SANTA MISA

"Nuestro Salvador (...) instituyó el sacrificio eucarístico de su cuerpo y de su sangre para perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la Cruz" (Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, n. 47).

“Cuando la Iglesia celebra la Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de su Señor, se hace realmente presente este acontecimiento central de salvación y « se realiza la obra de nuestra redención ».(11) Este sacrificio es tan decisivo para la salvación del género humano, que Jesucristo lo ha realizado y ha vuelto al Padre sólo después de habernos dejado el medio para participar de él, como si hubiéramos estado presentes” (Juan Pablo II, Enc. Ecclesia de Eucharistia, n. 11).

"La liturgia de la Eucaristía se desarrolla conforme a una estructura fundamental que se ha conservado a través de los siglos hasta nosotros. Comprende dos grandes momentos que forman una unidad básica:
-la reunión, la liturgia de la Palabra, con las lecturas, la homilía y la oración universal.
-la liturgia eucarística, con la presentación del pan y del vino, la acción de gracias consecratoria y la comunión" (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1346).

Oración preparatoria para recitar antes de la Santa Misa

Madre mía, ayúdame a estar en la Misa con los mismos sentimientos que tuviste Tú al pie de la Cruz. Enséñame a querer a tu Hijo, y a participar en tan sagrados misterios con dignidad, piedad y devoción. ¡Ángel Custodio, que no me distraiga!

Ritos iniciales

Sacerdote: En el nombre del Padre...
Todos: Amén.

Sacerdote: La gracia de nuestro Señor Jesucristo...
Todos: Y con tu espíritu.

Sacerdote: Hermanos, para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados...

¿Faltas de caridad con el prójimo...?
¿Soberbia...? ¿Envidia...?
¿Impureza...? ¿Mentiras...?
¿Desobediencia...?
¿Pereza...? ¿Tibieza...?

Todos: Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.

Sacerdote: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros...
Todos: Amén.

Sacerdote: Señor, ten piedad...
Todos: Señor, ten piedad...

Todos: Gloria a Dios en el Cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso. Señor, Hijo Único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

Liturgia de la Palabra

1ª y 2ª lectura (variables).

Evangelio (variable).


(Trata de sacar, de las lecturas de la Misa -y de la homilía-, un propósito para cada día).

Credo:

Todos: Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre, y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los Profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Oración de los fieles (variable).
Liturgia Eucarística

Ofertorio:

Sacerdote: Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre (...) pan de vida.
Todos: Bendito seas por siempre, Señor.

Sacerdote: Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino (...) bebida de salvación.
Todos: Bendito seas por siempre, Señor.

Señor, te ofrezco todo lo que soy y tengo: alegrías, penas, trabajo, clases, estudio, encargos, diversiones... En fin, todo lo que he hecho en estos días.

Sacerdote: Orad, hermanos, para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
Todos: El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

Prefacio

Sacerdote: El Señor esté con vosotros.
Todos: Y con tu espíritu.

Sacerdote: Levantemos el corazón.
Todos: Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Sacerdote: Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Todos: Es justo y necesario.

Sacerdote: En verdad es justo y necesario (...), darte gracias...
Todos: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el Cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el Cielo.

Consagración

Sacerdote:
Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad (...). El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

¡Señor mío y Dios mío!
Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias.

Sacerdote: Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA, QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR TODOS LOS HOMBRES PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS. HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

¡Señor, creo, pero aumenta mi fe!
¡Espero, pero fortalece mi esperanza!
¡Te amo, pero enséñame a amar!

Sacerdote: Este es el Sacramento de nuestra fe.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!

Sacerdote: (...) Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra; y con el Papa N., con nuestro Obispo N. y todos los pastores...

Te pido también, Señor, por mi familia, por mis amistades, por mis profesores, por mis compañeros... Especialmente, por...

Sacerdote: Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron en la esperanza de la resurrección y de todos los que han muerto en tu misericordia...

Te pido, de modo especial, por...

Sacerdote: Por Cristo, con Él y en Él...
Todos: Amén.

Rito de la Comunión

Sacerdote: Fieles a la recomendación del Salvador...
Todos: Padre nuestro, que estás en el Cielo...

Sacerdote: Líbranos, Señor, de todos los males (...). Señor Jesucristo, que dijiste a tus Apóstoles (...). La paz del Señor esté siempre con vosotros.
Todos: Y con tu espíritu.

(El sacerdote dice en secreto la siguiente oración)
Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo, diste con tu muerte vida al mundo, líbrame por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal. Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de Ti.

Rito de conclusión

Sacerdote: El Señor esté con vosotros.
Todos: Y con tu espíritu.

Sacerdote: La bendición de Dios Todopoderoso, Padre...
Todos: Amén.

Sacerdote: Podéis ir en paz.
Todos: Demos gracias a Dios.

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Acción de gracias de la comunión


"No perdáis tan buena ocasión de negociar (con el Señor) -es decir, de pedir, agradecer, etc.- como es la hora después de haber comulgado" (Santa Teresa de Jesús, Camino de perfección, 34, 10).

Acciones de gracias:

Te doy gracias, Señor, por haberte recibido hoy como alimento y medicina de mi alma, y te agradezco de todo corazón tu cariño, tus desvelos, tus dones.
Gracias por la vida, por la fe, y por todas las cosas que me has concedido sin merecimiento por mi parte.
Gracias por mi familia, por mis amistades y por toda la gente que me quiere.
Gracias por... (piensa en los motivos que tienes para darle gracias a Dios, y díselo ahora).
Te prometo acercarme a menudo a la Comunión, para que me aumentes la fe, la esperanza y la caridad, y me lleves por caminos de amor a Ti y al prójimo.

Peticiones:

Te pido que esta Comunión me dé fuerzas para creer más en Ti, para amarte más y para mantenerme cerca de Ti durante todo el día.
Te pido por mis padres, por mis hermanos, por mis abuelos, por mis familiares y por mis amigos.
Te pido por la Iglesia, por el Papa, por el Obispo de esta diócesis, por los sacerdotes, por los misioneros, por los religiosos, por los enfermos, por los ancianos, por los niños, por los pecadores,... ¡por todos los hombres de la Tierra! Sobre todo por los que sufren o están alejados de Ti.
Te pido que mantengas siempre unida a mi familia y que nunca nos separemos de Ti.
Que Tú seas la Luz que ilumine nuestras vidas.
Que Tú seas el fin de todas nuestras acciones.
Que Tú seas el Amor de nuestros amores.
Que Tú seas el Guía de nuestros pasos, para que nos conduzcas al Cielo, junto con nuestros familiares y amigos, donde podamos alabarte y gozarte eternamente. Amén.

A Jesús crucificado

Mírame, ¡oh mi amado y buen Jesús!, postrado en tu presencia: te ruego con el mayor fervor imprimas en mi corazón los sentimientos de fe, esperanza y caridad, dolor de mis pecados y firmísimo propósito de jamás ofenderte; mientras que yo con gran amor y compasión voy considerando tus cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de ti, oh Dios mío, el santo profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos.

Invocaciones al Santísimo Redentor

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración a la Santísima Virgen

Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra, que trataste con inmenso cariño, ternura y respeto al Verbo hecho Carne, te ruego intercedas ante Él por mí, para que me perdone las distracciones que haya tenido en la Santa Misa. Sé tú, Señora, mi Maestra, para que aprenda a comportarme durante estos Sagrados Misterios con dignidad, piedad y devoción. Amén.

Oración a San José

Oh José, que te entregaste al servicio de Jesús y de María, y les fuiste fiel hasta la muerte, haz que yo sea generoso en su servicio, enséñame a tratar con cariño a Jesús y a recibirle en la Comunión con un corazón puro. Amén.

Oración a San Miguel

Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha contra las tentaciones y engaños del demonio. Amén.

Alabanzas

Bendecid al Señor todas sus obras, alabadle por mí eternamente.
Ángeles todos, bendecid al Señor, alabadle por mí eternamente.
Santos todos, bendecid al Señor, alabadle por mí eternamente.
Hombres todos, bendecid al Señor, alabadle por mí eternamente.
Sol, luna, estrellas y criaturas todas, bendecid al Señor, alabadle por mí eternamente.
Que el cielo y la tierra toda bendiga al Señor, que ha hecho tantas maravillas. Amén.

TEXTOS PARA LA ORACIÓN PERSONAL

Oración preparatoria
(puedes emplear esta u otra parecida)

Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí; que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia, te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José mi padre y señor, ángel de mi guarda, interceder por mí.
De la oración universal del Papa Clemente XI

Creo, Señor, haz que crea con más firmeza. Espero, Señor, haz que espere con más confianza. Te amo, Señor, haz que te ame con más ardor. Me arrepiento, Señor, haz que tenga mayor dolor.

Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, para que se dirijan a Ti; mis palabras, para que hablen de Ti; mis obras, para que sean tuyas; las contrariedades de la jornada, para que las lleve por Ti.

Quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como quieres, quiero mientras quieras.

Ante Jesús Sacramentado

Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.
Al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto, pero basta con el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el hijo de Dios; nada es más verdadero que esta palabra de verdad.
En la cruz se escondía sólo la divinidad, pero aquí también se esconde la humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió el ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vio Tomás, pero confieso que eres mi Dios; haz que yo crea más y más en ti, que en ti espere, que te ame.
¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que da la vida al hombre; concédele a mi alma que de ti viva, y que siempre saboree tu dulzura.
Señor Jesús, bondadoso pelícano, límpiame, a mí, inmundo, con tu sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero.
Jesús, a quien ahora veo escondido, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro ya no oculto, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.
Ofrecimiento de uno mismo

Toma, Señor, y recibe mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo lo que tengo, te lo entrego. Tú me lo has dado, a Ti te lo devuelvo. Dame tu amor y tu gracia, que eso me basta.
Deseos y aspiraciones

Quiero parecerme cada día más a Ti; pensar como Tú; hacer las cosas como Tú las harías; querer a los demás como Tú los amas.
Jesús: yo, sin Ti, no soy nada, no puedo nada, no tengo nada.
Contigo, Señor, soy hijo de Dios, lo puedo todo, lo tengo todo.
Jesús, que nunca me separe de Ti.
Señor, me gustaría quererte más que nadie: Que yo haga siempre lo que a Ti te agrada.
Ayúdame a estudiar por Ti, a trabajar por Ti, a esforzarme en todo por Ti: Que todo lo haga por tenerte contento.
Jesús, me preocupa... (cuéntale al Señor los asuntos que te inquietan).
Señor, ayúdame a ocuparme de los demás y a procurar acercar a todos a Ti, para que te conozcan y te amen.
Señor, quisiera que me ayudaras en...
Deseo que...
Tengo la pena de...
Tengo la alegría de...
Te pido por...

Jaculatorias

Bendito sea Dios
Bendito sea su Santo Nombre
Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero
Bendito sea el Nombre de Jesús
Bendito sea su Sacratísimo Corazón
Bendita sea su Preciosísima Sangre
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito
Bendita sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción
Bendita sea su gloriosa Asunción
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre
Bendito sea San José, su castísimo Esposo
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos
Dios mío, ayúdame.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
Jesús, te amo.
Jesús, María y José, que esté siempre con los tres.
Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
Oh José, enséñame a trabajar con empeño.
Ángel de mi guarda, no me dejes solo y guíame.


CANTOS LITÚRGICOS

"Quien a Dios canta, reza dos veces", dice San Agustín (Enarratio in Psalmos 72, 1).


Cantos de entrada


1. Vienen con alegría
Señor, cantando, vienen con alegría, Señor, los que caminan por la vida, Señor, sembrando tu paz y amor (bis).

Vienen trayendo la esperanza a un mundo cargado de ansiedad, a un mundo que busca y que no alcanza caminos de amor y de amistad.

Vienen con alegría...

2. Reunidos en el nombre del Señor
que nos ha congregado ante el Altar, celebremos el misterio de la fe, bajo el signo del Amor y la unidad. (bis)

Tú Señor, das sentido a nuestras vidas; tu presencia nos ayuda a caminar; tu Palabra es fuente de agua viva, que nosotros, sedientos, a tu mesa venimos a buscar.
Reunidos en el...

3. Lauda, Jerusalem, Dominum,
lauda Deum tuum Sion, ¡hosanna, hosanna, hosanna Filio David!

Spiritus Domini super me, propter quod unxit me.
Lauda, Jerusalem...

4. Alrededor de tu mesa
venimos a recordar, (bis)
que tu palabra es camino, tu cuerpo fraternidad (bis).

Hemos venido a tu mesa a renovar el misterio de tu amor, con nuestras manos manchadas, arrepentidos buscamos tu perdón.
Alrededor de tu mesa...

Juntos y a veces sin vernos, celebramos tu presencia sin sentir que se interrumpe el camino si no vamos como hermanos hacia Ti.
Alrededor de tu mesa...

5. Un solo Señor,
una sola fe, un solo Bautismo, un solo Dios y Padre.

Llamados a guardar la unidad del Espíritu por el vínculo de la paz, cantamos y proclamamos:
Un solo Señor...

Llamados a formar un solo cuerpo en un mismo Espíritu, cantamos y proclamamos:
Un solo Señor...

6. Juntos como hermanos
miembros de la Iglesia, vamos caminando al encuentro del Señor.

Un largo caminar por el sendero bajo el sol, no podemos avanzar sin la ayuda del Señor.
Juntos como hermanos...

Unidos al rezar, unidos en una canción, viviremos nuestra fe con la ayuda del Señor.
Juntos como hermanos...
Salmos

Señor, tu tienes palabras de vida eterna.

El Señor es mi luz y mi salvación.

Tu Palabra me da vida confío en Ti, Señor; tu Palabra es eterna, en Ella esperaré.

Enséñame, Señor, tus caminos (bis, bis, bis).
Ofertorio

7. Te presentamos el vino y el pan
bendito seas por siempre, Señor.
Bendito seas, Señor, por este pan que nos diste, fruto de la tierra y del trabajo de los hombres:
Te presentamos el vino y el pan, bendito seas por siempre, Señor.

Bendito seas, Señor, el vino Tú nos lo diste, fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.
Te presentamos el vino y el pan, bendito seas por siempre, Señor.

8. Hacemos la ofrenda del pan
En este mundo que Cristo nos da, hacemos la ofrenda del pan. El pan de nuestro trabajo sin fin y el vino de nuestro cantar. Traigo ante Ti nuestra justa inquietud amar la justicia y la paz.

Saber que vendrás, saber que estarás, partiendo a los pobres tu pan (bis).

9. Te ofrecemos, Señor, nuestra juventud.
Este día que amanece entre cantos y alegrías, este día en que sentimos tu presencia en nuestras vidas.
Te ofrecemos, Señor...

Ilusiones y esperanzas la alegría de vivir todos juntos como hermanos, caminando hacia Ti
Te ofrecemos, Señor...

Ofrecemos, todos juntos, nuestras vidas al Señor, los trabajos y dolores, la alegría y el amor.
Te ofrecemos, Señor...
Cantos de comunión

10. Cerca de Ti, Señor
yo quiero estar; tu grande eterno amor quiero gozar. Llena mi pobre ser, limpia mi corazón, hazme tu rostro ver en la aflicción.

Mi pobre corazón inquieto está, por esta vida voy buscando paz. Mas sólo Tú, Señor, la paz me puedes dar; cerca de Ti, Señor, yo quiero estar.

Pasos inciertos doy, el sol se va; mas, si Contigo estoy, no temo ya. Himnos de gratitud alegre cantaré, y fiel a Ti, Señor, siempre seré.

Día feliz veré creyendo en Ti, en que yo habitaré cerca de Ti. Mi voz alabará tu santo Nombre allí, y mi alma gozará cerca de Ti.

11. Jesús amoroso
el más fino amante, quiero en todo instante sólo en Ti pensar. Tú eres mi tesoro, Tú eres mi alegría, Tú eres vida mía, yo te quiero amar (bis).

Oh Corazón dulce de amor abrasado, quiero yo a tu lado por siempre vivir, y en tus Llagas Santas viviendo escondido de amores herido en ellas vivir (bis).

12. Oh buen Jesús
yo creo firmemente que por mi bien estás en el altar, que das tu Cuerpo y Sangre juntamente al alma fiel en celestial manjar (bis).

Indigno soy, confieso avergonzado, de recibir la santa Comunión; Jesús, que ves mi nada y mi pecado, prepara Tú mi pobre corazón (bis).

Pequé, Señor, ingrato te he vendido; infiel te fui, confieso mi maldad. Contrito ya, perdón, Señor, te pido; eres mi Dios, apelo a tu bondad (bis).

Espero en Ti, piadoso Jesús mío; oigo tu voz, que dice: "Ven a Mí" porque eres fiel, por eso en Ti confío; todo, Señor, espérolo de Ti (bis).

13. Pescador de hombres
Tú has venido a la orilla, no has buscado ni a sabios ni a ricos, tan sólo quieres que yo te siga:
Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo, has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo, en mi barca no hay oro ni espadas, tan sólo redes y mi trabajo:
Señor, me has mirado a los ojos...

Tú necesitas mis manos, mi cansancio, que a otros descanse; amor que quiera seguir amando:
Señor, me has mirado a los ojos...

Tú, pescador de otros lagos, ansia eterna de almas que esperan, amigo bueno, que así me llamas:
Señor, me has mirado a los ojos...

14. Cantemos al amor de los amores
cantemos al Señor. Dios está aquí, venid, adoradores, adoremos a Cristo Redentor.
Gloria a Cristo Jesús; cielos y tierras, bendecid al Señor; honor y gloria a Ti, Rey de la gloria, amor por siempre a Ti, Dios del amor.

Unamos nuestra voz a los cantares del coro celestial; Dios está aquí; al Dios de los altares, alabemos con gozo angelical.
Gloria a Cristo...

15. Andando por el camino
te tropezamos, Señor, te hiciste el encontradizo, nos diste conversación, tenían tus palabras
fuerza de vida y de amor, ponían esperanza y fuego en el corazón.
Te conocimos, Señor, al partir el pan, tú nos conoces, Señor, al partir el pan.

Llegando a la encrucijada, tú proseguías, Señor; te dimos nuestra posada, techo, comida y calor; sentados como amigos a compartir el cenar, allí te conocimos, al repartirnos el pan.
Te conocimos, Señor...

Cantos de despedida

16. Gracias, Señor
Hoy, Señor, te damos gracias, por la vida, la tierra y el sol. Hoy, Señor, queremos cantar las grandezas de tu amor.

Gracias, Padre, mi vida es tu vida, tus manos amasan mi barro, mi alma es tu aliento divino, tu sonrisa en mis ojos está.
Hoy, Señor, te damos gracias...

17. María del camino
Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás, contigo por el camino, Santa María va.
Ven con nosotros a caminar, / Santa María, ven (bis).

Aunque te digan algunos que nada puede cambiar, lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.
Ven con nosotros...

18. Salve, Madre
en la tierra de mis amores te saludan los cantos que alza el amor. Reina de nuestras almas, flor de las flores, muestra aquí de tu gloria los resplandores que en el Cielo tan sólo te aman mejor.
Virgen Santa, Virgen Pura, Vida, Esperanza y Dulzura, del alma que en ti confía, Madre de Dios, Madre mía, mientras mi alma alentare, todo mi amor para ti; mas si mi amor te olvidare, Madre mía, Madre mía, aunque mi amor te olvidare, tú no te olvides de mí.

Cantos eucarísticos

19. Pange lingua
gloriosi Córporis mysterium, Sanguinisque pretiosi, quem in mundi prétium, fructus ventris generosi Rex effudit gentium.

Tantum ergo Sacramentum veneremur cernui; et antiquum documentum Novo cedat ritui; praestet fides supplementum sensuum defectui.

Genitori, Genitoque laus et iubilatio; salus, honor, virtus quoque sit et beneditio; Procedenti ab utroque compar sit laudatio. Amen.

20. Alabado sea el Santísimo
Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original (bis).

21. Alabaré
alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor (bis).

Todos unidos, cantamos gozosos, gloria y alabanza al Señor: Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu de Amor.
Alabaré,...

22. No adoréis a nadie más que a Él
no adoréis a nadie, a nadie más que a Él, no adoréis a nadie, a nadie más, no adoréis a nadie, a nadie más, no adoréis a nadie, a nadie más que a Él.