Mientras en las regiones vecinas pululaban las herejías y los cismas, el bienaventurado Juan enseñaba en la universidad de Cracovia la doctrina tomada de su más pura fuente, y confirmaba la más auténtica doctrina moral, que con mucho empeño explicaba al pueblo en sus sermones, con la humildad, castidad, misericordia, penitencia y todas las virtudes propias de un santo sacerdote y de un celoso ministro.

Así, pues, constituye no sólo una honra y gloria para los profesores de aquella universidad, sino que dejó un ejemplo maravilloso, que producirá abundantes frutos, para todos aquellos que se dedican a este ministerio, es decir, para que no cesen en su empeño de conseguir ser unos doctores perfectos, y para que se esfuercen en enseñar, con las palabras y con las obras, la ciencia de Dios, junto con las restantes disciplinas, para alabanza y gloria de Dios.

A la piedad con que se ocupaba de las cosas de Dios, se añadía su humildad, y, aunque aventajaba a todos en ciencia, se anonadaba a sí mismo y no se anteponía a nadie; más aún, deseaba ser despreciado y pospuesto por todos; y llegaba tan lejos que trataba con la misma equidad a los que lo despreciaban y denigraban.

A su humildad acompañaba una extraordinaria sen­cillez, propia de un niño, y por esto en sus hechos y dichos no había ni ambigüedad ni fingimiento; lo que tenía en el corazón lo proclamaba con sus labios. Si sospechaba que casualmente, al decir la verdad, había ofendido a alguien, antes de acercarse a celebrar, pedía perdón no tanto por su error como por el ajeno. Du­rante el día, una vez cumplido su deber de enseñar, se dirigía directamente a la iglesia, donde, por largo tiem­po, se dedicaba a la oración y a la contemplación ante Cristo, escondido en la Eucaristía. Dios era el mismo en su corazón y en sus labios>>.

3º SU ORACIÓN: Dios todopoderoso, concédenos crecer en santidad ejemplo de san Juan de Kety, tu presbítero, para que, ejerciendo el amor y la misericordia con el prójimo, ob­tengamos nosotros tu perdón. Por nuestro Señor Jesu­cristo.

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24 de diciembre 

SAN JUAN CANCIO

1º SU VIDA: nació en la ciudad de Dant, en Polonia en el año 1390. Su familia era muy cristiana y le inculcó la devoción a Jesus y a Maria la Virgen y a la Iglesia, lo que vivió hasta su muerte. Sus buenos padres, además, le inculcaron porque ellos lo hacían, la virtud de la caridad, que es en lo que va a destacar toda la vida Juan.

Sacadote profesor de universidad. Siendo recién ordenado sacerdote lo nombraron profesor de la universidad. Pero como pasa tantas veces, otros compañeros sintieron envidia contra él por este cargo, e hicieron que lo nombraran párroco de un pueblo muy lejano. Allá se hizo querer tanto, que el día que lo trasladaron otra vez hacia la capital, centenares de feligreses lo acompañaron por varios kilómetros, dando grandes demostraciones de tristeza. Pero él les aconsejaba, si algún bien les he hecho en estos años canten un himno de acción de gracias a Dios, pero vivan siempre alegres y contentos, que así lo quiere Dios. Sufría de verles tristes por su traslado.

Profesor de la Palabra de Dios. Nuevamente lo nombraron profesor de la Universidad de Cracovia  y durante muchos años dio allí la clase de Sagrada Escritura o explicación de la Santa Biblia. Su buena fama se extendió muy pronto. Fama merecida, porque los ratos libres los dedicaba a visitar pobres y enfermos. Lo que ganaba estaba a disposición de los pobres de la ciudad, que muchas veces lo dejaron sin nada. A sus alumnos les repetía estos consejos: cuidaros de no ofender, que después es difícil hacer olvidar la ofensa. Y evitar toda clase de murmuración, porque después resulta muy difícil devolver la fama que se ha quitado. Fueron centenares los sacerdotes los que se formaron espiritualmente por él.

Maravillas de su caridad. Estando un día en el refectorio del colegio, llego un pobre a la puerta. Le da su plato para que coma el pobre, y al volver a la mesa, su sorpresa es que se encuentra el palto lleno. Había sido Jesucristo quien se había disfrazado de pobre, se trasformo en pobre. Otra ocasión fue, que le robaron unos ladrones mientras iba de camino. Les dio lo que tenia, pero cuando se iban, recordó que tenía unas monedas en el bolsillo, les llamó, y se lo da, llenos de vergüenza, y le devuelven lo robado.

Se preparo a bien morir. Sintiendo que llegaba la muerte y siendo ya bastante anciano, ya dejó todas las demás actividades y se dedicó únicamente a prepararse bien antes de morir. Y el 24 de diciembre de 1473, rodeado por sus muy amados profesores de la universidad, después de recibir los santos sacramentos, murió santamente. El Papa Clemente X lo canonizo.

2º SU MENSAJE: En las discusiones que solía tener el Santo decía: "Combatimos el pecado pero amamos al pecador. Atacamos el error, pero no queremos violencia contra nadie, la violencia siempre hace daño, en cambio la paciencia y la bondad abren las puertas de los corazones". Cuando predicaba acerca del pecado lloraba al recordar la ingratitud de los pecadores hacia Dios, y la gente al verlo llorar se conmovía y cambiaba de conducta. Buen mensaje. San Bernardo (sermón 40 Cantar de los Cantares, n.5) da tres consejos. Indulgencia con el pecador, aun cuando el pecado esté probado.

1) Excusa la intención, si no puedes excusar la acción. Asó lo hacia Cristo. “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. (Lc 23.34). Ciertamente, no querría decir que la crucifixión era cosa buena. Pero tenía en cuenta la ceguera de los espíritus que no comprendían toda la malicia de aquella mala acción. Eterna distinción entre el pecado y el pecador, entre el error y el que yerra, que lo comete. Odio al pecado, pero amor al pecador.

2) Pensad que lo habrá hecho por ignorancia, o por sorpresa, o por desgracia. Para nuestras faltas siempre hallamos buenas excusas. Nuestros defectos son algo así como hijos nuestros. Son unos harapientos, pero nos las arreglamos para ponerlos bien arregladitos, muy limpitos, que disimulen bien y parecen algo y tiene su gracia.  Pero cuando se trata de los defectos ajenos, los vemos más feos de lo que son. Y movidos de indignación los sacamos los defectos más gordos a relucir. Antes de hacer el examen de conciencia de otros ¿por qué no hacemos el nuestro? Mala costumbre de ver la paja del ojo ajeno y no ver la viga del nuestro. “Hermanos, si alguno, como hombre, cayere desgraciadamente en algún delito, vosotros, los que sois espirituales, instruidle con espíritu de mansedumbre, haciendo cada uno reflexión sobre si mismo y temiendo tambien caer en la tentación. Examine cada uno sus propias obras”. (Gal 6.1). 

3) ¿Qué habría hecho yo si hubiera tenido tentaciones tan fuertes? Nada más lamentable, ni más escandaloso. Pero nosotros, a caso muy duros y muy prontos para condenar al desgraciado, ¿habríamos ciertamente resistido, si nos hubiéramos visto sorprendidos como él, en una emboscada tan bien preparada? No nos olvidemos de nuestra gran facilidad, no digamos: De esta agua no beberé. Su responsabilidad será juzgada por Dios, que distingue muy bien la perversidad y la debilidad, el endurecimiento y el arrepentimiento que sigue inmediatamente al pecado.

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que infundiste en san Juan Cancio espíritu de verdad y de amor para apacentar a tu pueblo, concede a cuantos celebramos su memoria crecer en santidad, imitando su ejemplo, y recibir el auxilio de su intercesión poderosa. Por nuestro Señor Jesucristo.

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25 de diciembre

LA NATIVIDAD del SEÑOR

 

1º EL HECHO: Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento”. (Lc 2.1-7)

Gran alegría es el nacimiento del Niño Jesús en Navidad. Si hacemos alegría y fiesta cuando nace uno de nosotros, como no lo vamos hacer cuando nace Dios. “A quien todos los profetas anunciaron, la Virgen esperó con inefable amor de Madre, Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre los hombres” (II Prefacio del Adviento). Con cuanta solemnidad lo proclama la Liturgia, ya desde la media noche. <Alegrémonos todos en el Señor, porque nuestro Salvador ha nacido en el mundo. Hoy, desde el cielo, ha descendido la paz sobre nosotros>. <Os traigo la buena noticia: nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor>.     

Dios se ha hecho Niño: el Evangelio lo proclama: <os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis una señal: encontraréis un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre> (Lc 2,11s.). Nada prodigioso, nada extraordinario, nada espectacular se les da como señal a los pastores. Verán solamente un niño envuelto en pañales que, como todos los niños, necesita los cuidados maternos; un niño que ha nacido en un establo y que no está acostado en una cuna, sino en un pesebre.

Necesitábamos que Dios se dejara ver.  Dios ya se había dejado ver por los hombres; en el Monte Sinaí, la zarza que ardía sin consumirse. En la Nube que se posaba sobre la tienda del encuentro.Había hablado por medio de los Profetas y Patriarcas. Luego se dejaría ver como Doctor, como Maestro, como Taumaturgo dominando la naturaleza, “Hasta el mar le obedece”. Pero, faltaría su aparición en el mundo, (su principal encanto), si Dios no se hubiera dejado ver en la forma de niño. El mundo no se entiende sin niños, ni se puede salvar sin la inocencia de los niños. “Si no os hacéis como niños, no entrareis en el reino de los cielos”. (Mt 18.3).Esta amabilidad y ternura, este atractivo de todos los niños, adquiere un relieve mayor en el Niño Jesús de Belén, no solo porque es niño, sino, porque también es Dios.

2º SU MENSAJE: Nos traslademos al Portal de Belén: Contemplemos a Maria y a José extasiados ante el Niño, como un copito blanco de nieve.

Los primeros adoradores: Nos acerquemos mucho, sin miedo a contemplar aquella escena. Jesús va a recibir la primera adoración y con ella las primeras caricias de una Madre. María como Madre, se cree con derecho a tomar a aquel Niño y estampar en sus mejillas sus primeros besos. ¡Qué besos más ardientes! ¡Qué caricias más tiernas! Jesús no siente la pobreza del establo, ni el frío de la noche, porque lo primero que han visto sus ojos al abrirlos a la luz del mundo, ha sido el rostro de su Madre, y el de San José.                 

Los segundos adoradores: Mientras esto sucedía, los Ángeles estaban buscando a los pastores. <En aquella región habla unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño. Y un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo: «No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre>. Los pobres pastores fueron elegidos por Dios para ser en la Navidad los segundos adoradores.

           

A los pastores les cambio el corazón: Lo entendamos bien, les cambio el corazón, no las demás cosas. Fueron los primeros al Portal de Belén después de Maria y José. Se fueron contentos a contárselo a todos llenos de alegría. “Alegraos, les dijo el ángel, os ha nacido el Salvador”. Y se lo dice a la gente que sufre, a gente pobre, a gente que necesitaba un mensaje de esperanza, que cambia los corazones. Esperanza para vivir con alegría en todas las situaciones de la vida con un corazón lleno de alegría. “Os ha nacido un Salvador”. “El Enmanuel, el Dios con nosotros”.

            Nosotros: Lo que nos dice el Evangelio de la Navidad, la señal que les fue dada a los pastores y que se nos da a nosotros, es el Niño que se nos ha dado; el Niño en el cual Dios se ha hecho pequeño por nosotros. Debemos mirarlo con el amor con el cual María lo contempló. Debemos rogarle que nos dé la humildad y la fe con la que san José miró al Niño que María había concebido del Espíritu Santo. Debemos pedir que nos dé la gracia de mirar el pesebre con la sencillez de los pastores para recibir así la alegría con la que ellos volvieron a casa (Lc 2,20).

3º SU ORACIÓN: Te alabamos, Señor y Dios nuestro, porque admirablemente creaste la naturaleza humana, y de modo aún más admirable la restauraste; Concédenos compartir la Vida divina de tu Hijo Jesucristo, así como Él ha querido compartir nuestra condición humana. Él que vive y reina contigo…

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26 de diciembre

SAN ESTEBAN, PROTOMÁRTIR

1º SU VIDA: Es el más representativo de un grupo de siete compañeros. Escribe Lucas, por invitación de los apóstoles, los discípulos eligieron siete hombres, son: “Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás, prosélito de Antioquia. Los presentaron a los apóstoles y, habiendo hecho oración, les impusieron las manos” (Hech 6,5-6). Los apóstoles, reservándose para sí mismos la oración y el ministerio de la Palabra como su tarea central, decidieron encargar a estos siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de sabiduría, para que cumplieran con el encargo de la asistencia (Hech 6, 2-4), es decir, del servicio social caritativo.

Le impusieron las manos. El gesto de la imposición de las manos puede tener varios significados. En el caso de Esteban y sus compañeros se trata ciertamente de la transmisión, por parte de los apóstoles, de un encargo y al mismo tiempo de implorar una gracia para ejercerlo. Lo más importante es que, además de los servicios caritativos, Esteban desempeña también una tarea de evangelización entre sus compatriotas, presenta en el nombre de Jesús una nueva interpretación de Moisés y de la Ley de Dios, relee el Antiguo Testamento a la luz de la muerte y de la resurrección de Jesús.

Es condenado por rechazar el templo. Como Jesús había explicado a los discípulos de Emaús que todo el Antiguo Testamento habla de Él, de su cruz y de su resurrección, de este modo, san Esteban, siguiendo la enseñanza de Jesús, lee el Antiguo Testamento. Demuestra que realmente que Jesús, el crucificado y resucitado, es el punto de llegada de toda esta historia. Y demuestra, por tanto, que el culto del templo también ha terminado y que Jesús resucitado, es el auténtico templo. este rechazo al templo y a su culto provoca la condena de san Esteban, quien, en ese momento, al poner la mirada en el cielo vio la gloria de Dios y a Jesús a su derecha. Y mirando al cielo, a Dios y a Jesús, san Esteban dijo: “Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios” (Hech 7, 56).

“En tus manos encomiendo mi espíritu” su martirio, que de hecho se conforma con la pasión del mismo Jesús, porque entrega al Señor Jesús su propio espíritu y reza para que el pecado de sus asesinos no les sea tenido en cuenta. El lugar del martirio, en Jerusalén, se sitúa tradicionalmente algo más afuera de la Puerta de Damasco, en el norte, Lucas especifica que los que lapidaron a Esteban “pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo” (Hech 7,58), Esto significa que el joven Saulo tenía que haber escuchado la predicación de Esteban, y conocer los contenidos principales.

2º SU MENSAJE:En uno de sus sermones, san Fulgencio de Ruspe sobre el martirio de san Esteban, expone el Santo cuales son Las armas de la caridad.

<<Ayer celebramos el nacimiento temporal de nuestro Rey eterno; hoy celebramos el triunfal martirio de su soldado. Ayer nuestro Rey, revestido con el manto de nuestra carne y saliendo del recinto del seno virginal, se dignó visitar el mundo; hoy el soldado, saliendo del tabernáculo de su cuerpo, triunfador, ha emigrado al cielo.

Nuestro Rey, siendo la excelsitud misma, se humilló por nosotros; su venida no ha sido en vano, pues ha aportado grandes dones a sus soldados, a los que no sólo ha enriquecido abundantemente, sino que también los ha fortalecido para luchar invenciblemente. Ha traído el don de la caridad, por la que los hombres se hacen partícipes de la naturaleza divina Así, pues, la misma caridad que Cristo trajo del cielo a la tierra ha levantado a Esteban de la tierra al cielo. La caridad, que precedió en el Rey, ha brillado a continuación en el soldado.

Esteban, para merecer la corona que significa su nombre, tenía la caridad como arma, y por ella triunfaba en todas partes. Por la caridad de Dios, no cedió ante los judíos que lo atacaban; por la caridad hacia el prójimo, rogaba por los que lo lapidaban. Por la caridad, argüía contra los que estaban equivocados, para que se corrigieran; por la caridad, oraba por los que lo lapidaban, para que no fueran castigados. Confiado en la fuerza de la caridad, venció la crueldad de Saulo, y mereció tener en el cielo como compañero a quien conoció en la tierra como perseguidor. La santa caridad de Esteban deseaba conquistar orando a aquellos que no pudo convertir amonestando. Y ahora Pablo se alegra con Esteban, y con Esteban goza de la caridad de Cristo, triunfa con Esteban, reina con Esteban; allí donde precedió Esteban, martirizado, lo ha seguido éste, ayudado por las oraciones de Esteban.

La caridad es la fuente y el origen de todos los bienes, egregia protección, camino que conduce al cielo. Quien camina en la caridad no puede temer ni errar; ella dirige, protege, encamina. Por todo ello, hermanos, ya que Cristo construyó una escala de caridad, por la que todo cristiano puede ascender al cielo, guardad fielmente la pura caridad, ejercitadla mutuamente unos con otros y, progresando en ella, alcanzad la perfección>>.

3º SU ORACIÓN: Concédenos, Señor, la gracia de imitar a tu mártir san Esteban y de amar a nuestros enemigos, ya que celebramos la muerte de quien supo orar por sus perseguidores. Por nuestro Señor Jesucristo.

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27 de diciembre

SAN JUAN EVANGELISTA

1º SU VIDA: era de Betsaida. Era el hijo del Zebedeo y de María la de Salomé. Era hermano menor de Santiago el Mayor. La primera llamada de Jesús la recibió Juan estando con Andrés: "Venid y veréis". (Jn 1.38). Le quedaron tan profundamente grabadas las palabras de Jesús que, cuando escribía su Evangelio recordará la hora: “Eran como las cuatro de la tarde cuando el Maestro me llamó”.

Del grupo de los preferidos. Juntamente con su hermano Santiago y con Simón Pedro formará parte de los tres discípulos hacia lo que el Maestro sentía una predilección especial. Está junto a Pedro y Santiago cuando Jesús, en Cafarnaúm, entra en casa de Pedro para curar a su suegra. A ellos se los llevará a la Transfiguración al Tabor. A ellos les acercará más en la noche del Jueves Santo, en el Huerto Fue el único que tuvo la dicha de reposar su cabeza en el Costado de Cristo la Noche de la última Cena.

El único apóstol que estuvo en el Calvario. Juan es el único que será fiel a Jesús hasta el último momento de la Cruz. Mientras los demás le abandonarán, le venderán o le negarán, Juan le acompañará en los últimos momentos y como premio recibirá a María como Madre suya y en su nombre, de toda la humanidad. Y se llevo ala Virgen María a su casa, vivió con Ella hasta su Asunción.

El autor del cuarto evangelio. Sabemos que los últimos años de su vida los pasó en Efeso y Patmos, y desde allí parece ser que escribió sus tres Cartas y el Apocalipsis. Él era el sostén de aquella naciente y floreciente Iglesia. Todos escuchaban con admiración sus palabras: "Hijitos míos, les decía, amaos los unos a los otros". Le dicen sus discípulos: Padre ¿por qué siempre nos repites lo mismo?" "Porque, contesta él, es lo que yo aprendí cuando recosté mi cabeza sobre el pecho del Maestro. Y si hacéis esto, todo está cumplido." escribió cinco libros del Nuevo Testamento: El cuarto Evangelio, tres Cartas y el único libro profético, el Apocalipsis.

El culto al apóstol se afirmó a partir de la ciudad de Éfeso, donde según una antigua tradición, habría vivido durante un largo tiempo, muriendo en una edad extraordinariamente avanzada, bajo el emperador Trajano. En Éfeso, el emperador Justiniano, en el siglo VI, construyó en su honor una gran basílica, de la que todavía quedan imponentes ruinas. Precisamente en Oriente gozó y goza de gran veneración. En los iconos bizantinos se le representa como muy anciano, según la tradición murió bajo el emperador Trajano y en intensa contemplación, con la actitud de quien invita al silencio.

2º SU MENSAJE: Si que podemos decir de este santo, que tiene tres amores muy especiales y de los que debemos participar también los cristianos. Amor a Jesus, amor a Maria, y amor al prójimo.

1º Amor a Jesús. Es el amigo íntimo de Jesús, aquél que descansó sobre su pecho en la última Cena, y a quien el Maestro hizo partícipe de sus más grandes secretos. La primera condición de una verdadera amistad es no tener secretos para el amigo. Juan era el discípulo amado, y Jesus tiene un amor de preferencia por Juan, porque no amaba a todos los apóstoles por igual. Y esto nos da que pensar, que Juan era también el que más amaba a Jesús de entre los apóstoles.

2º Amor a la Virgen María., Jesús durante su vida le dio todo entero a San Juan y, al morir, le dio a su madre. "Hijo mío, dijo, he aquí a tu Madre". Al tener un amor de preferencia  Jesus por Juan, nos da también que pensar con fundamento, que sería el más amado de su Madre la Virgen María. Le tendría un amor entrañable e intenso de parte de los amigos de Jesús, pero no cabe duda, que lo tendría de preferencia de parte del discípulo amado de su Hijo. Y hay pasajes para confirmarlo. Juan permanece junto a Maria en el Calvario, al pie de la cruz, y los otros apóstoles no estaban, por lo que podemos pensar que el amor de Juan a Jesús y a María, era mayor que el de los otros, puesto que desde la cruz, la recibio en su casa. Así ha pintado siempre la tradición la escena del calvario. Jesús en la cruz y a cada lado uno de ellos, María y Juan. 

            3º Amor al prójimo. Es el autor de la caridad cristiana. “Dios es amor” y “Él nos amo primero”. (1Jn 4). Define a los crsitianos como “los que han creído en el amor que Dios los tiene”. (1Jn 16). Y lo explica con detalles práctico, para que se note. Conocemos que nuestro amor al prójimo es verdadero, en que amamos a Dios”. “No podemos amar al Dios que no vemos, si no amamos al hermano que vemos”. (1Jn 4.20). Por todo esto, siempre se le ha considerado al apóstol Juan, como el autor de la caridad cristiana. No podía ser de otra manera, porque el amor hace semejantes a los amigos. Y el amor este hizo a San Juan semejante a Jesús, lo hizo también hijo espiritual de María. Como consecuencia tenia que ser también con el prójimo.

Modelo a seguir en los tres amores. A Jesús que ha venido al mundo en la Navidad para salvarnos. A María, que es nuestra Madre. Y al prójimo, porque es la materia del examen final, se nos va a examinar del amor.

3º SU ORACIÓN: Dios y Señor nuestro, que nos has revelado por medio del apóstol san Juan el misterio de tu Palabra hecha carne, concédenos, te rogamos, llegar a comprender y a amar de corazón lo que tu apóstol nos dio a conocer. Por nuestro Señor Jesucristo.

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28 de diciembre

LOS SANTOS INOCENTES

1º EL HECHO: Son los Niños Inocentes que mandó matar Herodes. Relata el evangelio de San Mateo que unos Magos llegaron a Jerusalén preguntando dónde había nacido el futuro rey de Israel, pues habían visto aparecer su estrella en el oriente, y recordaban la profecía del Antiguo Testamento que decía: "Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones y por eso se habían venido de sus lejanas tierras a adorar al recién nacido.

Herodes se asustó mucho con esta noticia. La ciudad de Jerusalén se conmovió ante el anuncio tan importante de que ahora sí había nacido el rey que iba a gobernar el mundo entero. Herodes era tan terriblemente celoso contra cualquiera que quisiera reemplazarlo en el puesto de gobernante del país que había asesinado a dos de sus esposas y asesinó también a varios de sus hijos, porque tenía temor de que pudieran tratar de reemplazarlo por otro. Llevaba muchos años gobernando de la manera más cruel y feroz, y estaba resuelto a mandar matar a todo el que pretendiera ser rey de Israel. Por eso la noticia de que acababa de nacer un niñito que iba a ser rey poderosísimo, lo llenó de temor y dispuso tomar medidas para precaverse.

Los Magos informaron a Heredes sobre el Niño. Entonces Herodes se propuso averiguar bien exactamente dónde estaba el niño, para después mandar a sus soldados a que lo mataran. Y fingiendo todo lo contrario, les dijo a los Magos: "Vayan y se informan bien acerca de ese niño, y cuando lo encuentren vienen y me informan, para ir yo también a adorarlo". Los magos se fueron a Belén guiados por la estrella que se les apareció otra vez, al salir de Jerusalén, y llenos de alegría encontraron al Niño Jesús junto a la Virgen María y San José; lo adoraron y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra. Y sucedió que en sueños recibieron un aviso de Dios de que no volvieran a Jerusalén y regresaron a sus países por otro camino. Herodes se quedó sin saber dónde estaba el recién nacido. Esto lo enfureció en extremo.

Mando mataran a los niños menores de dos años. Entonces rodeó con su ejército la ciudad de Belén, y mandó a sus soldados a que mataran a todos los niños menores de dos años, en la ciudad y sus alrededores. Ya podemos imaginar la angustia para los padres de los niños al ver que a sus casas llegaban los herodianos y ante sus ojos asesinaban a su hijo.  Como el hombre propone y Dios dispone, sucedió que un ángel vino la noche anterior y avisó a José para que saliera huyendo hacia Egipto, y así cuando llegaron los asesinos, ya no pudieron encontrar al niño que buscaban para matar. Y aquellos niños inocentes, volaron al cielo.

2º SU MENSAJE: Nos dejo escrito san Quodvultdeus, obispo, unos párrafos en los que alaba de manera solemne a estos niños, que sin saberlo, mueren por Cristo. Todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo.

<<Nace un niño pequeño, un gran Rey. Los magos son atraídos desde lejos; vienen para adorar al que todavía yace en el pesebre, pero que reina al mismo tiempo en el cielo y en la tierra. Cuando los magos le anuncian que ha nacido un Rey, Herodes se turba, y, para no perder su reino, lo quiere matar; si hubiera creído en él, estaría seguro aquí en la tierra y reinaría sin fin en la otra vida.

¿Qué temes, Herodes, al oír que ha nacido un Rey? Él no ha venido para expulsarte a ti, sino para vencer al Maligno. Pero tú no entiendes estas cosas, y por ello te turbas y te ensañas, y, para que no escape el que buscas, te muestras cruel, dando muerte a tantos niños.

Ni el dolor de las madres que gimen, ni el lamento de los padres por la muerte de sus hijos, ni los quejidos y los gemidos de los niños te hacen desistir de tu propósito. Matas el cuerpo de los niños, porque el temor te ha matado a ti el corazón. Crees que, si consigues tu propósito, podrás vivir mucho tiempo, cuando precisamente quieres matar a la misma Vida.

Pero aquél, fuente de la gracia, pequeño y grande, que yace en el pesebre, aterroriza tu trono; actúa por medio de ti, que ignoras sus designios, y libera las almas de la cautividad del demonio. Ha contado a los hijos de los enemigos en el número de los adoptivos.

Los niños, sin saberlo, mueren por Cristo; los padres hacen duelo por los mártires que mueren. Cristo ha hecho dignos testigos suyos a los que todavía no podían hablar. He aquí de qué manera reina el que ha venido para reinar. He aquí que el liberador concede la libertad, y el salvador la salvación.

Pero tú, Herodes, ignorándolo, te turbas y te ensañas y, mientras te encarnizas con un niño, lo estás enalteciendo y lo ignoras.

¡Oh gran don de la gracia! ¿De quién son los merecimientos para que así triunfen los niños? Todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo. Todavía no pueden entablar batalla valiéndose de sus propios miembros, y ya consiguen la palma de la victoria>>.

 

3º SU ORACIÓN: Los mártires Inocentes proclaman tu gloria en este día, Señor, no de palabra, sino con su muerte; concédenos, por su intercesión, testimoniar con nuestra vida la fe que confesamos de palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.

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29 de diciembre

SANTO TOMÁS BECKET

1º SU VIDA:Nació en Londres el año 1118; en una familia trabajadora, Se educó con los monjes en la abadía de Mentón en Surrey, después en Londres y más tarde en la Universidad de París. Le gustaba vestir bien y el deporte. Al mismo tiempo era un hombre al que le gustaban las cosas de Dios. Muere su padre se quedó en aprietos económicos por lo que desde 1142 fue empleado en la corte del Arzobispo de Canterbury.

La carrera eclesiástica. En 1154, fue ordenado diácono y nombrado Diácono de Canterbury. Al año siguiente, elegido canciller de Inglaterra, que sirvió lealmente a Enrique II durante 7 años. Renunció a su puesto y fue ordenado sacerdote el día antes de su consagración episcopal. Lo nombraron Arzobispo en 1162 y desde la consagración episcopal se entregó por completo a servir al Rey de Reyes, donde la gloria está en la humildad y la disciplina.

A Dios lo que es de Dios. Defendió valientemente los derechos de la Iglesia contra el rey Enrique II, lo cual le valió el destierro a Francia durante seis años. En la asamblea de Northampton, en 1164, se enfrentó con sus adversarios y optó por el exilio en Francia antes que ceder al rey sobre los derechos de la Iglesia. Allí estuvo seis años. Por la recomendación del Papa entró en el monasterio Cisterciense en Pontigny, hasta que el rey amenazó con eliminar a todos los monjes cistercienses de su reino si continuaban protegiendo a Tomás. Entonces, en 1166, se mudó a la abadía.

Vuelto a la patria. El 1 de Diciembre de 1170, Pero tuvo que sufrir muchas dificultades, porque comenzaron otra vez las discusiones. Porque unos cuantos decidieron tomar el asunto en sus manos. Era Adviento, cerca de Navidad. El 29 de Diciembre de 1170, los cuatro caballeros con una tropa de soldados se apareció en fuera de la Catedral de Canterbury exigiendo ver al arzobispo.  Los sacerdotes, para proteger a Tomás le forzaron a refugiarse en la Iglesia. Pero Tomás les prohibió bajo obediencia cerrar la puerta.

“En tus manos, Oh Señor, encomiendo mi espíritu". Dentro de la iglesia, los esbirros de rey dijeron: "¿donde está el traidor, donde está el arzobispo?". "Aquí estoy", dijo Tomás, "No traidor, sino un sacerdote de Dios. Me extraña que con tal atuendo entren en la iglesia de Dios. ¿Que quieren conmigo?" Los cuatro arremetieron juntos y le asesinaron en los peldaños de su santuario. Entonces dijo: "En tus manos, Oh Señor, encomiendo mi espíritu". Muchos milagros ocurrieron después de la muerte del santo. En 10 años, se archivaron 703 milagros. Tomás Becket fue aclamado como santo por el Papa Alejandro III dos años después de su muerte.

2º SU MENSAJE: De una de sus cartas, podemos leer como Dios da el crecimiento a quien planta y riega sobre la fe de la Iglesia, y no lo que quiera sembrar. Nadie recibe el premio si no compite conforme al reglamento

<<Si nos preocupamos por ser lo que decimos ser y quere­mos conocer la significación de nuestro nombre nos designan obispos y pontífices, es necesario que conside­remos e imitemos con gran solicitud las huellas de aquel que, constituido por Dios Sumo Sacerdote eterno, se ofrec­ió por nosotros al Padre en el ara de la cruz. Él es el que, desde lo más alto de los cielos, observa atentamente todas sus acciones y sus correspondientes intenciones para dar cada uno según sus obras.

Nosotros hacemos su vez en la tierra, hemos consegui­do la gloria del nombre y el honor de la dignidad, y posee­mos temporalmente el fruto de los trabajos espirituales; sucedemos a los apóstoles en la responsabilidad de las Iglesias, para que, por medio de nuestro ministerio, sea destruido el imperio del pecado, y el edificio de Cristo, ensamblado por la fe y el progreso de las virtudes, se levante hasta formar un templo consagrado al Señor.Ciertamente que es grande el número de los obispos. En la consagración prometimos ser solícitos en el deber de enseñar, de gobernar y de ser más diligentes en el cumplimiento de nuestra obligación, y así lo profesamos cada día con nuestra boca; pero, ¡ojala que la fe prometida se desarrolle por el testimonio de las obras! La mies es abun­dante y, para recogerla y almacenarla en el granero del Señor, no sería suficiente ni uno.

Es necesario, que sean muchos los que planten, muchos los que rieguen, pues lo exige el avance de la predicación y el crecimiento de los pueblos. El mismo pueblo del antiguo Testamento, que tenía un solo altar necesitaba de muchos servidores; ahora, cuando han llegado los gentiles, a quienes no sería suficiente para sus inmolaciones toda la leña del Líbano y para sus holocaustos no sólo los animales del Líbano, sino, los de Judea.

Sea quien fuere el que planta y el que riega, Dios no da crecimiento sino a aquel que planta y riega sobre la fe de Pedro y sigue su doctrina. Pedro es quien ha de pronunciarse sobre las causas más graves, que deben ser examinadas por el pontífice romano, y por los magistrados de la santa madre Iglesia que él designa, ya que, en cuanto participan de su solici­tud, ejercen la potestad que se les confía>>.

 

3º SU ORACIÓN:Señor, tú que has dado a santo Tomás Becket grandeza de alma para entregar su vida en pro de la justicia, concé­denos, por su intercesión, sacrificar por Cristo nuestra vida terrena para recuperarla de nuevo en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

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30 de diciembre

SAN FÉLIX I

1º SU VIDA: Fue natural de Roma e hijo de Constancio. Se desconoce la fecha de su nacimiento; Era sacerdote de la Iglesia de Roma, y fue quien sucedió en el Sumo Pontificado a San Dionisio. Elegido el 5 de enero del año 269. Fue Papa en tiempos de Aureliano, emperador, el cual, aunque en los primeros años de su Imperio, por estar muy ocupado en grandes guerras, dejó vivir en paz a los cristianos; pero después que alcanzó muchas e importantes victorias de sus enemigos y triunfó de ellos en Roma, movió persecución contra la Iglesia de Cristo, y fue la novena que ella padeció, y murieron muchos gloriosos Mártires del Señor por los edictos y crueldad de Aureliano, y entre ellos nuestro Santo Pontífice Félix I, después de haberlo sido cinco años y algunos meses más.

Defensor de la herejía maniquea. En tiempos de San Félix salieron A la luz herejes para hacer guerra a la Iglesia Católica, Paulo Samosateno de Antioquía, sirio de nación, y Manés, persa, caudillo y autor de la secta de los Maniqueos, que duró y afligió tantos años a la Iglesia. Pero Félix se opuso valerosamente a ellos y escribió una carta maravillosa a Máximo, obispo de Alejandría, de la divinidad y humanidad del Hijo de Dios y de las dos naturalezas distintas en una persona, en la cual gravemente confuta los errores de Paulo Samosateno y de Sabelio; y de esta carta se hace mención en el Concilio Calcedonense, y San Cirilo Alejandrino la cita, y se vale de la autoridad de ella contra los herejes.

Dio normas sobre la misa. Ordenó que nadie osase celebrar, sino sólo los sacerdotes; que la Misa no se pudiese decir fuera del templo, ni en otro lugar, sin grandísima necesidad; lo cual establecieron también otros Papas y Concilios, juzgando ser menos inconveniente no oír Misa, que oírla en lugar profano e indecente. Determinó que si acaso se dudase de si alguna Iglesia estaba consagrada o no, que en tal duda se pudiese tornar a consagrar; pues no se puede decir que se torna a hacer lo que no se sabe de cierto haberse hecho una vez. Hizo decreto que se celebrasen Misas en honor y memoria de los Mártires, como hasta entonces se había usado en la Iglesia, aunque no había decretos de ello.

Padeció la persecución de Aureliano. Inicia a enterrar a los mártires bajo el altar y a celebrar la misa sobre sus sepulcros. Su martirio fue en el murió el 30 de diciembre del año del Señor 274. Su cuerpo como reliquia fue sepultado en la Vía Aurelia, dos millas de Roma, en un cementerio  propio suyo, en donde él había hecho y consagrado un templo. Fue sucedido en l silla de Pedro por san Eutiquiano, otro santo. 

2º SU MENSAJE: Es uno de los santos Pontífices que han dado decretos sobre la Misa, por lo que su mensaje es muy práctico; valorar más la misa      

El Concilio de Trento ha definido la Misa: <Un verdadero sacrificio que recuerda y perpetúa la inmolación de Cristo en el Calvario. La Misa es ofrecida como un verdadero sacrificio propiamente dicho. En ese divino sacrificio que se realiza en la Misa se contiene e inmola de un modo no sangriento, el mismo Cristo que en el altar de la cruz se ha ofrecido de un modo sangriento. No hay más que una sola víctima; y el mismo Cristo que se ha ofrecido en la cruz se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes. La diferencia existe únicamente en la manera de ofrecerse>.

La Misa es muy necesaria en nuestra vida cristiana: En verdad, en verdad os digo que, si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros”. (Jn 6,53). No tenemos porque envidiar a los primeros discípulos, por la Misa, está El Señor con nosotros, con una presencia más intensa que cuando vivía en la tierra. El Padre nos da a su Hijo como banquete, y en el que el Señor nos habla (lecturas), nos alimenta con su Cuerpo (Comunión). Por esto, debemos hacer de la Misa una fiesta. Los sacerdotes representantes de Cristo, ofrecen la Misa y en el momento de la consagración se hace presente el mismo Cristo sobre el Altar.

Los fieles pueden ofrecer junto al sacerdote este sacrificio de acción de gracias al Padre, uniéndose en este momento al mismo Cristo, Sacerdote y Víctima. Podemos ofrecer nuestros trabajos, alegrías, cansancios, angustias, pedir ayuda para nosotros o para nuestros hermanos, conversiones de pecadores, alivio de enfermedades, problemas personales o familiares etc. Al igual que a los discípulos de Emaús, les cambio la vida al reconocer al Señor al partir el pan, iban llenos de tristeza, desanimo, preocupaciones. “Nosotros pensábamos”. (Lc 24,21). Nosotros al acercarnos a la Eucaristía, nos debe cambiar la vida, quizás llevemos desánimos, fracasos, tristezas, etc. Al reconocer al Señor presente en el Pan, debemos salir cambiados, llenos de alegría y confianza.

            La Misa tiene un valor infinito. Si ofrecemos nuestra vida y nuestros problemas a Dios en el Santo Sacrificio de la Misa, nuestras relaciones con los demás serán mejores, nuestro trabajo estará mejor hecho, los sacrifico de la vida, y los esfuerzos que tengamos que hacer, los aceptaremos mejor.

3º SU ORACIÓN: Dios todopoderoso y eterno, que pusiste al papa san Félix I al frente de tu pueblo, para que con su ejemplo y su palabra lo ayudara a crecer en santidad, protege, por su intercesión, a los pastores de la Iglesia y al rebaño que les has confiado, para que siempre caminen por las sendas de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.

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31 de diciembre

SAN SILVESTRE

1º SU VIDA: Nació en Roma. 31 de diciembre. Elegido Papa el 31 de enero del 314. Sucedió al Papa San Melquíades. Su pontificado duró 21 años. El largo pontificado (del 314 al 335) transcurrió paralelo al gobierno del emperador Constantino, en una época muy importante para la Iglesia que acababa de salir de la clandestinidad y de las persecuciones.

Un Papa santo para esos tiempos. Al finalizar la persecución de la Iglesia en el año 313 con el Edicto de Milán, esta tuvo que afrontar nuevos retos: El emperador quería inmiscuirse en los asuntos de la Iglesia. Amenazaban también las herejías. Fue en ese período cuando se formó una organización eclesiástica que duraría varios siglos. En esta obra tuvo Constantino un lugar de consideración. Este, efectivamente, era el heredero de la gran tradición romana imperial y por eso se consideraba el legítimo representante de la divinidad, y por tanto del Dios de los cristianos. Pero Dios proveyó un Papa santo que supo gobernar con sabiduría: San Silvestre I.

Poder civil y eclesiástico. Al obrar así, Constantino introdujo un método de intromisión del poder civil en los asuntos eclesiásticos que tendría desastrosas consecuencias. Pero por ahora las consecuencias fueron positivas, entre otras cosas por la buena armonía que reinaba entre el Papa Silvestre y Constantino. Este, en efecto, no ahorró sus aprobaciones y sus apoyos aun económicos para la vasta obra de construcción de edificios eclesiásticos. Fue también fruto de esta amistad entre el Papa Silvestre y Constantino la que permitió la construcción de otras dos importantes basílicas romanas, una en honor de San Pablo sobre la vía Ostiense, y sobre todo la otra en honor de San Juan. Constantino le cedió su mismo palacio lateranense, que desde entonces varios siglos fue la residencia de los Papas.

Aprobó el Credo de Nicea. San Silvestre no podía viajar largas distancias pero se esmeró para pastorear a la Iglesia universal. Para enfrentar la herejía donatista San Silvestre envió delegados al Concilio de Arles y cuando el emperador ordenó el Concilio de Nicea en el 325, el Papa Silvestre I envió un obispo y dos sacerdotes en su nombre. Después aprobó el Credo de Nicea que se formuló en ese concilio.

Primer Papa que no muere mártir. Además del cuidado por la doctrina y la pastoral, construyó iglesias y convirtió en Palacio Laterano, donado por el emperador Constantino, en la primera catedral de Roma, llamada San Juan de Letrán. También comenzó los trabajos en San Pedro, en el Vaticano y San Lorenzo.

2º SU MENSAJE: Hay un refrán referente a este santo, al último del año. “San Silvestre, despídete de este”. Hay momentos en la vida que podemos palpar con más evidencia el poco valor de las cosas temporales y el mucho valor de las cosas eternas. Uno de estos momentos es el fin del año, al considerar lo rápido que se han pasado los días del año que termina. San Pablo (Col 6). “obremos el bien mientras tenemos tiempo”. Nos invita a pensar en las cosas buenas que hicimos y las que dejamos de hacer, para que el año nuevo seamos consecuentes como cristianos.Dando gracias a Dios.

1º Los beneficios de orden natural.

            La vida, un año mas de vida, cuantos hemos visto morir a lo largo de este año que termina. Dios no ha conservado la vida gratuitamente, por lo que hay que darle muchas gracias por ello.

            La salud, se valora cuando se pierde, y cuantos personas conocidas nuestras están en hospitales, o han estado, cuantos de los nuestros están enfermos en casa, y cuantos mucho más que no conocemos están enfermos.      La familia, padres, hermanos, esposos, hijos, etc.

            El trabajo, lo que cada uno hemos podido hacer a lo largo de este año que termina. Colaborar con Dios en la creación.

            Los beneficios de orden sobrenatural.

            La Gracia de Dios, ser templos de la Santísima Trinidad, a lo largo del año que termina, cuanta suerte poder llevar dentro al mismo Dios.

            La confesiones, las veces que Dios nos ha perdonado este año.

            La Santa Misa, a la que podemos asistir, al ese milagro de la Consagración, que se realiza en cada altar donde un sacerdote celebra. La Comunión. “Venid a Mi los cansados y agobiados, que yo os aliviare“.

            Las visitas al Santísimo, en el sagrario donde nos espera para que le hagamos compañía, y donde hemos podido recibir mucho consuelo.

            La Virgen, siempre durante todo el año siendo nuestro Consuelo de los afligidos, Refugio de los pecadores, Auxilio, de los cristianos, etc.

3º Pedir perdón a Dios por: Por las muchas veces que a lo mejor hemos desaprovechado tantos dones de orden natural como espiritual, o nos hemos beneficiado de ellos sin agradecérselo a Dios de quien viene todo. Por haber hecho sufrir a las personas que Dios pone en nuestra vida. Un año nuevo bueno, es el que servimos mejor a Dios y a los demás, aunque haya sido aparentemente un desastre, pero, que sea para ser mas santos.

3º SU ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que en la figura de san Silvestre has querido dar a tu Iglesia un modelo de buen pastor, concédenos, por su intercesión, ser apacentados un día con la grey de tus santos en la abundancia de los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.