Salmo 133

133,1: Ved qué bueno es, qué grato
convivir los hermanos unidos.


133,2: Como ungüento precioso en la cabeza,
que va bajando hasta la barba,
la barba de Aarón, que va bajando
hasta la franja de su vestidura.


133,3: Como rocío de Hermón
que va bajando sobre el monte Sión.
Porque allí manda el Señor la bendición:
vida para siempre.